Praga

Dentro de la Unión Europea, el antiguo bloque soviético guarda para los emprendedores más lanzados y despiertos un montón de sorpresas agradables. Así, por ejemplo, la República Checa ofrece grandes oportunidades para los autónomos.

No deberías, sin embargo, cometer el error de constituir una sociedad de capital checa, la S.R.O. Aunque desde el punto de vista técnico-fiscal es mejor que una SL, el 19% de impuesto de sociedades sigue siendo una tasa bastante alta, que además viene acompañada de otros impuestos y aportaciones sociales sobre sueldos y dividendos.

En lugar de ello, para los residentes en la República Checa existe un régimen fiscal especial que se corresponde con el del autónomo español, pero es mucho más ventajoso. Así, la llamada “Trade License” nos ofrece una carga fiscal muy reducida hasta un determinado volumen de negocio.

Aunque las recientes modificaciones hacen menos interesante que en el pasado este régimen fiscal, los buenos tiempos aún no han terminado. Asimismo, la República Checa es un país con mucho que ofrecer para autónomos y emprendedores jóvenes que aún no ganan mucho.

Si ingresas menos de 2 millones de coronas checas anuales (que equivalen a 74.000€), la República Checa es una opción muy interesante para darte de alta de autónomo.

La carga fiscal máxima entre impuestos y contribuciones a la Seguridad Social combinados asciende al 15%. Es decir, te quedan más de 62.000€ tras impuestos, lo que supone unos ingresos mensuales netos muy considerables, de más de 5.000€. Esto es una cantidad que permitiría a la mayoría de los autónomos vivir tranquilamente durante años residiendo fiscalmente en la República Checa.

Debido a las recientes modificaciones legislativas, a partir del límite mágico de 2 millones de coronas, la tributación deja de ser ventajosa.

A partir de este límite ya no se puede aplicar el ventajoso régimen fiscal de la “Trade License” y con 2,4 millones de coronas de ingresos se aplica el impuesto de solidaridad checo del 7%.

No obstante, incluso con grandes ingresos podría tener sentido mantener la residencia en la República Checa, tal y como exponemos más adelante en este artículo.

La Trade License checa y su tributación

Como decíamos, la Trade License (Živnostenský) de la República Checa es parecida al registro de actividad comercial como autónomo en España. Esta “licencia comercial” te permite realizar 80 actividades diferentes, lo que al final abarca prácticamente todo lo que uno pueda imaginar. La solicitud es simple, y solo tienes que demostrar tus cualificaciones en algunos casos particulares.

Así pues, solo has de contar con una formación o estudios universitarios en los ámbitos de los servicios bancarios y financieros, medicina, masajes, preparación de alimentos y el sector de hostelería y restauración.

Los modelos de negocio clásicos de los nómadas digitales, tales como la importación y exportación (también con FBA), asesoramiento, informática, traducción y otras, no requieren ningún tipo de cualificación.

No obstante, lo que diferencia a los titulares de una Trade License de sus homólogos españoles es que los primeros pueden aprovechar una tributación especial muy ventajosa.

En concreto se trata de la regla 60/40. Según esta regla el 60% del volumen de ventas se excluye del cálculo de la carga fiscal y de contribuciones. Así, solo se usa el 40% del volumen de ventas como base de cálculo sobre la que aplicar el impuesto sobre la renta normal del 15%.

La República Checa tiene un tasa impositiva fija del 15%, independientemente de los ingresos. A esta tasa se le añade un 7% adicional de “impuesto de solidaridad” sobre unos ingresos de hasta 2,4 millones de coronas.

Hasta 400.000 coronas, unos 15.000€, no se pagan impuestos como autónomo en la Republica Checa.

De esta forma, los titulares de una Trade License en la República Checa pagan un máximo del 6% (40% de 15%) de impuestos hasta unos beneficios de casi 74.000€. No obstante, hay que tener en cuenta que si se hace uso de esta deducción, se pierde la opción de aprovechar la mayoría de las demás deducciones posibles. Únicamente podrías reducir algo más la carga fiscal mediante deducciones estrictamente delimitadas, como la deducción por hijos, por determinados seguros e intereses de amortización.

Por regla general, la deducción global del 60% de gastos de explotación es una la mejor opción para la mayoría de emprendedores digitales. Los negocios online y las actividades que se realizan como autónomo no suelen venir asociadas a grandes gastos.

Por supuesto, si los gastos de tu negocio superaran la ventaja fiscal que supone ese 60% fijo de deducción, puedes optar también por un impuesto del 15% con deducibilidad total de los gastos.

El IVA en la República Checa asciende al 21%. Por otra parte, la regulación de los pequeños empresarios en la República Checa es bastante interesante. Así, puedes solicitar un número de identificación fiscal europeo y mientras tu volumen de negocio no supere los 37.000 euros, no estarás obligado a recaudar el IVA. Es decir, si tus ingresos están por debajo de los 3 mil euros mensuales, la República Checa tiene todas las ventajas que podrías desear para empezar a operar como autónomo.

Las contribuciones sociales en la República Checa

En los países de la Unión Europea los impuestos solo son una cara de la moneda. A menudo son las contribuciones sociales (seguridad social) las que más dinero se llevan. También en la República Checa sucede que en definitiva se paga más dinero por las contribuciones sociales que por los impuestos.

En concreto, en el momento de escribir este artículo, se aplican unas contribuciones mínimas de 2.061 coronas para la seguridad social y de 1.907 coronas para la asistencia sanitaria pública, que deben abonarse mensualmente por anticipado. En total, esto se corresponde con unas 4.000 coronas, es decir, 150€.

Estas contribuciones sociales mínimas se aplican durante todo el primer año de la Trade License. Tras este primer año, las contribuciones sociales se calculan conforme a los beneficios del año anterior y ascienden al 5,8% del volumen de negocios. Para el seguro médico hay que abonar un 2,7% adicional.

Junto con la tasa impositiva efectiva del 6%, resulta pues una carga total de un máximo del 14,5% del volumen de ventas bruto.

Pero lo que debemos tener en cuenta es que esto es posible solo hasta un volumen de ventas de unos 74.000€. Superado este importe, aumenta considerablemente no solo la carga fiscal, sino también las contribuciones sociales.

Alternativas si resides en República Checa y ganas más de dos millones de coronas al año

A partir de un volumen de negocios de dos millones de coronas, esto es, unos 74.000€, ya no es buena idea atenerse a la tributación especial de la Trade License.

Dado que se pierde la deducción del 60% sobre todas las ventas que excedan esa cifra, no solo aumentan los impuestos, sino también las contribuciones sociales por un factor de 2,5. Con una carga total de aproximadamente del 36%, es seguro que aún se paga menos que en otros países Europeos, pero llegados a este punto habría que considerar un traslado a un país fiscalmente más ventajoso. Teniendo unos ingresos mensuales netos de más de 5.000€ el mundo entero se abre ante nosotros.

La legislación checa también nos permite permanecer en el país siempre y cuando no cometamos el error de “gestionar” los ingresos que van más allá de este límite de los 74 mil euros anuales a través de la Trade License.

En lugar de ello, se puede simplemente constituir una empresa en el extranjero, en algún país sin impuestos a los ingresos provenientes del extranjero y dejar los beneficios restantes en dicha sociedad o deducirlos, es decir, incluirlos como gastos del negocio extranjero.

Esto es posible porque la República Checa aún se cuenta entre los países de la UE que, al contrario de lo que ocurre en España, no tienen leyes tributarias internacionales (CFC rules). Por consiguiente, no existen impedimentos a la hora de gestionar desde la República Checa una empresa offshore libre de impuestos y ganar dinero con ello.

Solo habría que evitar abonarse el dinero directamente como sueldo porque entonces se aplican las cargas adicionales correspondientes. Lo mejor sería transferir las ventas a la sociedad extranjera, invertir con ello y deducirse tantos gastos privados como sea posible por cuenta de la sociedad.

En el marco de la iniciativa BEPS pronto deberán introducirse leyes tributarias internacionales en toda la UE. Aún está por verse en qué medida las pondrá en práctica la República Checa. Hasta entonces, también los empresarios con ingresos elevados podrán continuar aprovechando las ventajas de la República Checa.

Con todo, muchos autónomos y pequeños empresarios tardan cierto tiempo en alcanzar los 74.000€ de facturación, si es que en algún momento lo logran. Esto convierte la República Checa en una residencia a largo plazo perfecta para todos los que estén hartos de los elevados impuestos de sus países de origen.

Aparte de la Trade License, existe, sin limitaciones, una deducción del 40% sobre la propiedad intelectual como los libros y el software. Es decir, en caso de que poseas derechos de licencia, no pagarás nunca más de un 9% de impuestos sobre ellos, aunque ingreses más de 2 millones de coronas.

¿Cómo se solicita una Trade License en la República Checa?

Obtener la Trade License no es especialmente complicado, así que es algo que puedes hacer por tu cuenta. Por supuesto, puede resultar mucho más fácil con la ayuda de mi agencia asociada in situ. Lo más importante es tener la residencia legal en la República Checa, lo que gracias a la libertad de establecimiento para ciudadanos de la UE, no presenta problemas.

Solo tendrás que registrar en la comisaría de policía correspondiente el nuevo domicilio como ciudadano de la UE, para lo que necesitarás un seguro de salud vigente, un contrato de alquiler o una propiedad y unos ingresos mínimos de menos de 300€ al mes. Cumplidos estos requisitos, tendrás tu residencia allí y podrás solicitar la Trade License checa.

Es importante tener en cuenta que la Trade License se registra con una dirección comercial. Esta no tiene por qué ser idéntica al domicilio privado elegido como residencia.

Por ello, en general es recomendable presentar la solicitud de la Trade License en la capital, Praga, incluso si vives en otro sitio. Esto se debe a la falta de experiencia y a las dificultades lingüísticas que pueden surgir en otras oficinas checas fuera de Praga.

Si no quieres alquilar una oficina física en Praga, puedes alquilar sin problemas una oficina virtual económica a través de mi agencia asociada en Praga (por unos 20 a 40€ mensuales), que desde ese momento podrás usar como dirección comercial.

Los precios para la solicitud de la Trade License también son bastante bajos, lo que convierte la República Checa en una buena opción aunque no ingreses mucho.

La residencia para ciudadanos de la UE junto con la solicitud de la Trade License, sale por unos 500€. A parte del coste de la oficina virtual en Praga de 20 a 40€ mensuales, has de contar con unos gastos de aproximadamente 40 a 60€ mensuales por la contabilidad y asesoramiento fiscal.

Con todo, la República Checa ofrece unas posibilidades sumamente atractivas para emprendedores jóvenes que quieran dar sus primeros pasos con condiciones más atractivas que las que encuentran en su país de nacimiento. Además, no es ningún secreto que se trata de un país mucho menos regulado económicamente que otros como España, Italia o Alemania.

Para conseguir la residencia en la República Checa no se impone un periodo de estancia mínimo, del mismo modo que lo que ocurre con España, la residencia fiscal viene asociada a la disponibilidad de una vivienda permanente. Así, puedes pasar en verano unas pocas semanas en la República Checa y el resto del año en otros lugares del mundo y, mientras tanto, subalquilar tu vivienda y usarla como fuente de ingresos adicional.

Si la opción de residir en la República Checa te ha llamado la atención, te podemos ayudar. Mi agencia asociada en Praga se encarga de todo lo que puedas necesitar para trasladar tu domicilio y solicitar la licencia comercial. No dudes en contactar conmigo.

¡Porque tu vida es tuya!