Hoy Christoph nos va a hablar sobre tres países en los que, si no eres de allí, puedes vivir sin pagar impuestos, como extranjero. Para aquellos que no estén seguros de haber leído bien, sí, se pueden evitar impuestos en Europa, tienes: Gran Bretaña, Irlanda y Malta.

Os dejo ya con el artículo.

En Librestado no dejamos nada al azar. Ahora estoy en Malta y con buena razón.

Malta es un país que goza de buen tiempo, de una naturaleza hermosa y con una historia y cultura ricas. La calidad de vida, los buenos precios y una buena conexión con el resto de ciudades de Europa (unos 80€ ida y vuelta desde Madrid o Barcelona) hacen que este pequeño grupo de tres islas (Malta, Gozo y Comino) sea muy interesante para cualquier viajero o nómada digital.

Pero, como sospecharás, Malta también es interesante desde otro punto de vista.

Hasta el año 1964 fue colonia inglesa y no hay duda de que este hecho ha dejado una fuerte influencia. Esto no sólo se hace notar en que se circula por la izquierda, en las cabinas de teléfono rojas (imagen tomada en Victoria, Gozo) y en que el inglés es el idioma oficial, sino también en una poco conocida, pero precisamente por eso muy interesante, cláusula dentro del derecho fiscal.

Malta grava los ingresos basándose en el denominado sistema de “remittance tax” (tributación de ingresos transferidos). Dicho brevemente:

Los ingresos obtenidos en el extranjero que no se transfieran a Malta estarán libres de impuestos.

Pero Malta no es el único país dentro de la Unión Europea que conoce la remittance tax, aunque, eso sí, aquí sea donde se interpreta más liberalmente.

Quien prefiera las praderas verdes y jugosas a las yermas rocas mediterráneas podrá beneficiarse en Irlanda de una normativa similar.

Y quien prefiera algo más clásico, puede mudarse al Reino Unido, aunque allí las condiciones son un poco menos beneficiosas (al menos hasta que veamos lo que ocurre con el Brexit).

Para ciudadanos de la Unión Europea estos países son la opción más sencilla de huir de los impuestos en España y otros países de origen. Gracias a la libertad de establecimiento es muy sencillo establecerse en el país deseado.

Pero cuidado: en España existen desde hace poco impuestos a  la salida de grandes capitales (exit tax). Por supuesto, esto solo tendrás que tenerlo en cuenta si tienes mucho dinero o llevas desde hace tiempo una empresa que genera grandes beneficios. Generalmente, para evitar este problema tendrás que pasar un corto periodo de tiempo en otro país que no esté considerado país de baja presión fiscal (generalmente con un impuesto sobre la renta por debajo del 25%).

Domicilio y residencia – 2 términos importantes dentro del sistema de “Remittance Tax” (tributación de ingresos transferidos)

Durante mucho tiempo, bajo el estatus “Non-Dom” (no domiciliado) los ciudadanos británicos y extranjeros han podido vivir en la isla y gastar sus ingresos sin pagar impuestos sobre los mismos y sin que Hacienda les molestase.

Esto ahora ya no es posible para los británicos (por eso ahora vienen a Malta). De hecho, también los extranjeros que viven a largo plazo en Reino Unido y quieren continuar beneficiándose del estatus “Non-Dom” tienen que pagar, a partir del séptimo año (si han estado allí 7 de los últimos 9 años), un impuesto general anual de 30.000 libras, que conforme aumente la duración de la estancia puede ascender a 90.000 libras al año. Seguramente una nimiedad para la mayor parte de oligarcas y jeques londinenses (¿acaso te preguntabas por qué tantos ricos se han mudado a vivir en Londres?).

Sin embargo, puedes quedarte en el Reino Unido hasta 7 años sin pagar impuestos.

Para que puedas beneficiarte de esta normativa tendrás que entender cómo surgió el sistema de “remittance-tax” (tributación de ingresos transferidos) y cómo funciona en la práctica. Son imprescindibles aquí los conceptos propios del derecho inglés de domicile (domicilio fiscal, social) y residence (residencia habitual), conceptos que no funcionan igual que los de domicilio y residencia en España.

El estatus “Non-Dom” existe desde el año 1799. Ese año el Primer Ministro William Pitt introdujo el impuesto sobre la renta para financiar con él las guerras del Imperio. Pero, para apoyar las inversiones en las colonias, Pitt prometió no gravar con el impuesto sobre la renta los ingresos que procedieran de ellas, siempre y cuando dicho dinero no se introdujera en Inglaterra. Así, pudo continuarse produciendo azúcar en el Caribe o té en la India sin que se gravaran los beneficios de estas actividades.

A día de hoy este concepto sólo existe para extranjeros. Pero como existen tres países que operan con ese sistema, siempre tendrás la posibilidad de adquirir el estatus de extranjero. Para que los ingresos del extranjero estén sujetos a impuestos la persona ha de ser tanto “domiciled” como “resident”.

Si no eres de origen inglés puedes ser “resident” (residente) en el país (vivir en él) sin ser “domiciled” (“domiciliado”, residente a largo plazo). 

Sólo si estás domiciled tributan todas tus rentas en el Reino Unido. Por el contrario, para los “Non-Doms” sólo tributan en el país sus ingresos de origen británico. La condición es que los ingresos del extranjero no se lleven a Gran Bretaña ni se usen allí (por ejemplo con una tarjeta de crédito extranjera).

La regla básica es: todo lo que llega a Gran Bretaña (o Irlanda o Malta) tributa allí. 

En el ámbito jurídico británico domicile tiene generalmente que ver con el país de nacimiento del padre. Quien haya nacido en España o cualquier otro país fuera del Reino Unido, Irlanda o Malta no estará “domiciliado” en el respectivo país. Esto es así aunque haya vivido allí durante décadas.

Solo conseguirás el domicile si decides adoptarlo voluntariamente. Para ello, tendrás que redactar en el país un testamento, confirmar la intención de ser enterrado en el país o deberás despedirse irrevocablemente de tu país de nacimiento dejando clara la intención de no volver nunca más a este.

Así, normalmente no es difícil para los extranjeros no ser considerados domiciled, lo cual viene de la mano con una gran ventaja fiscal, aunque uno haya sido resident durante décadas.

¿Qué tipos de impuestos evitas gracias al estatus Non-Dom?

En principio están libres de imposición (libres del impuesto sobre la renta, sobre la renta del capital, etc.) todo tipo de ingresos provenientes del extranjero que no sean resultado del trabajo que realizas en el país donde resides (Gran Bretaña, Irlanda o Malta según el caso) y que permanezcan en el extranjero. Adicionalmente, la fuente de tus ingresos tampoco podrá encontrarse en el país en el que resides.

Ingresos sobre los que no tendrás que pagar impuestos:

  • rendimientos del capital
  • intereses
  • cesión de licencias
  • comisiones
  • alquileres
  • ingresos del trabajo realizado en el extranjero y que no tiene ninguna relación con el país en el que resides (es decir, ni el empleador, ni el cliente ni el contratante reside allí)

Ventaja adicional de la normativa: el capital que ya existiera en el momento de mudarse al país de domicilio podrá ser transferido y usado allí sin pagar impuestos. Esto es así y puede hacerse en cualquier momento, siempre que se demuestre que se trata de capital existente previo al cambio de residencia y no de ganancias generadas después.

Vamos a ver 3 ejemplos prácticos para ilustrar todo esto:

  1. El Sr. Pérez vive en Malta y es socio único de una sociedad en Hong Kong que ofrece servicios de asesoramiento a clientes en Asia. La sociedad de Hong Kong genera unos beneficios de 200.000 € y está libre de impuestos (dado que en Hong Kong no los paga).Dicho señor transfiere 60.000€ de los beneficios a Malta. El resto va a su cuenta privada en Hong Kong. Sobre los 60.000€ que se ha transferido a Malta recaen los impuestos sobre la renta, el resto queda libre de impuestos. De los 60.000€ de Malta paga un 25% de impuestos de la renta, ya que el porcentaje máximo del 35% se aplica a cantidades por encima de dicha cantidad.
  2. La Sra. López vive en Dublín y tiene 2 millones de euros en inversiones de capital en un banco de Liechtenstein. Tiene su dinero distribuido en acciones, participaciones en fondos de inversión y bonos. Así genera unos ingresos anuales de 200.000€. Ella retira en cajeros con su tarjeta pequeñas sumas de estos ingresos durante sus numerosos viajes internacionales. En Irlanda no tributa prácticamente nada (lo mínimo para poder financiar su vida en Irlanda).
  3. El Sr. García vive en Londres y trabaja para un proveedor de servicios offshore. Durante cuatro meses al año trabaja en la oficina de su empleador en las Bahamas. El dinero que gana allí se lo transfieren en bruto a su cuenta de la isla de Man, que es independiente de Gran Bretaña. Este dinero no tributa en el Reino Unido. El Sr. García usa BitCoin para acceder a su dinero.

Como ves, las combinaciones posibles son ilimitadas.

Si percibes tus ingresos de un negocio online, vives de una herencia abundante o financias tu jubilación con rendimientos del capital o alquileres, disfrutará de grandes ventajas viviendo como “Non-Dom” en Malta, Irlanda o Gran Bretaña.

Naturalemente hay diferencias entre los países y un par de cosas más que tener en cuenta.

Cosas que tener en cuenta a la hora de recibir dinero en el país donde resides como Non-Dom

Como decíamos, sólo quedan libres de impuestos los ingresos del extranjero que NO son transferidos al nuevo país de residencia, en este caso a una cuenta o depósito nacional. Aquí se plantea la cuestión de si es necesario introducir dichos ingresos en realidad.

En primer lugar, el patrimonio inicial no queda afectado por esta normativa. Es decir, podrías llevarte suficiente dinero a tu nuevo país de residencia. Recuerda, sólo pagas impuestos por los nuevos ingresos.

En segundo lugar, siempre existe la posibilidad de sacar en cajeros fuera del país o de abastecerse con BitCoin, cosa que a día de hoy ya no supone ningún problema.

Si lo que quieres es invertir y multiplicar tu capital, lo mejor será que elijas un Estado sin impuestos sobre los rendimientos del capital y dividendos, aunque incluso Gran Bretaña y Malta no son del todo mala opción en este sentido.

Malta, Gran Bretaña o Irlanda, ¿qué país tiene la mejor regulación “Non-Dom”?

Aunque el concepto de fondo sea similar, las disposiciones locales para los Non-Dom varían considerablemente según el país. ¿Cuál es por tanto el mejor país para establecerse a largo plazo sin pagar impuestos?

Aunque las normativas de inmigración no afectan apenas a los ciudadanos europeos – gracias a la libertad de establecimiento para ciudadanos de la UE (lo que ocurra con Gran Bretaña está por ver) –, hay que tener también en cuenta muchos otros aspectos personales.

Personalmente me gusta mucho Malta. Pero si pienso en vivir allí varios años seguidos la isla se me hace pequeña y precisamente a mí, siendo joven, me ofrece pocas opciones.

Pero sin embargo Malta tiene las mejores normativas locales para Non-Doms. Es el único de los tres Estados que no exige que se declare el estatus Non-Dom en la declaración de la renta.

Sólo tienes que declarar los ingresos del extranjero que llegan a Malta. Si no llegan ingresos desde fuera, el Estado ni siquiera tendrá constancia de que eres un contribuyente Non-Dom.

Otra ventaja es que en Malta incluso puedes transferir rendimientos del capital procedentes del extranjero sin que tributen, aunque naturalmente pueden requerirse impuestos en el país del que procedan.

Como en Irlanda, y a diferencia del Reino Unido, en Malta no existe ningún tipo de limitación temporal del estatus Non-Dom. Tampoco existen impuestos generales. Por tanto, puedes vivir más de 9 años en Malta o Irlanda sin pagar la suma de 30.000 libras que se paga en Gran Bretaña por mantener el estatus de Non-Dom.

Malta también es muy interesante para la deslocalización de una posible empresa, ya que con sólo un 5% de impuestos de sociedades efectivo, tiene el menor tipo impositivo de la UE. Aunque en circunstancias normales sólo es posible acogerse al estatus Non-Dom si se tienen ingresos del extranjero, con la estrategia apropiada y en combinación con una sociedad-holding offshore, los contribuyentes Non-Dom también pueden hacer uso de una sociedad en Malta. Los dividendos que genere ese holding estarán libres de impuestos. Para ello en Malta hay una excepción a las reglas de la “remittance base”, que por lo demás son muy simples.

Irlanda apenas tiene nada que envidiar a Malta. Mientras que Gran Bretaña endureció sus reglas, en especial el año 2008, Irlanda incluso las aflojó. Está bastante claro el objetivo: animar a los Non-Doms de la isla de al lado a mudarse.

Irlanda te permite invertir dinero en Londres y generar ingresos allí que luego puedes transferir y usar (sin pagar impuestos) en Irlanda.

A la inversa, sin embargo, los Non-Dom de Gran Bretaña sí tienen que pagar impuestos por cualquier tipo de rendimientos de capital procedente de Irlanda, incluso si no los transfieren en Gran Bretaña.

En conclusión, aunque Malta es el mejor país si nos referimos puramente al estatus Non-Dom, Irlanda no tiene mucho que envidiarle. De hecho, también la propia Gran Bretaña sigue siendo una muy buena opción, ya que, quizá, tras 9 años viviendo en Inglaterra ya tengas suficiente; o porque quizá puedas asumir ya fácilmente los impuestos generales o planos de 30.000 libras.

¿Te ha interesado lo que has leído? En Librestado podrás seguir enterándote de más cosas de cada país y de sus fascinantes posibilidades fiscales, apúntate en el enlace más abajo.

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