
Todos tenemos ese lugar especial al que llamamos hogar, ya sea en España, Argentina, México, Chile o cualquier otro lugar. Es un lugar lleno de recuerdos, marcado por la familiaridad y los fuertes lazos familiares.
¿Es posible dejar todo eso atrás así como así? ¿Tiene realmente sentido emigrar para ahorrar impuestos? Para muchos, especialmente para las personas de cultura hispana, la idea de abandonar el país natal y la familia parece una locura, un imposible incluso. Pero, al mismo tiempo, les atrae la idea de ganar libertad financiera (y a veces también en otros ámbitos) al establecer una nueva vida en el extranjero.
En este artículo vamos a tratar cómo puedes combinar ambas cosas: emigrar, ahorrar impuestos y, a la vez, mantener vínculos con el país de origen. También abordaremos el tema de cómo hacer cuando seguimos teniendo bienes inmuebles, vínculos familiares o ingresos desde el país de origen.
Si quieres planificar un cambio de residencia, estás en el lugar adecuado.
Ahorrar impuestos a costa de emigrar, ¿merece la pena?
Si quieres ahorrar impuestos de verdad, tienes que emigrar; quizá ya hayas sentido este conflicto interno. Por un lado, estás arraigado, valoras la estabilidad y las relaciones en tu vida. Por otro lado, hay una vocecita que te dice: «¿Y si…?» ¿Y si pudieras encontrar una forma de reducir tu carga fiscal viviendo el extranjero sin por ello tener que romper con todo lo que tenías?
El deseo de tener una vida más libre desde el punto de vista financiero es a menudo el motor que impulsa estas reflexiones. En países como España, las cargas fiscales para los autónomos y empresarios son elevadas. Al final, entre seguridad social e impuesto sobre la renta (sin tener en cuenta ya el IVA y otros impuestos) fácilmente te llevarán a pagar un 40 o 50 %, especialmente si eres un emprendedor de éxito.
Incluso si obviamos toda la carga normativa y burocrática, es difícil alcanzar tus objetivos cuando una gran parte de tus ingresos va a parar al Estado.
A menudo tienes la sensación de que, a pesar de ser tu propio jefe, estás más atrapado que nuca. Es una lucha constante mantener el equilibrio entre la búsqueda de la libertad y las obligaciones que ello conlleva. Por eso, mudarse al extranjero y disfrutar de una vida más tranquila y con menos preocupaciones puede convertirse rápidamente en una opción atractiva.
¿Qué te parecería tener tipos impositivos más bajos, más ingresos netos y la posibilidad de vivir en lugares que para muchos son destinos vacacionales? Puedes vivir en el lugar de tus sueños ya sea este en la ciudad, naturaleza o playa, y a la vez ahorrar muchísimo en impuestos.
Sin embargo, de alguna manera, este sueño parece tener un lado oscuro para muchos. Claro, no todo es color de rosa, así es la vida, pero cuando se trata de aclarar preguntas como: ¿Cómo puedo emigrar y ahorrar impuestos? ¿Qué significa dejar atrás tu hogar? ¿Qué queda cuando la familia y los amigos ya no están cerca? etc., podemos ayudarte a superar tus miedos.
Ahorrar impuestos en el extranjero: «Mamá, papá, me largo».
«Quiero irme al extranjero para ahorrar impuestos». Esta confesión seguramente sea un shock para muchos padres, familiares y amigos en un primer momento. Sin embargo, emigrar por motivos fiscales refleja una realidad que afecta a cada vez más personas. Nuestro mundo ha cambiado drásticamente en las últimas décadas y, con él, nuestra idea de una vida plena. Lo que antes se daba por sentado, hoy parece casi una reliquia de otra época.
Encontrar un trabajo seguro después de la formación o los estudios, permanecer en él hasta la jubilación, construir una casa junto a la de tus padres y llevar una vida modesta pero satisfactoria con tu familia: eso fue durante mucho tiempo lo normal para millones de personas.
¿Emigrar para ahorrar impuestos? ¡Inconcebible!
Una o dos vacaciones al año, con un poco de suerte, incluso más. Este modelo ofrecía estabilidad, seguridad y rutina. Los dos sabemos que eso ya no es así, pero tus padres, abuelos, tías y tíos posiblemente todavía no lo sepan.
Hoy en día es más fácil que nunca descubrir el mundo de forma segura como nómada digital, aprovechar nuevas oportunidades y diseñar tu propia vida según tus propias ideas, y con ello la posibilidad de beneficiarte de ventajas fiscales en el extranjero. Quienes tienen el valor de salir de la rutina y establecerse por su cuenta, a menudo descubren una nueva sensación de libertad.
¿Qué significa todo esto para tu familia?
Es una cuestión que no solo es de naturaleza financiera, sino también emocional.
Emigrar y ahorrar impuestos supone más dinero en la economía familiar, más oportunidades, más calidad de vida y más seguridad para tus seres queridos. En lugar de transferir gran parte de tus ingresos a Hacienda, podrías utilizar ese dinero para hacer realidad tus sueños, ya sea una mejor educación para tus hijos, un hogar más cómodo o experiencias inolvidables con tus seres queridos.
Deja claro a tu familia desde el principio: emigrar y ahorrar impuestos no es una idea egoísta, sino muy pragmática. Es lógico utilizar los recursos propios donde más se valoran. Lo que no tiene sentido es dejarte robar un tercio o la mitad de lo que ganas cuando tú mismo, tu familia o personas cercanas agradecerían poder usar ese dinero.
Emigrar y ahorrar impuestos: las preguntas clave
¿Es realmente tan fácil tomar la decisión de emigrar y ahorrar impuestos?
He discutido esto con múltiples personas en múltiples momentos. La respuesta es que depende de tu forma de ser y de tu momento vital.
Para aquellos que tienen fuertes raíces, no lo es. La decisión de dejar tu país y emprender un nuevo camino en el extranjero para ahorrar impuestos requiere un gran esfuerzo. Sin embargo, es una de las decisiones más importantes que puedes tomar en tu vida. Esta decisión conlleva numerosas ventajas, sí, también retos, pero con la ayuda de Librestado se pueden superar.
Probablemente no hay ninguna pregunta que no se haya planteado ya alguien antes que tú. Hay que tener en cuenta estas preguntas clave y, por supuesto, responderlas.
«Si emigro y ahorro impuestos, ¿qué significa eso en términos de más dinero para mi familia?».
Antes de nada, una pregunta para ti: en lugar de emigrar y ahorrar en impuestos, ¿preferirías invertir el dinero que tanto te ha costado ganar en el futuro de tu familia o consideras que los tipos impositivos actuales en tu país de origen están justificados?
Los recursos financieros no solo son importantes para la vida cotidiana, sino que también tienen una influencia considerable en la calidad de vida y las perspectivas de futuro de tu familia.
Tener más dinero en el bolsillo significa:
- Mejor educación para tus hijos: en el extranjero puedes ahorrar impuestos e invertir en lo que realmente importa. Con un presupuesto mayor, puedes invertir en el futuro de tus hijos, ya sea en una educación escolar de alta calidad, en colegios internacionales o en universidades de prestigio en el extranjero. Las actividades extraescolares, como cursos de música, deporte o idiomas, también son más fáciles de financiar y pueden favorecer el desarrollo de tus hijos.
- Más calidad de vida: con más ingresos, puedes permitirte una casa más cómoda, mejores alimentos y una vida cotidiana más tranquila. Tienes la libertad de vivir de forma más consciente y concentrarte en las cosas que te importan.
- Seguridad financiera: en lugar de dejar tu dinero duramente ganado en manos del fisco, puedes empezar a invertir, ahorrar o utilizarlo específicamente para emergencias y compras importantes. Una base financiera sólida te da seguridad a ti y a tu familia en tiempos de incertidumbre.
- Apoyo a los padres: ¿Tus padres van a recibir una pensión escasa? Facilítales la vejez con tus ahorros. En lugar de pagar impuestos, puedes aliviar la carga financiera de tus padres y permitirles disfrutar de una jubilación agradable y sin preocupaciones.
«Puedo optar por vivir en el extranjero ahorrándome un montón de impuestos o seguir en mi país de origen pagando tipos máximos a cambio de… ¿disfrutar de qué exactamente?».
Dejemos de momento a un lado el tema del ahorro de impuestos si nos trasladamos al extranjero. Incluso si nos olvidamos de los impuestos, ¿qué es lo que tenemos en nuestro país de origen que tanto nos ata?
Muchas personas se sienten inseguras por los acontecimientos sociales, económicas y políticas, por el aumento de las tensiones y conflictos. Se preguntan si la dirección que está tomando el país sigue coincidiendo con sus valores personales.
Al mismo tiempo, es posible que sientan la presión del alto coste de la vida, la burocracia interminable, la vigilancia, la presión, la constante incertidumbre en la vida cotidiana, y, en definitiva, el peso del Estado. Especialmente como empresario o autónomo, la situación económica puede convertirse rápidamente en una verdadera carga.
En el extranjero, además de las ventajas fiscales, atraen las oportunidades de una normativa menos estricta y, a menudo, un estilo de vida más abierto y relajado. Incluso en países en los que la cultura y costumbres te son ajenas, la vida de los turistas, de los expats o extranjeros que viven allí, es generalmente bastante libre y relajada.
Por eso la pregunta. ¿La vida que llevas en tu país de origen sigue coincidiendo con la vida que quieres vivir? ¿O quizás tu felicidad personal podría estar en otro lugar, donde te esperan nuevas oportunidades y menos limitaciones?
«¿Qué será de mi familia y mis amigos?»
Emigrar, ahorrar impuestos, la familia… Ya hemos abordado el tema de la familia. Por supuesto, el estrecho vínculo con la familia y los amigos juega uno de los papeles principales a la hora de no atreverse a dar el paso de irse al extranjero por motivos fiscales. Pero ¿y si incluyes a tu familia en tus planes?
Emigrar juntos puede cambiar muchas cosas. Empezar juntos una nueva etapa de la vida hace que la mudanza al extranjero sea menos drástica e incluso puede unir aún más a la familia.
Los niños suelen beneficiarse especialmente de conocer otros idiomas y culturas. Las experiencias internacionales y el contacto con nuevas culturas no solo les abren nuevas perspectivas, sino que también fomentan sus competencias lingüísticas y sociales. Estas experiencias son un regalo inestimable que puede marcar su futuro de forma duradera.
Pero ¿qué hacer con los padres?
Pueden apoyarte y, al mismo tiempo, enriquecer su propia vida. Quizás se encarguen de cuidar a los niños y así te/os faciliten el día a día con ellos. Al mismo tiempo, pueden disfrutar de una vida libre de impuestos en el extranjero, descubrir nuevos lugares y pasar un tiempo relajante en un entorno diferente. Este apoyo no solo fortalece los lazos familiares, sino que también te da la libertad de concentrarte en nuevos retos y oportunidades. Este tipo de acuerdo ofrece ventajas para todos los involucrados y crea valiosas experiencias compartidas.
Por supuesto, también pueden seguir allí donde están y visitarte a ti y a tu familia cuando les apetezca.
Y si están a tu cargo, es posible que en otros países puedan recibir mejores y más baratos cuidados que en el país de origen.
Y en cuanto al contacto con las personas de tu país de origen, gracias a la tecnología moderna es más fácil que nunca mantenerse en contacto regularmente. FaceTime y otras aplicaciones similares permiten estar cerca de tus seres queridos casi en cualquier momento, y los vuelos baratos facilitan las visitas en ambos sentidos. La distancia física puede ser mayor, pero la cercanía emocional no tiene por qué verse afectada. De hecho, puede incluso profundizarse si se trabaja conscientemente para mantenerla.
«¿Qué es la regla de los 183 días?»
¿Tu familia se opone a que te mudes al extranjero y de vez en cuando echas de menos algo familiar? Entonces, la regla de los 183 días es una buena solución para ti. Te ofrece la posibilidad de pasar tiempo en tu país de origen sin tener que temer desventajas fiscales.
Simplemente sé inteligente, no permanezcas más de 183 días en tu país de origen:
La regla de los 183 días establece que estás sujeto a impuestos en un país si permaneces allí más de 183 días al año. Por lo tanto, puedes acercarte fácilmente la marca de los 183 días en tu país de origen en el plazo de un año sin estar registrado a efectos fiscales allí.
Por supuesto, según cuál sea tu país de origen, habrá que tener en cuenta otros puntos que podrían convertirte en residente fiscal, ya sea por tener una vivienda a tu disposición, por vínculos económicos o incluso sociales.
En nuestro seminario online que empieza el 22 de febrero puedes aprender cómo funciona todo esto: https://librestado.com/seminario-online-cambio-de-residencia-2026/
Distribuye tu tiempo de forma estratégica:
Más allá de los menos de 183 días en tu país de origen, dispones del resto de días del año para una estancia en el extranjero. Tienes total libertad para elegir tu país o países de destino para la segunda mitad del año.
Aprovecha tu tiempo de la mejor forma posible
¿No te gustan los inviernos fríos? ¿Qué tal una visita al Caribe, donde podrás disfrutar de buen tiempo? ¿Ya sientes nostalgia y echas de menos el tiempo gris y el frío? Entonces pasa un tiempo en París, Bruselas, Ámsterdam o Londres.
El mundo está a tu alcance y puedes encontrar la ciudad perfecta para ti, que se adapte a tus deseos.
Las ventajas del traslado de residencia:
La regla de los 183 días te permite distribuir tu tiempo estratégicamente entre tu país de origen y el extranjero y ahorrar impuestos. Esta estrategia también te ofrece la oportunidad de beneficiarte de programas especiales de residencia para expatriados. Países como Irlanda o Malta, por ejemplo, ofrecen programas atractivos para los denominados «residentes no habituales», que pueden ser especialmente ventajosos si te registras fiscalmente allí.
No es necesario que permanezcas 183 días en uno de estos países para beneficiarte de los programas. A menudo basta con trasladar tu residencia fiscal al país en cuestión y cumplir las condiciones aplicables.
De este modo, puedes disfrutar de las ventajas fiscales sin tener que dejar atrás a tus amigos y familiares en tu país de origen durante mucho tiempo. Al mismo tiempo, mantienes tu flexibilidad y puedes distribuir tu tiempo de forma óptima entre tu país de origen y otros países.
«¿Qué pasa si alguien se pone enfermo?»
Además de las desgravaciones fiscales, un aspecto fundamental a la hora de emigrar es la asistencia sanitaria, ya que te afecta directamente tanto a ti como a tu familia. ¿Qué pasa si te pones enfermo? ¿Qué pasa con tu pareja, tus hijos u otros familiares? ¿Y qué pasa si alguien en tu país de origen enferma gravemente mientras tú estás en el extranjero?
La calidad y la asequibilidad de la asistencia médica en los países del mundo suele variar considerablemente. Por ello, es imprescindible informarse con antelación sobre las diferentes opciones de seguro médico en el extranjero, tanto si necesitas un seguro médico válido en todo el mundo como si necesitas un seguro médico público. Una buena planificación es fundamental en este caso.
Al mismo tiempo, es aconsejable tener un plan por si alguien enferma gravemente. En tales casos, puede ser aconsejable valorar si tiene sentido volver al país de origen o trasladarte para el tratamiento en un país con mejor atención médica. Estas opciones te dan la seguridad de que estarás bien atendido incluso en situaciones difíciles. Al final, no debes olvidar una cosa: tienes total libertad para decidir y puedes regresar en cualquier momento. Encuentra la solución que sea mejor para ti y para los afectados.
Por supuesto, todo este tema está ligado a un gran «si». Prepárate, pero no te rompas la cabeza pensando en cosas que muy probablemente nunca sucederán.
«Vale, entonces me voy para ahorrar impuestos, pero ¿qué pasa con mis propiedades inmobiliarias en España?».
Emigrar y ahorrar impuestos es tu prioridad, pero quieres conservar tus propiedades, ya sea un apartamento o una casa, en España. En este caso, debes tener en cuenta algunos pasos importantes. En primer lugar, debes cambiar tu residencia fiscal, es decir, darte de baja en España y de alta en tu nuevo país de residencia.
Deberás asegurarte de crear un vínculo económico más fuerte con el nuevo país de residencia que con España y, en el mejor de los casos, de conseguir un certificado fiscal. Si tienes tu centro de vida, en el extranjero (el lugar donde pasas la mayor parte del tiempo y tienes vínculos familiares o profesionales), no habrá forma de que te puedan seguir considerando residente fiscal en España, aunque tengas allí algún inmueble. Puedes alquiler la propiedad en tu país de origen, pero los ingresos resultantes estarán sujetos al impuesto sobre la renta como no residente, ya que los ingresos por alquiler de propiedades nacionales siguen estando sujetos a impuestos locales.
Para optimizar tu carga fiscal, debes comprobar si existe un convenio de doble imposición entre tu país de origen y tu nuevo país de residencia que ofrezca posibles ventajas fiscales. También puede ser conveniente contratar a una empresa local de administración de propiedades que se encargue del alquiler y el mantenimiento mientras vives en el extranjero. De este modo, ahorrarás tiempo y tendrás menos trabajo organizativo.
Como arrendador, por supuesto, sigues teniendo ciertas obligaciones, como presentar una declaración de impuestos en el país de origen, lo que también puedes hacer desde el extranjero, preferiblemente con la ayuda de un asesor fiscal que esté familiarizado con los asuntos internacionales. De este modo, mantienes una visión general de tu propiedad mientras trasladas tu residencia al extranjero y te beneficias de posibles ventajas fiscales.
En resumen: si decides emigrar al extranjero para ahorrar impuestos, puedes conservar tus propiedades inmobiliarias en España o (generalmente) en el país de origen que sea. Tendrás que trasladar realmente tu residencia, declarando correctamente los ingresos por alquiler y revisar los convenios de doble imposición.
«¿Qué ocurre con la custodia compartida si emigro por motivos fiscales?»
¿Tienes previsto emigrar, pero tienes hijos? En este caso, hay ciertos puntos que debes tener en cuenta. Puede ocurrir que tu hijo se traslade contigo o que se quede con la otra parte. Si se queda con la otra parte, generalmente tendrás derecho a un régimen de estancias concentradas (en vacaciones generalmente).
Por otro lado, la patria potestad o responsabilidad parental (derechos y deberes de los titulares respecto del menor y de sus bienes), generalmente solo se pierde en caso de impago reiterado de la pensión de alimentos, unido al incumplimiento grave del régimen de visitas y al abandono material y afectivo.
Si uno de los progenitores tiene previsto mudarse al extranjero con el niño de forma permanente, solo podrá hacerlo con el consentimiento del otro progenitor o tras una decisión del tribunal. Esto se aplica especialmente si la mudanza tuviera un impacto significativo en la relación y los derechos de visita del otro progenitor.
Mudarse al extranjero puede dificultar que el niño mantenga un contacto regular con el progenitor que se queda. Por lo tanto, también se deben discutir las posibilidades de comunicación, como visitas regulares, videollamadas y acuerdos de vacaciones.
Si no se llega a un acuerdo con el otro progenitor, se recomienda consultar a un abogado o a un tribunal de familia antes de realizar una mudanza internacional, con el fin de evitar posibles conflictos y llegar a acuerdos claros. El tribunal debe evaluar en qué medida la mudanza beneficia al bienestar del niño y es importante que se tengan en cuenta todos los fundamentos jurídicos y acuerdos para evitar litigios posteriores. También debe aclararse la competencia de los tribunales, por ejemplo, si es competente el tribunal español, mexicano, argentino… o el tribunal del nuevo país de residencia. Esto es especialmente relevante si uno de los padres se opone a la mudanza y desea emprender acciones legales.
También debes tener en cuenta que la mudanza y los cambios en el régimen de custodia pueden tener consecuencias a largo plazo, especialmente si la mudanza es solo temporal y tienes previsto regresar a tu país de origen en una fecha posterior, por ejemplo. En este caso, se deben tomar medidas por adelantado para evitar problemas legales en el futuro.
«¿Qué ocurre con mis derechos de pensión en el país de origen si me mudo al extranjero para ahorrar impuestos?»
Si te mudas al extranjero para ahorrar impuestos, generalmente conservarás tus derechos de pensión en el país de origen, esto es así en prácticamente toda Europa y América donde no pierdes los derechos, pero sí puedes quedarte sin pensión si no llegas a cumplir los requisitos de años cotizados. Muchos países latinoamericanos tienen convenios de totalización de aportaciones con España, al igual que ocurre con los países de la UE/EEE/Suiza.
Más allá de si te pagarán o no la pensión, otra cosa que deberás tener en cuenta es que tu pensión se gravará de forma diferente dependiendo del país al que te traslades.
Muchos países tienen acuerdos de doble imposición. Esto significa que debes pagar impuestos sobre tu pensión en el extranjero o en tu país de origen, pero no dos veces. Si te mudas a un país fuera de la UE, debes comprobar si existe un acuerdo de este tipo. Es recomendable revisar tu situación a fondo para asegurarte de que pagas tus impuestos correctamente y no sufres ningún perjuicio en tus derechos de pensión.
«¿Soy demasiado mayor para emigrar y ahorrar impuestos?»
No, nunca se es demasiado mayor para emigrar y ahorrar impuestos. Siempre y cuando te sientas con fuerzas y ganas. Por supuesto, deberás aclarar todos los aspectos legales y financieros.
Hay muchas personas mayores que han decidido mudarse al extranjero en su vejez para beneficiarse de un menor coste de vida o de mejores condiciones fiscales. Sin embargo, debes tener en cuenta las repercusiones que esto tendrá en tu pensión y en tu seguro médico y buscar el asesoramiento de expertos.
¿Qué paraísos fiscales existen para los jubilados?
También para pensionistas existen muchos tesoros por descubrir fuera de sus propias cuatro paredes. Los paraísos fiscales ofrecen impuestos bajos o nulos sobre las pensiones y, por lo tanto, una mejor calidad de vida.
¿Qué tal:
- Costa Rica: sin impuestos sobre ingresos extranjeros.
- República Dominicana: sin impuestos sobre ingresos extranjeros.
- Grecia: bajos tipos impositivos sobre los ingresos extranjeros, especialmente para los jubilados.
- Malasia: no hay impuesto sobre la renta para las pensiones extranjeras.
- Panamá: no hay impuestos sobre los ingresos por pensiones extranjeras.
- EAU (Dubái): no hay impuesto sobre la renta para las pensiones extranjeras.
Emigrar y ahorrar impuestos: tu salida más suave hacia la libertad
¡Emigra y ahorra impuestos!
¿Quieres liberarte del peso del Estado de forma totalmente legal? ¡Entonces habla con nosotros!
Una transición fluida al mudarte al extranjero es fundamental para evitar problemas posteriores con las autoridades, los impuestos o las obligaciones financieras. Estos son algunos de los pasos más importantes que debes tener en cuenta:
1. Darte de baja correctamente en tu país de origen e informar a Hacienda
Para poder ahorrar impuestos, debes informar de tu salida. Sin esta baja, podrías seguir estando sujeto al pago de impuestos y recibir correspondencia desagradable de las autoridades. Cada país tiene sus trucos y formas particulares, en Librestado podemos ayudarte con ello.
Si sigues obteniendo ingresos en el país de origen, por ejemplo, por alquileres, ten en cuenta la normativa fiscal para no residentes. Estos ingresos suelen estar sujetos a impuestos y requieren una coordinación precisa con Hacienda.
2. Cancela todo aquello que no necesites
Cancela a tiempo los contratos innecesarios para ahorrar costes y comprueba qué cuentas bancarias y seguros vas a seguir usando y cuáles no. Los seguros de vida o del tipo que sea internacionales también pueden ser útiles en el extranjero, mientras que contratos como los seguros de hogar suelen ser innecesarios.
Por supuesto, deberás dejar de tener facturas de consumo a tu nombre.
3. Ocúpate del seguro social y del seguro médico
Infórmate sobre las opciones de seguro médico en tu nuevo lugar de residencia y da de baja tu seguro médico en el país de origen. Comprueba qué prestaciones generales cubre y si se ajustan a tus necesidades. Generalmente, te darás de baja en la seguridad social del país de origen.
4. Tus derechos de pensión
Infórmate sobre el pago de tu pensión en el extranjero y averigua cómo se grava en tu nuevo lugar de residencia. A menudo existen convenios de doble imposición que pueden ofrecerte ventajas fiscales.
5. Asesoramiento jurídico: la clave del éxito
Librestadocuenta con amplios conocimientos especializados en derecho fiscal internacional y te ayuda a gestionar todos los asuntos legales y financieros de forma profesional y correcta. Con nuestra experiencia, puedes aprovechar al máximo los acuerdos de doble imposición y asegurarte de que tu traslado al extranjero sea eficiente y ventajoso desde el punto de vista fiscal.
Contrata aquí nuestro servicio de consultoría o apúntate a nuestro seminario online sobre cambio de residencia.
Conclusión: «¿Emigrar para ahorrar impuestos es la decisión correcta para mí?».
¿Quieres emigrar y ahorrar impuestos? A primera vista, puede parecer una consideración puramente financiera, pero va mucho más allá. Es una cuestión de prioridades, valores y objetivos vitales. Mientras que algunos dan el salto y nunca miran atrás, otros prefieren la estabilidad de su país de origen. Lo importante es que sopeses cuidadosamente todos los aspectos y tomes una decisión informada.
Si tu lista de pros es más larga que la de contras, mudarte al extranjero podría ser, de hecho, una de las mejores decisiones de tu vida. Piensa qué países se adaptan mejor a tu estilo de vida y a tus necesidades, y qué oportunidades te ofrece una vida al sol o con más libertad financiera. Quizás la vida en la que apenas tienes que pagar impuestos y simplemente eres feliz en el extranjero está más cerca de lo que crees.
Aunque el vínculo con tu familia y tu país natal sea fuerte, no tienes por qué renunciar a todo. A menudo, tienes cerca de tu país natal posibilidades de optimizar tu situación financiera y crear nuevas oportunidades o, al menos, puedes trasladar tu negocio al extranjero.
Tienes todo el mundo a tu alcance: ponte en contacto con nosotros, ¡te ayudaremos a dar el paso!
