bitcoin

Librestado tiene muchos tipos de lectores, están los emprendedores, los inversores, los ahorradores, los nómadas digitales y, por supuesto, los que invierten y tienen negocios basados en la criptomoneda.

Christoph lleva ya muchos años usando y negociando con los diferentes tipos de criptomoneda, por supuesto también Bitcoin, y hoy ha conseguido plasmar una buena parte de lo que sabe sobre este campo.

Hemos publicado uno de esos artículos que creemos puede convertirse en uno de los pilares básicos para toda persona que en algún momento use la criptomoneda, especialmente lo que concierne a la fiscalidad del bitcoin y demás criptomoneda.

Por supuesto, existen muchos artículos sobre Bitcoin y otras criptomonedas, pero no hay ninguno que los mire tan a fondo como este y desde una perspectiva internacional prestando especial atención al aspecto del comercio, anonimidad, inversión y fiscalidad.

Índice de contenidos:

Cada vez son menos los que todavía dudan de que las criptomonedas han llegado para quedarse.

Hoy en día puedes usar Bitcoin tanto en tu vida privada como para los negocios e incluso los Estados, que hasta hace poco habían ignorado las criptomonedas, han empezado a dedicarles su atención (por supuesto, como ya ocurrió con el internet, para peor).

Ya hace tiempo que vengo hablando de las criptomonedas. Todavía recuerdo los tiempos en 2011, en los que te regalaban 5 Bitcoins (con un valor actual de unos 50.000€) si te instalabas el Wallet. Eso sí, hay que tener en cuenta que por aquel entonces introducirse en el Bitcoin era muchísimo más complicado que ahora.

No existían Wallets (monederos) de uso sencillo para los diferentes sistemas operativos. En aquellos tiempos del Bitcoin dependías de Windows y quizás Linux y suponía una gran inversión de tiempo y esfuerzo el uso del Bitcoin, sobre todo desde el punto de vista técnico.

Todavía me acuerdo del móvil que me robaron en 2012 y del que no tenía ninguna copia de seguridad. En el tenía 5 Bitcoins, por aquel entonces no eran nada, pero hoy, un buen sueldo anual…

En 2014 escribí en la universidad mi trabajo de licenciatura sobre el tema Self-Governance con criptomoneda. A los académicos por supuesto no les gustó, por supuesto, tampoco lo entendieron, pero al menos puedo decir que he resultado tener razón en la mayor parte de mis pronósticos. Si te interesa el escrito y entiendes alemán, puedes descargarlo aquí.

Como adelantaba, hoy quiero dar un paso más y hablar de la criptomoneda como inversión. Yo mismo estoy muy activo e invierto en los diferentes tipos de criptomoneda, de forma que al final me enfrento directamente con un montón de problemas.

Además, cada vez son más los clientes que asesoramos en Librestado sobre esta temática, gente que de la noche a la mañana se han hecho ricos y no saben lo que hacer con sus Bitcoin o Ethereum, tampoco cómo convertirlos a otras divisas o qué aspectos tributarios han de tener en cuenta.

Este artículo no pretende ser una introducción a la criptomoneda. Presupone un conocimiento mínimo de la materia, ya que está dedicado a aquellos que ya han empezado a invertir y comerciar con ella y lo hacen con cierto éxito. Si necesitas Este conocimiento base puedes conseguirlo buscando en internet “bases del bitcoin” o “cómo funciona la criptomoneda”.

He escrito el artículo a lo largo de varios meses y ha tardado dos meses más en traducirse, de forma que es probable que en el rápido mundo de la criptomoneda haya habido cambios. En el momento en el que escribía la primera palabra el Bitcoin estaba a unos 3.000 euros, desde entonces ha triplicado su valor y durante su traducción, ha vuelto a caer.

Ahora, es sin duda un buen momento para publicar.

Bitcoin como vínculo de unión

Es imposible hablar de criptomoneda sin hacerlo también sobre el Bitcoin. Bitcoin es (de momento) la criptodivisa con mayor capitalización de mercado y aparece en los libros de historia como la primera criptomoneda.

En el momento de redacción de este artículo (téngase en cuenta los rápidos cambios en este mundo) el Bitcoin tenía una capitalización de mercado de unos 170 mil millones, la totalidad de las monedas cripto hacían 310 mil millones.

Bitcoin sigue siendo número uno entre las criptodivisas, pero esto es algo que en cualquier momento podría cambiar, otras monedas como Ethereum parecer capaces de arrebatarle el puesto en algún momento.

De algún modo, todas las criptomonedas son algo dependientes del efecto en red del Bitcoin ya que es la primera y más conocida por el público.

De hecho, hasta hace poco toda transacción desde dinero Fiat (euro o dólar) a Altcoins (criptomonedas alternativas) tenían que pasar primero por el Bitcoin, no era posible intercambiar, vender ni comprar otras cirptomonedas directamente.

Esta no es la única causa de la sobrecarga de la blockchain, el motor detrás de Bitcoin.

Así una de las ventajas principales del Bitcoin en el pasado, la de poder hacer transferencias en cuestión de segundos y sin apenas costes, ahora ya no lo es tanto. Actualmente tienes que esperar en parte varios días y pagas grandes comisiones por dar un tratamiento prioritario a tus transacciones urgentes.

Hoy por hoy al menos ya es posible comprar Ethereum y en parte también otras criptomonedas directamente. Sin duda puede ser una gran alternativa a Bitcoin para introducirte rápidamente en el “cripto mercado”.

Sin duda Ethereum se está convirtiendo en una moneda incluso más importante que Bitcoin, ya que en su papel de “lenguaje de programación decentralizado” con sus smart contracts aporta más valor que Bitcoin en lo que a su papel como divisa se reifere.

Ethereum se ha convertido en una gran oportunidad de inversión de la que hablaremos más a fondo en otra parte del artículo.

Sin embargo, solo hablaremos del futuro de Bitcoin y sus problemas estructurales marginalmente (véase más abajo). Así como estoy convencido de que la criptomoneda es el futuro, soy muy escéptico con el Bitcoin, al menos en estos momentos.

Ya sólo guardo algunos restos de Bitcoin y no compro más (aunque sigo ofreciendo la opción de pagar las consultas en esta y otras criptomonedas).

A pesar de que Bitcoin se ha multiplicado por diez en pocos meses (y luego vuelta a bajar a gran velocidad), con otras monedas Altcoin es posible saltos mucho mayores.

En círculos de la criptomoneda se habla ya del flippening. Cada vez son más los que ponen la supremacía del Bitcoin en duda y piensan que esta está a punto de terminar, esperan una toma de control por parte de Ethereum o quizás incluso Bitcoin Cash.

Por supuesto, ambas monedas podrían coexistir en paz, ya que cada una cumple una función diferente.

Bitcoin es una divisa decentralizada, no inflacionaria (aunque habrá que tener en cuenta los próximos hardforks o cambios radicales en el protocolo, de los que hablamos más adelante).

Esto es algo que no se puede decir del Ethereum. En este caso el equipo que la desarrolla ha tomado el control centralizado desde el DAO-Hardfork (de ahí que la moneda se dividiera en dos: Ethereum y Ethereum Classic) y constantemente se minan nuevos ETH.

Con todo, esto no es más que una foto del momento. En el mundo de la criptomoneda los cambios se suceden a un ritmo trepidante. Es muy posible que en el momento en que estés leyendo este artículo todo haya cambiado, que hayan aparecido nuevas monedas y otras se hayan quedado atrás. Esto es lo bonito del mercado libre de las criptodivisas, la inversión es a la vez emocionante y lucrativa.

Sobre las bolsas de intercambio, monederos online y offline

Antes de meternos a hablar de la inversión con criptomoneda es importante familiarizarse con la mejor manera de guardar la criptomoneda de forma segura, dado que este es uno de los aspectos en el que muchos principiantes cometen graves errores.

Puedes optar por guardar tu dinero en la nube, en bolsas de intercambio y carteras digitales (wallets), o puedes guardarlo offline, usando hardware para tu cartera (un aparato físico).

En general, se recomienda guardar la criptomoneda offline. Esto es, guardarla de forma segura y sin conexión a internet. Aunque, por supuesto, cuando quieras comerciar con ellos, transferirlos o recibirlos tendrás que conectarte.

Si lo haces así, no podrán hackearte y, si has tomado las medidas necesarias y sabes cómo restaurarlos (con una copia de seguridad), podrás seguir accediendo a ellos aunque el hardware se estropee.

Son muchos los Bitcoin que han desaparecido en el Nirvana digital porque sus dueños no recordaban la Llave Privada o la regla mnemotécnica que necesitaban para su recuperación.

Dado que, por razones de seguridad, no es aconsejable guardar en la nube ni en ningún dispositivo con acceso a la red la clave privada, las reglas mnemotécnicas se han convertido en el estándar en el mundo de la criptomoneda.

Tienes que memorizar 12 palabras diferentes y sin conexión alguna en el orden correcto. Se recomienda tomar pluma y papel y crear un paper wallet, es decir, anotar en papel la clave y hacer desaparecer cualquier rastro digital. Por supuesto hay que guardar el papel en un lugar seguro.

Los más “duros” prescinden incluso de esto y confían la clave a su memoria.

En principio no hay límites a la creatividad a la hora de almacenar tu criptomoneda. De hecho existe en el mercado hardware innovador como Trezor o Ledger, que permite guardar offline tu criptomoneda.

También podrías guardar tu criptomoneda en un pendrive (memoria USB) y enterrarla en el jardín o implantarte un chip bajo la piel. Por supuesto, no son muchos los que llegan a esto, lo que podría ser la versión moderna de guardar tus ahorros en forma de muelas de oro.

A menudo, sin mucha conciencia del riesgo, se opta por guardar el grueso de las existencias en bolsas y carteras en línea. Esto es muy cómodo y tiene la ventaja de que no tienes que recordar nada.

Incluso si olvidas tu contraseña, todavía tienes alguien que puede darte acceso a tu cuenta. Al menos si has verificado tu identidad.

Aunque la verificación tiene la ventaja de que te permite volver a acceder a tu criptomoneda en caso de pérdida de la clave, destruye cualquier intento de anonimato.

La ventaja de la criptomoneda no sólo radica en su carácter descentralizado, sino también en lo anónimo o al menos seudónimo.

Las transacciones de Bitcoin aparecen públicamente en la blockchain (cadena de bloques) y pueden ser rastreadas por cualquiera.

Actualmente existe software especializado capaz de analizar y evaluar la blockchain y, aunque es verdad que nadie puede vincular los números que allí aparecen a las personas detrás, tan pronto como se asocie una clave pública en cualquier plataforma en línea a una identidad verificada, la persona detrás quedará expuesta.

Por otro lado, a diferencia de lo que ocurre con las carteras offline, las bolsas y demás plataformas en línea pueden estar sujetas a regulaciones, ser manipuladas o incluso prohibidas en cualquier momento.

También puede ocurrir que los operadores decidan llevarse toda la criptomoneda allí alojada, algo que ha ocurrido ya en varias ocasiones.

O las grandes sumas de dinero en dichas bolsas pueden atraer a hackers que en algún momento consigan robar algunas o todas las criptomonedas. El portal japonés MtGox es probablemente el ejemplo más conocido de esto.

En la actualidad los ataques con éxito se han hecho mucho menos comunes, los mecanismos de seguridad son mucho mejores.

Sin duda es esencial que para tus carteras en línea utilices la autenticación de dos factores, por muy incómodo que te pueda parecer. Es preferible perder un poco de tiempo cada vez que ingresas en tu cuenta o realizas una transacción a perder todo tu dinero de un golpe.

Según la plataforma que sea y la opción elegida te enviarán un correo electrónico o SMS de confirmación. En algunos casos utilizan apps como Authy o alguna app propia. De esta manera, al menos cuentas con una protección adicional para tu dinero.

Sea como sea, tienes que poder confiar plenamente en la gente detrás del servicio que estás usando, ya que ellos sí tienen total acceso a tu cuenta.

Si no haces trading a diario deberías desconectar de internet al menos una parte de tu dinero en cripto. La criptomoneda gana (o pierde) en valor tanto si está conectada a la nube como si no.

Los bancos y bolsas de intercambio sin duda son más prácticos, pero si quieres mantener tu criptomoneda segura y anónima lo mejor es guardarla en tu propio hardware y tener algún tipo de copia de seguridad.

Anonimizando con el Bitcoin Mixer

La pseudo anonimidad del Bitcoin puede entenderse como ventaja o desventaja. Si fuera una divisa totalmente anónima sin duda no se hubiera podido adaptar al mercado de la forma que lo ha hecho, tampoco hubiera conseguido la aceptación que necesitaba por parte de los mecanismos de regulación.

No te quepa duda de que si usas el servicio de cartera online sin más, no será muy difícil sacarte del anonimato.

Para mantener tu privacidad tienes varias opciones.

Mientras no intentes cambiar la criptomoneda podrás comerciar sin verificar tu cuenta en la mayor parte de las bolsas. Únicamente cuando cambies a dinero fíat o en el momento de su desembolso tendrás que verificar tu identidad.

Puedes transferir y convertir tus Bitcoins en criptomoneda más anónima, tales como Darkcoin, Monero o Dash, y luego volver a convertirlo en Bitcoin. Eso sí, has de tener en cuenta que podrías tener que pagar tasas de cambio según la bolsa en la que estés.

Si solo usas Bitcoin, puedes tratar de ocultar algo los pagos pasando tu Bitcoin desde tus carteras online verificadas a varias carpetas offline antes de que el pago alcance al destinatario final. Eso sí, parece ser que incluso en este caso se puede rastrear la transacción por medio de software especializado.

Otra buena opción es el Bitcoin Mixer (también llamado tumbler o mezclador). Estos servicios mueven y mezclan los Bitcoin de diferentes usuarios de forma decentralizada.

Sin duda es importante tener en cuenta si los proveedores a los que se envía la criptomoneda.

Aquí tienes algunos proveedores que posiblemente merezcan nuestra confianza:

Criptomoneda e impuestos, evita quedarte en la zona gris

Lo hablado hasta el momento sobre monederos electrónicos online y offline, además de también la anonimidad en operaciones con criptomoneda también desempeñan una función importante en cuanto al trato que se le da a la criptomoneda a efectos fiscales.

Por desgracia, es difícil encontrar respuestas claras en lo que corresponde a la fiscalidad del Bitcoin y la criptomoneda en general. Peor todavía que el caso de los reguladores financieros, las autoridades fiscales y Haciendas están todavía a años luz de entender el fenómeno Bitcoin.

Son pocos los funcionarios de Hacienda que han oído hablar del Bitcoin, menos todavía de otros tipos de criptomonedas. De hecho, solo unos pocos países del mundo han definido ya un estatus fiscal claro para la criptomoneda.

Así, uno de los objetivos principales del criptoempresario o cryptotrader debería ser trasladarse a países una legislación más clara al respecto. Mejor todavía si además se trata de un país con pocos impuestos, en el que no tributen los dividendos venidos del extranjero. De esta forma podría montar su empresa en un país posicionado claramente a favor de la criptomoneda (véase más adelante).

En Alemania, por ejemplo, el Bitcoin con un periodo de tenencia superior a 1 año no tributan. Las ventas en este plazo no están sujetas a retención fiscal, pero se añaden al impuesto sobre la renta como una transacción de venta privada.

El Bitcoin en sí está exento del IVA en el momento de su compra o venta pero, por supuesto, se debe pagar IVA si se pagan servicios o productos con criptomoneda. Igualmente hay que declarar y pagar el impuesto sobre la renta a fin del año sobre los beneficios obtenidos, tanto si es por comercio, en forma de comisiones, por ingresos de minería o parecidos.

Una cosa que muchos ignorar: tan pronto como se presten Bitcoins, en el contexto de los programas de inversión de alto rendimiento (HYIP) o esquemas Ponzi, por ejemplo, los beneficios no están exentos de impuestos en Alemania hasta pasados los 10 años.

Debido a lo (relativamente) poco conocido de la criptomoneda y al buen grado de anonimidad, muchos se decantan por mantener un perfil bajo.

Después de todo, llevar la contabilidad en orden sobre las ganancias en criptomoneda (haciendo continuamente la conversión a euros), no es cosa sencilla, sobre todo si tenemos en cuenta que todavía no existen programas que hagan esto por ti (quien sabe, quizás esto sea una oportunidad de negocio para algún programador).

Sea como sea, se debe evitar mantener las transacciones con Bitcoin en secreto. Las Autoridades financieras del Mundo poco a poco avanzan, se están preparando y contratando a expertos para vigilar la blockchain.

De hecho ya existe el software necesario para poder hacerlo y aunque sigues teniendo la opción usar el Bitcoin de forma anónima, al final es un juego arriesgado en el que, a la larga y al igual que ocurre con los beneficios de empresas y particulares ocultos en paraísos fiscales, tienes las de perder.

No hay duda de que la falta de un marco legal claro es un gran problema para inversores y comerciantes en criptomoneda que cada vez están más dispuestos a trasladarse a países en los que la criptomoneda ya cuenta con una regulación fiscal y legal clara o donde el sistema tiene leyes que con mayor probabilidad dejen las operaciones con criptomoneda exentas de impuestos.

Así, el aumento de capital privado por beneficios en la venta de criptomoneda está libre de impuestos en Dinamarca. Eso sí, tan pronto como se dé algún tipo de transacción comercial, estará sujeta a impuestos sobre la renta normales.

Este problema ya lo conocemos del trading con dinero Fiat en países como Malta e Irlanda. En estos países non-dom los ingresos provenientes del extranjero están exentos de impuestos siempre que no se introduzcan al país de residencia.

Eso sí, quien crea que estos países son buenos para comerciar o invertir en criptomoneda, tiene que mirárselo más a fondo.

Los empresarios que invierten con dinero Fiat han de tributar por sus beneficios como si se tratase de renta local, ya que según las autoridades fiscales, se trata de una actividad que se desarrolla de forma locales.

En los países non-dom solo quedan libres de impuestos los beneficios en bolsa ocasionales que consiguen los inversores a nivel privado. En Suiza nos encontramos con una situación similar.

A pesar de todo, podría tener sentido trasladar la residencia a un país como Malta. La criptomoneda allí todavía no está regulada, pero el primer ministro maltés, Muscat, ha mencionado ya de forma positiva el Bitcoin y quiere convertir su país en el centro del “negocio cripto” en el Mediterráneo.

Llegados a este punto, lo más inteligente es sin duda seguir el desarrollo de Malta de cerca.

También Holanda puede ser una opción interesante. Allí mientras no se considere actividad profesional, solo pagarás un 1,2% de impuestos sobre los beneficios con Bitcoin y demás criptomoneda.

En general, puede ser una opción mantener la residencia fiscal en países donde el marco legal para las criptomonedas aún está abierto, es decir, en los que no exista una legislación clara.

Especialmente en aquellos países con una actitud más abierta hacia la criptomoneda, ya que es probable que se decanten por ofrecer unas condiciones ventajosas para los beneficios en este campo.

En este sentido, tenemos en Europa principalmente Malta, la República Checa, Lituania, Suiza e Inglaterra.

Si lo que quieres es permanecer libre de impuestos en tus negocios con criptomoneda y 100% legal, la mejor opción en la UE es probablemente trasladar tu residencia a Chipre.

Los beneficios en bolsa siempre están libres de impuestos en Chipre y tampoco se pagan impuestos sobre los dividendos. Lo mejor es aprovechar el programa Easy-Non-Dom en Chipre y montar una sociedad offshore en algún país con una legislación ventajosa en cuanto a la criptomoneda.

De esta forma tendrás que pagar algo en seguridad social (16,8% sobre tu renta con un mínimo de unos cien euros al mes), pero no pagarás impuestos sobre dividendos ni ningún tipo de ingresos desde el extranjero.

Solo tendrás que pasar 2 meses al año en Chipre para poder mantener tu residencia fiscal allí, también tendrás que alquilar una vivienda durante todo el año.

Si queremos buscar opciones más allá de la Unión Europea, en principio nos puede valer cualquier país sin impuestos directos o  con  tributación territorial.

A parte de los típicos microestados europeos y las islas del Caribe, también los Emiratos Árabes pueden resultar una opción muy interesante.

En los Emiratos puedes conseguir un visado de residencia constituyendo una sociedad en la zona de libre comercio por alrededor de 12,000 €. Es más, ni siquiera necesitarías usar la empresa: los Bitcoins permanecen libres de impuestos tanto a nivel particular como comercial.

Y esto no es todo, hay muchos países con tributación territorial entre los que elegir, Estados en los que los ingresos en el extranjero generalmente permanecen libres de impuestos. En este grupo tenemos por ejemplo Georgia, Panamá, Paraguay, Tailandia, las Filipinas o Costa Rica.

También pueden ser interesantes los países en los que el aumento de capital por beneficios en bolsa no tributa. Estos incluyen Nueva Zelanda y las Islas Mauricio.

El Bitcoin se reconoce actualmente como moneda de curso legal en Japón, por ejemplo. Eso sí, tampoco tengo claro que el que el Bitcoin o cualquier otra criptodivisa se convierta en moneda de curso legal sea deseable.

Otros países asiáticos, como Hong Kong y Singapur, están en proceso de proporcionar un marco legal para la criptomoneda.

También nos encontramos con otros países que pueden ser realmente interesantes, aunque no necesariamente como residencia, sino como sede de la empresa.

Actualmente muchas ICOs trabajan desde Gibraltar o la Isla de Man, dos territorios autónomos pertenecientes a Reino Unido que ofrecen grandes ventajas a empresas en el sector de la criptomoneda, perfectas para crear estructuras societarias libres de impuestos.

Belice es otra opción mucho más económica para constituir una sociedad en el sector de la criptomoneda. Allí es incluso posible seleccionar la criptomoneda como categoría de actividad para tu empresa.

Si vives en un país en el que tendrías que pagar impuestos, pero que no contempla CFC rules ni ningún tipo de limitación para administrar sociedades extranjeras, una buena opción podría ser constituir tu empresa en Hong-Kong o Belice.

Al final, es importante no perder de vista el aspecto legal y tributario de los Bitcoins. No son muchos los países en los que el tratamiento fiscal de la criptomoneda está claramente regulado. Es de esperar que a la larga, la criptomoneda esté sujeta a reglas igual o más estrictas que las existentes para el dinero Fiat.

Debido al alto margen de beneficio, no es improbable que nos acabemos encontrando con un gravamen incluso mayor que el de los beneficios en Bolsa, quizás incluso por encima del 50%.

Sin duda, lo mejor que puedes hacer es actuar conforme a las reglas de la teoría de las banderas: piensa de forma internacional, busca seguridad y mayor beneficio.

Fiscalidad del Bitcoin y la criptomoneda en España

Como era de esperar, en España el Bitcoin y la criptomoneda tampoco tienen un marco legal claro. De hecho ante la falta de respuestas claras o medio claras desde la Agencia Tributaria, son muchos los que han optado por esconderse lo cual puede ser a la larga un problema.

También en España se diferencia entre el uso de la criptomoneda como forma de inversión y como forma de pago.

Si se usa como medio de pago se debe añadir IVA en las transacciones, no se aplica IVA a la transmisión de la moneda.

Si se usa la criptomoneda como forma de inversión el resultado se tiene que tener en cuenta en la declaración sobre la renta anual y, por supuesto, hay que pagar impuestos, entre un 19 y un 23% según la ganancia patrimonial.

En caso de que te dediques a la minería o comercies de forma profesional con Bitcoin y compañía, en principio tienes que dar de alta tu actividad.

Hasta aquí todo claro, pero, por supuesto, en el detalle está el problema.

La venta de Bitcoin o cualquier otra critpomoneda es una ganancia o pérdida patrimonial que se obtiene de la diferencia entre el valor de adquisición y de venta. Se usa el método FIFO (first in first out) para calcular el beneficio obtenido. En España hay que calcular la diferencia siempre en euros.

En principio, aunque mantengas el dinero en criptomoneda, tendrías que tributar por el aumento patrimonial al intercambiar entre diferentes criptomonedas ya que según la ley, tan pronto como haya una alteración de la composición y valoración del patrimonio tienes que declararlo y pagar impuestos.

Eso sí, hay quien interpreta que mientras sigas manteniendo tu dinero en criptomoneda, aunque compres y vendas diferentes tipos no tendrás que declarar nada hasta que lo conviertas en moneda Fiat. Sin embargo esto no está claro, de hecho es probable que la Agencia Tributaria no lo vea así.

En cuanto a las pérdidas con criptomoneda, sí está claro que puedes compensarlas con otras ganancias patrimoniales que hayas tenido el mismo año, no importa el tipo que sean. También puedes compensar durante los cuatro años siguientes, del mismo modo que ocurre con las pérdidas en bolsa.

Luego está el tema del formulario 720 de bienes en el extranjero. En principio el dinero en cripto no tiene por qué considerarse como activo en el extranjero, sin embargo está por ver cómo se decide al respecto.

Y ya por último, los resguardos. Si quieres evitar tener problemas por blanqueo de dinero y parecidos, tienes que guardar resguardos de todas tus transacciones de forma que puedas justificar tu aumento de capital.

Otro ejemplo: fiscalidad de la criptomoneda en Portugal

En Portugal la criptomoneda no es considerada legalmente moneda. Sin embargo sí se tiene en cuenta que puede obtenerse beneficios que sí estarían sujetos a impuestos, entre ellos:

  1. Ganancias obtenidas por la compra-venta de criptomoneda y el cambio a dinero Fiat (lo que llaman “moneda real”)
  2. Comisiones obtenidas por la prestación de servicios relacionados con la obtención de criptomoneda o tenencia de criptomoneda.
  3. Beneficios obtenidos por la venta de productos o servicios pagados con criptomoneda.

Los ingresos generados por la compra-venta de criptomoneda (el primero de los tres casos) se clasifican allí en tres tipos:

  • Incremento patrimonial, categoría G (plusvalías)
  • Rendimiento de capital, categoría E
  • Rendimientos empresariales o profesionales, categoría B

Dado que la compra-venta de cripto no está (todavía) contemplada en la categoría G y que dicha categoría es excluyente, no se tributaría por estos beneficios según la categoría G y por lo tanto estará libre de impuestos en Portugal siempre y cuando no se trata de una actividad habitual ni constituya actividad profesional o empresarial (en estos casos tributaría en la categoría B).

Ten en cuenta que esta es la realidad de 2018 y es muy posible que se legisle en su contra (ya existen propuestas de legislación), de forma que en próximos años los beneficios de criptomoneda obtenidos por particulares sí tributen en Portugal.

Fuente: Consulta vinculante de la Autoridad Tributaria y Aduanera Portuguesa

Al final es algo parecido a lo que pasa con las fiscalidad del bitcoin y demás cripto en otros países como Benelux, Suiza, Malta, Irlanda, Holanda… Mientras se trate de una actividad no profesional no pagas o pagas solo muy pocos impuestos.

Una actividad no profesional significa que solo inviertes tu propio capital y que no estás todo el día dedicado a ello (el número de transacciones es importante también, es decir, el day trading no valdría). También se tiene en cuenta si tienes otras actividades o si vives solo de la inversión.

Invirtiendo con criptomoneda

Cotización criptomoneda

Cuando hablamos de inversores y traders del Bitcoin, nos estamos quedando en un plano muy general, de hecho, existen muchísimas formas de ganar dinero con la criptomoneda, formas que solo vamos a abordar de forma superficial en este artículo.

Lo primero que tenemos que tener en cuenta si nos vamos a introducir en este campo son dos cosas:

Primero, las criptomonedas son extremadamente volátiles. En bolsa las acciones solo fluctúan de un día a otro entre el 5 y el 10% y eso en circunstancias excepcionales. En el caso de la criptomoneda esto es normal. No es raro que haya incluso fluctuaciones entre el 50 y 100%.

Este aspecto de la criptomoneda puede ser muy tentador al principio, pero también puede salir mal. Al final, es importante no invertir en criptomoneda más dinero que el que se pueda perder sin que esto sea un problema. Poner sobre la mesa digital la totalidad de los ahorros de la jubilación del abuelo o de la propia no es buena idea.

Si vas a invertir una buena parte de tu patrimonio en criptomoneda, al menos deberías asegurarte de diversificar lo suficiente. No solo repartiendo el Bitcoin también por diferentes monederos y bolsas de intercambio offline como ya decíamos, sino sobre todo también eligiendo diferentes tipos de criptomonedas.

A principios de 2018 existían ya unos 1300 tipos de criptomoneda, de los cuales solo alrededor de 800 se usan de forma activa. Muchos de los proyectos que en cierto momento parecían prometedores han fracasado terriblemente, se han perdido así sumas millonarias.

A pesar de toda la “cripto euforia”, es importante recordar que le puede suceder igual de rápido con sus amados Altcoins (que por cierto es la abreviación de alternative coin, es decir, monedas alternativas).

La segunda advertencia es aún más esencial.

El anonimato que otorga la criptomoneda y la posibilidad de hacer pagos inmediatos a nivel internacional ha tenido también un fuerte efecto llamada sobre ciertos personajes tenebrosos y figuras sombrías de todo tipo.

No sólo son los hackers los que buscan el más mínimo indicio de vulnerabilidad en los monederos y bolsas de intercambio para robar criptomonedas. También entre los proveedores de servicios para Bitcoins, la minería digital o incluso los creadores de nuevas criptomonedas, hay muchas ovejas negras.

Si no te informas y aseguras bien antes de lanzarte y operar puedes encontrarte a la mañana siguiente con una cuenta vacía.

La gama de opciones desde el fraude evidente hasta el complejo esquema piramidal es muy amplia en el mundo de las criptomonedas.

Sin duda, los casos de monedas fraudulentas como el One-Coin han demostrado lo fácil que es explotar la codicia del hombre.

Antes de invertir en una nueva criptomoneda, deberías pararte a pensar si lo que tienes delante tiene sentido o si es demasiado bueno para ser cierto. A todos nos gusta pensar que somos únicos y más listos que nadie. Salirse de lo que hace la mayoría es importante, pero si se hace a ciegas, rara vez es una buena jugada.

Debes tener especial cuidado con todas las criptomonedas (como OneCoin y BitConnect) y proveedores de servicios de minería digital (como Bitclub Red) que no tengan más base que el marketing multinivel.

La minería, al menos en lo que respecta al Bitcoin, ya no es rentable en microinversiones.

En general, deberías evitar completamente meterte en la minería de las criptomonedas más capitalizadas, a menos que seas un experto o tengas muy claro que estás trabajando con uno. Sin duda es preferible optar por criptoinversiones en monedas con menor capitalización, mucho menos susceptibles al fraude y a la vez más rentables.

A pesar de la alta volatilidad y susceptibilidad al fraude, las criptomonedas son una excelente oportunidad para hacer crecer pequeñas cantidades.

Así, en otoño de 2016, por ejemplo, yo invertí 500€ en transacciones automáticas ETH/ BTC en Poloniex. No volví a mirar lo que había sido de ello hasta medio año después. En ese tiempo el valor de la cuenta se multiplicó por veinte, hasta casi 10.000 €, en gran medida gracias a la subida de Ethereum.

Estos 10 mil euros se han convertido en una buena base para nuevas inversiones en criptomoneda que en cosa de 8 meses han multiplicado la cantidad en parte por cincuenta.

Dados los bajos intereses que pagan los bancos en general en Europa, sin duda tiene sentido desviar una pequeña parte de los ahorros hacia criptoinversiones, eso sí, teniendo en cuenta ciertas precauciones y solo si realmente es un dinero del que puedes prescindir.

La minería de cripto

Las criptomonedas no salen de repente de la nada, sino que por lo general se crean o descubren.

Dado que la criptomoneda es un sistema de pares de código abierto descentralizado, existen parámetros conocidos públicamente que determinan la cantidad de dinero, la inflación y otros factores relevantes de toda criptomoneda.

No quiero meterme aquí en el trasfondo técnico del proceso de minería. Si te interesa, te, recomiendo el siguiente video de 22 minutos (en inglés) “How Bitcoin works under the hood“.

La minería directa rara vez merece la pena, así que si no lo tienes muy claro, en mi opinión no es un campo muy atractivo.

Los siguientes proveedores de servicios de minería en la nube son de momento medianamente fiables y generan réditos:

Cuentas de ahorros para criptomonedas

En lugar de dejar tus criptomonedas pudriéndose en una bolsa de intercambio insegura o en cualquier monedero físico, puedes optar por invertir con ellas metiéndolas en las denominadas criptocuentas de ahorros.

No son tampoco más seguras que las bolsas de intercambio, pero al menos te dan intereses y puedes generar con el tiempo ciertas ganancias seguras, aunque sean pequeñas.

Sea como sea, tienen ciertas ventajas frente a las cuentas bancarias. Los intereses se acumulan generalmente a diario y no hay inflación. El efecto del interés compuesto resultante no debe subestimarse, aunque el tipo de interés anual solo ascienda a un 3%.

Además, puedes retirar los Bitcoin en cualquier momento o puedes hacer trading con ellos.

Posibles cuentas de ahorros:

El P2P Lending (préstamo de criptomonedas)

El préstamo de criptomonedas en la Bolsa P2P (peer to peer, es decir, a personas comunes) es más rentable que las cuentas de ahorros de criptomonedas, pero también más arriesgado.

También el margin lending en bolsas como Bitfinex son una buena opción para poner a trabajar tus criptomonedas en operaciones de bajo riesgo.

Entre los mejores proveedores tienes:

HYIP (High Yield Investment Portfolio)

Los HYIP son programas de inversión de alta rentabilidad y, en última instancia, el equivalente a un esquema piramidal. Cuanto más tiempo tengas tu dinero ahí, más probabilidades habrá de que lo pierdas.

Los HYIP están diseñados desde el principio para fallar. Se prometen altos beneficios que en principio no se pueden conseguir, mucho menos de forma duradera. Si permites que te ciegue la codicia, puedes perder mucho dinero en busca de dinero rápido.

Al final, los HYIP se financian mediante el reclutamiento de nuevos miembros, a menudo a través del marketing de red.

Una vez que la caja esté lo suficientemente llena, la persona o personas detrás del HYIP abandonará el bote con toda la criptomoneda que se haya invertido hasta el momento. Los inversores lo notarán tan pronto como vean que el dinero ha dejado de fluir.

Sin embargo, también hay formas de sacar provecho de los HYIP. De hecho incluso existen fórmulas matemáticas capaces de calcular más o menos el periodo de vida de los HYIP.

Si te metes más o menos pronto y aprovechas el tirón podrías obtener bastantes beneficios.

En mi opinión, mientras hagas esto solo para acumular activos y no te pongas a buscar y convencer por tu parte a otros inversores crédulos podría ser interesante.

Algunos HYIP que en el momento de escribir el artículo existían:

Apuestas con Criptomonedas

En cuanto a las apuestas, no hay mucho que decir. Todo lo por lo que puedes apostar en el mundo físico, también lo tienes en el mundo Bitcoin y para otras criptomonedas.

Dado que las apuestas con criptomoneda no están sujetas a ningún tipo de regulación, cualquiera con ciertos conocimientos de programación puede montar su propio sitio de apuestas y ofrecer la posibilidad de ingresar y retirar criptomoneda, algo que en fuera del mundo digital te obligaría a obtener licencias y seguir numerosas normas.

Por supuesto, también en el sector de las apuestas nos encontramos con un montón de ovejas negras y personajes con los que es preferible no tratar.

Aquí tienes algunos sitios de apuestas que con criptomoneda que a mi entender sí funcionan bien:

Bolsas de intercambio – Trading de criptomoneda

Y ya por último nos encontramos también con diferentes bolsas que de forma análoga a lo que ocurre con el dinero Fiat nos permiten comprar y vender.

Aquí hay que diferenciar entre las bolsas de intercambio en las que solo se puede comerciar con criptomoneda y aquellas que también permiten entradas y salidas en dinero Fiat.

Al contrario de lo que ocurre en las bolsas que solo permiten comerciar con criptomoneda, en el segundo caso, tendrás que identificarte siguiendo el proceso KYC que ya conocemos por los bancos (fotocopia del pasaporte, factura de consumo o extracto bancario, etc.).

En las bolsas de criptomoneda también se puede intercambiar cripto por dólares, pero no es posible retirar el dinero directamente. De esta forma podrías mantener parte de tus activos en dinero Fiat, menos volátil que la criptomoneda.

El manejo de las Bolsas no se diferencia mucho del que encontramos en los brokers clásicos. Dependiendo del proveedor puede ser más o menos sencillo.

Todo el que quiera invertir en bolsa (ya sea en dinero Fiat o criptomoneda) deberá entender los conceptos básicos de trading, en qué consisten la orden limitada, orden a mercado, los stop y las órdenes condicionadas.

No es raro que los parámetros erróneamente establecidos por algún trader lleven a una reacción en cadena de gente comprando y vendiendo a precios no intencionados.

Los que se inician en la criptomoneda no se suelen interesar mucho más allá de la compra inicial de la criptomoneda elegida para empezar. No hacen trading a diario, sino que siguen el enfoque a largo plazo de una estrategia buy & hold.

Tampoco yo suelo hacer hago trading en el día a día, sino que apuesto por el aumento de valor de ciertas cripto divisas que me hayan llamado la atención.

Si sigues este tipo de estrategia, no deberías dejarte impresionar por las caídas fuertes ni por las malas cotizaciones, al contrario, deberías verlas como una oportunidad para comprar más, a precios más baratos. A largo plazo, seguir este tipo de estrategia y resistir durante los tiempos difíciles, suele dar buenos frutos.

Las bolsas de intercambio ofrecen muchas más opciones para los usuarios avanzados, tales como el margin trading por ejemplo, algo un tema en el que no nos vamos a adentrar en este artículo.

Es fundamental tener en cuenta que, como decíamos al principio del artículo, las bolsas de intercambio de criptomonedas son susceptibles al fraude y pueden ser hackeadas en cualquier momento.

Es aconsejable usar solo bolsas que ofrezcan la autenticación de dos factores y, por supuesto, en caso de que sea opcional, haremos bien en usarla, aunque sea incómodo tener que introducir cada vez la clave recibida de la forma elegida. Así podremos evitar el robo de todo nuestro dinero en la bolsa.

Las bolsas de intercambio no ofrecen la posibilidad de comerciar con todas las criptomonedas, la  oferta a menudo es muy selectiva y depende de cada región. Incluso las Altcoins de mayor capitalización bursátil solo están disponibles en una o dos de las mayores bolsas de intercambio.

Las únicas monedas que se pueden intercambiar en prácticamente todas las bolsas son actualmente Bitcoin, Ethereum y Litecoin.

Si quieres saber dónde hacer trading con tu altcoin preferida puedes echar un vistazo a la web de la propia moneda o en la página CoinMarketCap que muestra la cotización de una gran cantidad de criptomonedas.

De todas formas, la mejor forma de seguir la cotización de las monedas que te interesen es a través de la aplicación Blockfolio.

Entre las bolsas de intercambio más utilizadas encontramos por ejemplo:

Bitfinex: BitFinex tiene su sede en Hong Kong, es el segundo bróker más grande del mundo y se centra en las pocas criptomonedas que en su opinión tienen mayor potencial. Suele ser por regla general el top 10 de las criptomonedas más algunos proyectos prometedores con menor capitalización bursátil.

Actualmente (octubre de 2017), las monedas que se pueden intercambiar son: Bitcoin, Etereum, Bcash, Litecoin, Ripple, NEO, OmiseGO, ETP, Iota, Zcash, EOS, Dash, Etereum Classic, Monero, Aventus, Santiment, Streamr, Eidoo y Qtum.

Actualmente también se puede intercambiar, comprar y retirar dólares y euros. La bolsa también te permite prestar criptomoneda usando el margin funding para así conseguir unos pocos intereses a bajo riesgo.

Bitfinex es algo opaca y cuenta con conexiones dudosas a la criptomoneda Tether,  vinculada al dólar. Muchos temen que el Tether en realidad no está cubriendo la moneda con dólares y que, por tanto, una gran parte de la subida de las acciones en Bitfinex, especialmente los Bitcoins adquiridos con Tether, desaparezcan tan pronto como esto se descubra.

A pesar de todo, pienso que Bitfinex es una buena bolsa para gente que se está introduciendo en la criptomoneda y te la recomendaría.

Binance: Binance es una buena alternativa para comerciar con algunas criptomonedas.

Poloniex: Poloniex es un broker solo para criptomonedas, lo que significa que solo podrás transferir y recibir criptomoneda, aunque de una gran cantidad de tipos, incluso las menos conocidas.

Bittrex: Bittrex es uno de los brokers más grandes del mundo y bastante fácil de usar.

¿Nos encontramos ante una burbuja parecida a la de las punto com?

Ante toda la euforia por las criptomonedas, no es mala idea prestar atención a lo que dicen que Bitcoin y compañía no son más que una moda o tendencia momentánea que acabará fracasando de forma estrepitosa.

Por mi parte estoy convencido de que la criptomoneda es una innovación disruptiva que van a cambiar las reglas de juego a largo plazo, aunque no se pueden negar ciertos paralelismos con la burbuja de las punto com.

Hoy, como en aquel entonces, se habla del “nuevo mercado” un mercado en el que se invierte dinero de forma cada vez más temeraria. Hoy, como en aquel entonces, nos encontramos con múltiples ideas y tecnologías extremadamente interesantes para las que, sin embargo, todavía no parece haber llegado el momento.

Existen muchas criptomonedas y aplicaciones descentralizadas que todavía no tienen un verdadero uso concreto. Esto puede cambiar de aquí a 15 años, al igual que ha ocurrido con muchas de las tecnologías e ideas que durante la crisis de las punto com no salieron adelante y en la actualidad son extremadamente rentables.

Cada generación tiene su propia crisis de los tulipanes, y ahora podemos incluir a la de la criptomoneda entre ellas.

Sin embargo, a pesar de todos los paralelismos sí que hay una diferencia decisiva.

Muchas de las mejores criptoideas provienen de comunidades y desarrolladores voluntarios y los frutos de su trabajo son de código abierto, de forma que están accesibles para todos.

Es decir, incluso si estos grupos perdieran la motivación o financiación para seguir con el proyecto, otros podrían continuarlo en cualquier momento.

Más allá del conocimiento de los lenguajes de programación comunes, apenas existen barreras para entrar el sector de las criptomonedas: ya no es necesaria una gran inversión de capital lo cual hace que tampoco haya quiebras.

Los proyectos que se van a pique, suelen hacerlo porque hubo una intención fraudulenta desde el inicio, algo con lo que nos encontramos en numerosas ICOs. En ese sentido sí que existe una burbuja, pero por un motivo muy diferente al de las punto com.

Sea como sea, desde mi punto de vista, el valor del Bitcoin sí que está algo inflado (recuerda, este artículo se escribió originalmente en alemán, dos meses antes de su traducción al español).

El Bitcoin se ha convertido en corriente mayoritaria nos encontramos con casos de éxito por todos lados y todo el mundo quiere repetirlos. Incluso raperos como Sido lo recomienda, gente sin la más mínima idea empieza a invertir todos sus ahorros.

Esto es posible que haga subir la cotización durante un tiempo, pero a la larga, sin duda lo llevará a un periodo de escasez. Sobre todo si tenemos en cuenta que el público actual del Bitcoin tiende a vender tan pronto como las cosas se ponen feas. Además, no olvidemos que nos encontramos ante una potencial manipulación del mercado en Bitfinex (por el tema de Tether).

En otro artículo ya predije una inminente caída del 80% en el valor del Bitcoin en 3 meses. Incluso si llegara a eso, el Bitcoin estaría incluso mejor que a comienzos del año.

El Bitcoin sigue teniendo de su parte un fuerte efecto red que, en mi opinión, a largo plazo no será suficiente. Tecnológicamente, el Bitcoin es muy inferior en términos de velocidad, precio y escalabilidad, algo que tampoco los próximos hardforks podrán cambiar.

La rastreabilidad del Bitcoin hará que muchos inversores que hasta ahora habían optado por no pagar impuestos se acaben metiendo en la boca del lobo.

El problema que veo con los hardforks es que hacen que el Bitcoin se infle artificialmente.

En lugar de ser 21 los millones de Bitcoins, en la actualidad ya tenemos más de 25 millones en las variantes de Bitcoin Cash, Bitcoin Gold y compañía.

Se podría objetar que se trata de criptomonedas diferentes, pero, a diferencia de lo que ocurre en el desdoblamiento de acciones, en el caso de un Hardfork la cotización no se reduce a la mitad. Lo que ocurre es que la nueva moneda empieza a existir a niveles parecidos y el Bitcoin cae casi imperceptiblemente para volver a estar pocos días después al mismo nivel o por encima del nivel que tenía antes del hardfork.

Por supuesto, cuando se hacer un nuevo hardfork los inversores suelen adquirir más Bitcoins para así aprovechar los ingresos adicionales. Esto en mi opinión puede ser muy arriesgado a largo plazo.

Personalmente solo tengo 1 BTC por si me equivocara y el Bitcoin sobrepasara el límite del millón de dólares. Sin embargo, yo cuento con que de aquí a 3 años el Bitcoin ya no se encontrará ni entre el top 50 de las criptomonedas y con que será reemplazado por mejores alternativas.

Mejores alternativas como, por ejemplo, Dash, que se encuentra ya hoy entre las 6 criptomonedas más importantes. Es una moneda que permite transacciones anónimas, escalables, rápidas y cómodas y que, además, viene desarrollada y publicitada por un equipo muy profesional.

Sin duda el paisaje criptográfico habrá cambiado mucho de aquí a 5 años. Ni siquiera sabemos si el Bitcoin sobrevivirá, sobre todo si tenemos en cuenta los numerosos hardforks.

Eso sí, no me cabe la menor duda de que las criptomonedas se acabarán imponiendo. La pregunta es cuál. Al final, la capitalización de mercado de todas las criptomonedas viene a ser el patrimonio personal de las tres personas más ricas del mundo.

Billones de euros con origen en cuentas de criptomoneda anónimas o activos de la industria y bancos, se irán introduciendo en los próximos años en el mercado cripto y catapultarán la cotización a límites nunca antes vistos.

Criptomonedas con futuro

Personalmente, he invertido en muchas criptomonedas y tokens diferentes desde los inicios de todo esto.

A continuación, voy a presentar muy brevemente aquellos proyectos que considero más prometedores para el futuro y en los que, por supuesto, yo mismo invierto o estoy involucrado.

Soy un gran fan de las tecnologías que han evolucionado, dejando atrás los problemas de la blockchain. De hecho soy miembro activo del equipo de uno de estos revolucionarios proyectos, sobre el que, por el momento, no puedo proporcionar ningún tipo de información.

Por lo general mantengo un enfoque pragmático en lo que a las cripto inversiones se refiere.

Desde un punto de vista ideológico, puedes ser contrario a proyectos interesantes en cuanto a los beneficios que pueden dar (tales como Iota), proyectos que cooperan con bancos, Estados y similares.

No obstante, desde el punto de vista de la inversión, lo considero una buena opción. Por otro lado, también poseo porciones sustanciales de proyectos más visionarios, como la criptomoneda totalmente anónima Verge o BitNation.

Para los principiantes que no tienen ni idea pero quieren beneficiarse del criptomercado, suelo recomendar invertir en algunos de los fondos indexados emergentes que cubren las doce mejores criptomonedas a partes iguales, fondos tales como Iconomi o Crypto20.

Así es posible obtener grandes ganancias a bajo riesgo y tener parte en los billones de dólares que se espera fluirán en los próximos años en las criptomonedas más fuertes.

Algún que otro token del fondo puede ir a la quiebra, pero al mismo tiempo también se puede sacar beneficio de valores que suban fuertemente.

No quiero entrar en detalle sobre las ICOs en este artículo. En última instancia, invertir en una oferta inicial de moneda (ICO) no difiere mucho de comprar el token en una bolsa de intercambio cuando ya existe. Eso sí, durantes las ICOs o en la preventa la adquisición viene con ciertos bonus que se usan como incentivo para la compra anticipada.

Incluso si te gusta un proyecto mucho y te parece muy prometedor, yo normalmente no invertiría en una ICO.

El problema está en que los proyectos prometedores necesitan un tiempo de desarrollo determinado en el que el valor del token descenderá bruscamente, por debajo del valor alcanzado durante la ICO.

A menudo, se puede observar que la cotización tras el ingreso en bolsas, durante los primeros días, sufre fuertes subidas; no obstante, la euforia se suele evaporar pronto, cayendo el token en el olvido durante un tiempo.

Por esto, yo ya no invierto en las criptomonedas por mucho que me gusten durante la ICO, sino en algún momento posterior a la admisión en las principales bolsas de intercambio, cuando lo considero apropiado.

Se debe diferenciar entre criptomonedas y criptoactivos. Estos últimos también se pueden enviar y recibir, pero tienen como prioridad otros aspectos tecnológicos y su objetivo no es convertirse en moneda universalmente aceptada, sino resolver otros problemas.

La situación es diferente con las criptomonedas clásicas, que sí pretenden convertirse en un medio de pago. Estas dan importancia a las transacciones escalables, baratas, rápidas y, según el caso, anónimas.

Y recuerda: las criptomonedas o criptoactivos solo pueden ser proyectos descentralizados y open-source. Los proyectos centralizados con código propietario pueden auto-denominarse moneda digital, pero no son criptomoneda.

Dash: Dash ya se ha convertido para muchos en una alternativa seria a Bitcoin. Las transacciones significativamente más rápidas, el mayor anonimato y su amplia aceptación hacen de Dash una alternativa que vale la pena. En particular, el desarrollo profesional y el marketing me gustan y hacen que Dash sea la critptomoneda de la que más tengo.

Iota: Iota no utiliza la blockchain, sino que aplica un concepto llamado “tangle”. No solo está ya preparada para los futuros ordenadores cuánticos, sino que también ofrece transacciones muy rápidas y altamente escalables. Como su nombre indica, Iota se basa en el “Internet de las Cosas” y en el futuro permitirá el micropago de una gran variedad de cosas. La Fundación Iota, que sorprendentemente está actualmente registrada en Alemania, ya está colaborando con numerosas empresas en búsqueda de aplicaciones prácticas y lo más probable es que tenga un gran éxito a largo plazo. Iota es otra de las monedas en las que he invertido fuerte.

TenX: TenX es un proveedor de tarjetas monedero que pretende hacer que las criptomonedas se puedan convertir en Fiat en cualquier momento. Su objetivo es que se pueda usar un gran número de criptodivisas para su conversión a dinero Fiat, y no solamente Bitcoin. La compañía ya ha avanzado mucho en este sentido. Los propietarios de TenX recibirán regularmente dividendos sobre las tarifas de transacción de las transacciones con tarjeta.

Verge: incluso por delante de Dash, Verge es probablemente la moneda criptográfica más anónima. Mediante la red Tor e IP6, oculta quien está detrás de las transacciones en la blockchain. Este proyecto llevado por una comunidad abierta no es muy conocido todavía, pero a mi parecer sí es bastante prometedor.

Bancor: Bancor ha recaudado en una ICO récord más de 153 millones de euros en 3 horas y desde entonces se espera una gran innovación tecnológica. El objetivo es crear “tokens inteligentes” que, por ejemplo, puedan respaldarse con diversas monedas de reserva. Así, por ejemplo, pueden crearse cripto-ETFs descentralizados u otros numerosos proyectos.

Aeternity: Aeternity es otra plataforma similar a Ethereum, pero su tecnología es superior en muchos aspectos. No se sabe si eso será suficiente para reemplazar a Ethereum.

Polybius: Polybius es un proyecto físico, es decir, un banco especialmente diseñado para la criptomoneda. Durante la ICO se recaudaron 20 millones, y desde entonces las cotizaciones están bajando considerablemente. Por supuesto, Polybius es claramente una inversión a largo plazo. Sin duda antes de 2019 el banco apenas llevará a cabo ninguna actividad. A partir de entonces los que tengan tokens participarán proporcionalmente en una parte de los beneficios de la entidad financiera Polybius.

Waves: Waves es otra plataforma como Ethereum que cuenta con el apoyo de una gran comunidad de usuarios. Con Waves puedes crear tus propias divisas cripto por unos pocos euros. Eso es lo que hizo, por ejemplo, BurgerKing, donde ahora puedes pagar con WhopperCoins.

Tezos: Tezos es otra alternativa a Ethereum y está en desarrollo desde hace bastante tiempo. Su tecnología se basa principalmente en el método de “verificación formal”. Durante la ICO se recaudaron más de 232 millones de dólares.

ChainLink: ChainLink promete ser capaz de conectar diferentes tipos de blockchains y proveedores externos. El objetivo es eliminar cualquier barrera en el uso de smart contracts (contratos inteligentes).

Ark: tiene ciertas similitudes con ChainLink, pero se basa en otra tecnología. Es sorprendente lo maravillosamente fácil de usar que es su wallet.

Chronologic: ChronoLogic pretende desarrollar un nueva concepto de token que incorpore la constante “tiempo” a la tecnología blockchain y permita así encontrar nuevas aplicaciones interesantes. Por supuesto, no se sabe lo que saldrá de todo esto.

Tierion: Tierion trata de establecer un nuevo estándar en la verificación de datos y colabora con líderes de la industria tales como Microsoft.

Bitnation: Ya he hablado sobre Bitnation previamente. Después de un largo período de desarrollo, pronto se lanzará la plataforma, que ofrece alternativas descentralizadas a los servicios gubernamentales. Podrás casarte, registrar títulos o firmar contratos de todo tipo, da igual lo que sea, todo quedará registrado en la blockchain de forma que no pueda modificarse y seguirá un sistema de grado de reputación.

Sacando los beneficios de la inversión en criptomoneda: empresa, cuenta, seguridad jurídica

Por último, tratemos un tema de interés práctico para la mayoría de propietarios de criptomonedas. Al final llegará un punto en el que querrás cambiar al menos una parte de la criptomoneda por dinero Fiat.

Ya hemos hablado de cómo funciona en España. En general, para poder cambiar la criptomoneda a euros o cualquier otra divisa convencional tendrás que identificarte.

Quien no quiera seguir el camino oficial se irá encontrando cada vez con más dificultades.

En muchos países (como España) la carga de la prueba cae de tu lado, es decir, tienes que poder probar ante posibles inspecciones fiscales que el origen de los fondos es lícito. En caso contrario, el Estado podrá confiscar tu dinero.

Esto unido a la desconfianza por parte del Estado y las Haciendas en la mayor parte del mundo puede dejarte rápidamente sin dinero e incluso enviarte a la cárcel, sobre todo si tenemos en cuenta que a menudo hablamos de grandes cantidades de dinero.

Si tienes grandes cantidades de criptomoneda y no quieres pasar por todos estos problemas, tal vez haya llegado el momento para despedirse de una vez por todas de tu país de origen.

Más arriba hablábamos de los mejores países en los que residir si haces negocios o inviertes con cripto.

Todo el mundo, pero especialmente los criptomillonarios deberían asegurarse de encontrar un modelo que les permita el acceso totalmente legal y seguro a los beneficios procedentes de la inversión en criptomonedas.

Desde países como España con CFC rules esto puede ser algo problemático, pero no imposible.

A parte de la opción de trasladar tu residencia, también puedes traspasar tu criptomoneda a una sociedad constituida en el extranjero, en un país exento de impuestos y con una actitud positiva hacia el Bitcoin. Tienes buenas opciones en Belice, Gibraltar, Hong Kong o la Isla de Man.

Haciendo así, no tendrás que pagarte en criptomoneda con sus grandes dificultades a la hora de probar el origen, sino que lo puedes hacer en forma de dividendos en moneda Fiat.

De este modo, tu criptomoneda seguirá existiendo anónima, fuera de toda regulación y contabilidad, además de, por supuesto, libre de impuestos en la empresa offshore correspondiente.

Este tipo de estructura es especialmente recomendable para personas que viven como turistas permanentes, moviéndose de un lugar a otro, personas que de otra forma tendrían grandes problemas a la hora de demostrar el origen de sus bienes.

La  residencia fiscal de estos turistas permanentes debe fijarse en un país que no ponga límites a la administración y gestión de empresas offshore (es decir, sin CFC rules), país en el que no graven los dividendos o lo hagan de forma marginal.

Tienes buenas opciones en los Emiratos Unidos, o en países con tributación territorial  como Panamá, Paraguay, TailandiaGeorgia o las Filipinas. También es buena opción el programas especial de Chipre.

Al final depende de las preferencias individuales de cada uno. También tienes países con pocos impuestos sobre dividendos, tales como Bulgaria y Rumanía, con un 5%.

Es esencial para tu empresa offshore disponer de una cuenta bancaria adecuada, que garantice el cambio directo, sencillo y sin problemas a moneda Fiat. Son muchos los bancos que aún tienen problemas con la criptomoneda y prohíben explícitamente en sus términos y condiciones las operaciones con ellas.

Para grandes cantidades la mejor opción son ciertos bancos privados suizos, entre otros, que ya hace tiempo están perfectamente preparados para los nuevos clientes criptomillonarios.

Para sumas más pequeñas, los siguientes proveedores de servicios financieros han dicho explícitamente estar abiertos a las criptomonedas, y permiten abrir cuentas de empresa por internet a la mayoría de empresas offshore.

MisterTango: MisterTango ofrece cuentas de empresa con IBAN propio de Lituania. Las tarifas bajas, transferencias rápidas y su propia bolsa de intercambio de Bitcoins hacen de este, un proveedor de servicios financieros muy interesante.

CryptoCapital: CryptoCapital tiene su sede en Panamá y proporciona un nexo de unión entre los bolsas de intercambio cripto y moneda Fiat. Este proveedor de servicios financieros no está sujeto al intercambio de información (CRS) y maneja los depósitos y salidas en la Eurozona través de un IBAN polaco compartido.

I-Account: I-Account tiene su sede en Hong Kong, no está sujeto al intercambio de información y permite la apertura rápida de cuentas a empresas de casi todas las jurisdicciones. Los depósitos y salidas de dinero se realizan a través de cuentas SWIFT en diversos países asiáticos.

Es de esperar que antes o después los bancos comunes dejen de ver las criptomonedas como un terreno oscuro, apto solo para delincuentes. Aunque, también es cierto, que la mayoría de dichos bancos acabarán por desaparecer.

En principio, podríamos decir que la tardanza de cualquier banco en adoptar la criptomoneda es una señal bastante clara de su capacidad de supervivencia a largo plazo.

Por cierto, existen ya varios proyectos de banca cripto, tales como Polybius, proyectos que se lanzarán próximamente.

 

Espero haberte podido ayudar con este artículo sobre la criptomoneda, el más largo que hemos publicado hasta el momento, también si tu opinión difiere de la mía en cuanto al futuro de la criptomoneda o cualquier otro aspecto (ya sabes, para los comentarios están para los debates).

Últimamente nos hemos especializado también en consultas en el campo de la critpomoneda, así que si buscas la mejor solución para tu caso o después de la lectura sigues teniendo dudas, puedes escribir en los comentarios o contratar directamente una consulta.

Por supuesto, aceptamos pagos en criptomoneda :-), de hecho, preferimos el pago en cripto, ya hace tiempo que nos cansamos de tratar con bancos y pasarelas de pago. Puedes pagar con Bitcoin, Bitcoin Cash, Litecoin o Dash, también con Iota y Verge.

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