El sudeste asiático es uno de los destinos preferidos para turistas de todo el mundo, especialmente Tailandia viene fascinando a gente de todas las edades y nacionalidades desde hace ya varias décadas. Lo que seguramente pocos sabían es que la residencia en Tailandia puede tener grandes ventajas fiscales.

La mayoría ven adquirir el visado allí como un problema, se dedican a hacer visa runs confiando en la ineficacia o dejadez de las autoridades de inmigración tailandesas y, por supuesto, no se paran siquiera a pensar en lo que supondría fiscalmente conseguir una residencia permanente allí.

Como hemos visto en muchas ocasiones, lo que en un principio funcionaba, no tiene por qué seguir funcionando por siempre. Las autoridades tailandesas parecen empezar a ponerse serias también con los turistas. Se han referido ya hace tiempo a los visa runs como práctica ilegal y que van a perseguir.

Es verdad que como turista es difícil que te encuentres con problemas si sales y entras por vía aérea (parece ser que la típica salida y entrada por tierra en el mismo día ya no funciona) dos o tres veces más o menos seguidas. Pero en cualquier caso, no es algo que puedas hacer eternamente como antes.

Cada vez hay más casos en los que se ha prohibido la entrada al país a residentes de larga duración ilegales. En los aeropuertos te encuentras con grandes carteles que advierten ante las consecuencias en dinero y la prohibición de entrada durante varios años (según el tiempo que hayas permanecido de forma ilegal) de permanecer en el país más allá del tiempo permitido.

Si sigues la Teoría de las Banderas (cosa que te deberías) Tailandia puede convertirse en una bandera perfecta para el viajero perpetuo o nómada digital. De hecho, una vez que has entendido cómo conseguir tu residencia permanente en Tailandia, puede convertirse en una gran opción como país en el que mantener tu residencia fiscal (y real).

El sistema tributario único de Tailandia

Tailandia es muy interesante como país de residencia porque tiene un sistema tributario único en el mundo que bien estructurado ofrece una exención completa de impuestos (y, al contrario, mal pensado puede salir muy caro).

El sistema tributario de Tailandia es comparable sobre todo con el de los Estados Non Dom de tradición inglesa, como Malta. Además de los ingresos obtenidos en el país, solo se tributa por los ingresos extranjeros que se transfieren al país. Y esto con la disposición decisiva de que solo es necesario tributar los ingresos extranjeros que se hayan transferido al país en el mismo año natural.

Si los ingresos extranjeros se han obtenido en los años anteriores y se han tenido o invertido en el extranjero, en los años siguientes se puede transferir el patrimonio a Tailandia libre de impuestos.

Esto significa que si quieres aprovechar las ventajas de este interesante sistema fiscal debes tener las reservas suficientes para vivir un año en Tailandia, dado que los ingresos extranjeros no se deberían transferir al país dentro del mismo año.

En caso de que transfieras el dinero dentro del año en el que lo has adquirido, se aplican tasas del impuesto sobre la renta de hasta el 35%.

Dado el reducido coste de la vida en Tailandia no debería ser muy difícil aguantar un año para aprovechar el sistema tributario de Tailandia y lograr así la exención total de impuestos.

Sin embargo, existen algunos grupos a los que esta regulación les ocasiona serios problemas. Entre ellos se cuentan en primer lugar los (pre)-jubilados, que viven solo de la pensión que cobran mensualmente desde Tailandia.

En muchos casos no cuentan con otro patrimonio y viven únicamente de la pensión mensual, de forma que no están en condiciones de aprovechar las ventajas del sistema fiscal y deben tributar la pensión que se les transfiere.

Las autoridades fiscales de Tailandia ya han amonestado a este grupo de personas en el pasado, condenando a algunos pensionistas estadounidenses y europeos a abonar multas y retrasos.

Es fácil entender la forma especial de tributación territorial tailandesa si tenemos en cuenta que se trata de un país que dificulta enormemente la constitución extranjera de empresas locales.

Si bien ya existen concesiones, por ejemplo, para la constitución de empresas de software con propiedad totalmente extranjera, yo no confiaría mucho en la estabilidad jurídica a largo plazo del sudeste asiático.

En los países vecinos, como Vietnam, numerosos inversores extranjeros han tenido que comprobar que a sus empresas, presuntamente libres de impuestos durante cinco años, es verdad que no se les cobran impuestos de sociedad, pero al final se les imponen toda clase de tributos de otro tipo. Y que, aunque puedes invertir todo el dinero que quieras en Vietnam, es muy difícil sacar luego las ganancias de allí.

Sin duda, es recomendable mantener una postura escéptica ante las promesas estatales antes de iniciar negocios locales en Tailandia. A pesar de que puedas conseguir una residencia permanente, puede ser mejor operar en mercados extranjeros con independencia de tu residencia en Tailandia.

Una ventaja adicional de la forma especial de tributación de Tailandia, es que no es percibido como paraíso fiscal por los demás Estados.

Así como la mención de empresas y negocios en Malasia, Singapur y Hong-Kong pueden llevar al inspector fiscal en tu país de origen a hacer más preguntas, Tailandia sin duda no tendrá este efecto. En todo caso quizás te pregunte por tus playas preferidas allí. Al fin y al cabo, se pueden esgrimir muchos otros motivos para elegir Tailandia como país de residencia, aparte del ahorro de impuestos.

No obstante, hay que tener en cuenta que para activar la obligación tributaria en Tailandia has de acumular una estancia de al menos 180 días en el país. Es decir, para tener tu domicilio fiscal en Tailandia, deberás permanecer allí un mínimo de medio año. A diferencia de lo que ocurre en Panamá o Paraguay, tendrá que tratarse de una estancia real.

Naturalmente, al mismo tiempo esto significa que, pese a tener un visado de residencia permanente, no estás obligado a pagar impuestos allí si permaneces menos de seis meses en el país.

Residencia permanente en Tailandia con la Thai Elite Visa

Como mencionaba al principio, apostar por los visa runs no es una buena solución a largo plazo si se quiere permanecer para siempre en Tailandia. Es preferible obtener un permiso de residencia legal, algo que naturalmente no es tan fácil por la vía oficial.

Tailandia otorga un permiso de residencia oficial solo a 20 personas al año por cada país. En el caso de países con muchos habitantes interesados en vivir en Tailandia, como Alemania, puedes esperar una eternidad si quieren obtener su permiso de residencia a través de este proceso.

Si eres mayor de 50 años lo tienes más fácil. Pues Tailandia concede a los pensionistas el derecho de permanencia si estos invierten al menos 10 millones de bahts en el país. Invirtiendo 10 millones de bahts, el visado de permanencia por un año puede prorrogarse sin restricciones.

Según la cotización actual, esto supone una inversión de unos 250.000€. Con ello, Tailandia es considerablemente más cara que su vecina del sur, Malasia, que ofrece a los pensionistas una tributación puramente territorial asociada a un visado de entrada múltiple por 10 años por una inversión de solo 50.000€.

La opción de alargar el visado de turista tampoco lleva muy lejos. Estos visados de tres meses expedidos por las embajadas pueden prorrogarse por un máximo de un año, siempre con la autorización de un funcionario de inmigración.

Por difícil que parezca a primera vista permanecer a largo plazo en Tailandia, si seguimos buscando veremos que no lo es tanto.

Muchas veces se pasa por alto un programa totalmente legal: el Thailand Elite Programm que ofrece múltiples ventajas en Tailandia junto con la residencia permanente. Solo se necesita algo de dinero suelto.

El Elite Programm es un programa oficial del Gobierno tailandés que depende del Ministerio de Turismo. Pese a que el programa se promociona mucho, solo unas 250 personas al año hacen uso del mismo. Aunque si tenemos en cuenta que la posibilidad de hacer visa runs a largo plazo irá desapareciendo, es probable que en el futuro haya más solicitantes.

Al final el programa “Thailand Elite” viene a ser la compra de un permiso de residencia.

A cambio de una determinada suma de dinero recibes, conforme al programa elegido, un visado de permanencia con un límite temporal, apoyo ante las autoridades de inmigración y ventajas especiales en varias instituciones tailandesas, como descuentos en hoteles y spas.

En particular, el servicio de recogida del aeropuerto en limusina y la posibilidad de pasar por los controles y aduanas del aeropuerto rápidamente es para muchos una prerrogativa bastante interesante.

Quien haya pasado horas esperando y haciendo colas en el aeropuerto de Bangkok sabrá apreciar poder estar de camino al hotel 10 minutos después de haber bajado del avión.

Si tenemos en cuenta las muchas ventajas que añadidas al derecho de residencia, hemos de decir que no resulta caro.

El programa, que da derecho a una estancia de cinco años, cuesta 500.000 bahts, esto son unos 13.000€. Prorrateado mensualmente tendríamos unos 200€ a cambio de una estancia legal en Tailandia más algunas ventajas adicionales.

En otras categorías del programa se pagan hasta 50.000€, pero el derecho de residencia se extiende hasta 20 años y se puede incluir a otros miembros de la familia. Prorrateado, el estatus de residencia legal en Tailandia saldría por menos de 100€ mensuales.

Para el verdadero viajero perpetuo esta suma no debería ser un problema. Al fin y al cabo, esto no solo significa que podrás pasar toda una vida en un país extremadamente atractivo, sino también la completa exención de impuestos sobre los ingresos extranjeros.

El programa Thailand Elite se ofrece en ocho modalidades distintas, cada una con sus diferentes ventajas. Además de las diferencias para personas individuales, familias y propietarios inmobiliarios, otro aspecto decisivo es la duración.

Para personas individuales, utilizar durante cinco años el Elite Easy Access cuesta 500.000 bahts, esto es, unos 13.000€. El Elite Privilege Access por 10 años cuesta unos 26.000€, mientras que el programa más ventajoso, el Elite Ultimative Privilege, sale por unos 2.000.000 bahts, es decir, unos 50.000€, pero ofrece 20 años de visado de residencia.

En esta última modalidad están incluidas las visitas a campos de golf y spas, mientras que los otros programas ofrecen también la recogida del aeropuerto, diversos descuentos y otras ventajas.

Cabe mencionar también que en cualquier momento se puede mejorar el programa más económico, el Elite Easy Access Visum, pasando a un Elite Ultimative Privilege. Quien tras cinco años en Tailandia desee permanecer más tiempo podrá prolongar el programa durante 15 años más abonando los casi 39.000€ de diferencia.

Aquí tienes un gráfico en inglés con los datos de todos los programas y sus ventajas:

El Elite Programm hace que el viaje a Tailandia sea lo menos complicado posible. A la llegada, un personal de servicio amable y que habla inglés hace de guía para llevarte rápidamente hacia el mostrador preferente, en donde en pocos minutos sellan el pasaporte indicando la estancia de un año, marcada con una pegatina del programa Elite.

Esta pegatina se puede poner en todos los aeropuertos del país haciendo una reserva temprana. La Elite Visa puede renovarse cada año en cualquier centro de inmigración si no se desea salir de Tailandia durante ese periodo.

Cada 90 días hay que presentarse ante las autoridades de inmigración o en la Thai Elite Office de Bangkok y mostrar el pasaporte.

Es muy interesante la cooperación con el Bangkok Bank. Los poseedores de la Thai Elite tienen privilegios especiales para abrir una cuenta en moneda extranjera y pagan muchas menos comisiones por la administración y las transferencias.

La solicitud de una Thailand Elite es realmente sencilla. Lo primero que hay que presentar es una copia del pasaporte para solicitar una pre-autorización de las autoridades tailandesas. Esto lleva unos cinco días.

Luego hay que completar el formulario para el programa elegido, adjuntar los documentos y las fotos carné necesarias y enviarlos escaneados a la oficina competente. Abonando la cuota de miembro, todo el trámite se resuelve en una semana.

Finalmente, solo es necesario que pongan la pegatina de Elite Visa en el pasaporte, lo que se puede hacer en los aeropuertos tailandeses y también en las embajadas tailandesas del lugar de residencia hasta antes del viaje.

 

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