Si quieres irte a vivir a Latinoamérica, pero no sabes por dónde empezar, aquí tienes una comparativa entre dos de tus mejores opciones.

Hoy comparamos dos prometedores países sudamericanos que son mucho más que un plan B para evitar la asfixiante presión fiscal de tu país de origen. Tanto Uruguay como Paraguay ofrecen una gran calidad de vida, un considerable grado de libertad, ventajas fiscales y procedimientos de inmigración mucho más sencillos que los de otros países.

Acompáñanos en nuestro análisis comparativo y descubre qué país se adapta mejor a tu proyecto de vida.

En pocas palabras

Empecemos por Paraguay. Este país se ha consolidado como el destino favorito de muchos españoles y europeos en general, que han encontrado en este destino su nuevo hogar. Aunque no planees quedarte mucho tiempo, podría ser recomendable obtener la residencia permanente allí, ya que el procedimiento es muy sencillo, poco exigente y relativamente barato.

Así que, aunque no te vayas a mudar allí permanentemente, deberías incluir a Paraguay en tu lista de destinos para vivir más libremente gracias a la teoría de las banderas.

Como Turista Perpetuo, es importante que te preocupes por conseguir una residencia de conformidad legal y bancaria que te facilite la vida a medio y largo plazo.

Todo empezó con la oleada de excesivo control por parte del gobierno en la época de la pandemia, y continuó con las restricciones a los viajes y las vacunas cuasi obligatorias (que si bien no eran estrictamente obligatorias, en la práctica aquellos que no se vacunaban veían como los Estados les hacían la vida imposible). La oleada migratoria se ha intensificado con el conflicto de Ucrania, pues tanto austriacos como rusos han emigrado a la región.

Desgraciadamente, tuvieron que llegar los confinamientos para que muchos se dieran cuenta de lo loco que puede llegar a volverse el gobierno y de que lo último que le preocupa son los individuos y su libertad.

Debido a la continua popularidad de Paraguay como destino para expatriados, Librestado ofrece sus propios servicios para adquirir residencia en el país. Nuestro enfoque difiere del de los agentes de inmigración tradicionales, ya que también ponemos a tu disposición nuestra amplia experiencia sobre fiscalidad internacional. No solo te ayudamos con el proceso de solicitud de residencia y ciudadanía, sino que también te asistimos al solicitar un certificado de identificación fiscal y podemos aconsejarte sobre cómo dejar de ser residente fiscal en tu país de origen, además de sobre cuáles son las mejores estructuras empresariales para ahorrarte o no pagar impuestos.

El caso de Uruguay también es interesante. Uruguay es reconocida como una nación pacífica. En todos los listados Uruguay se posiciona como uno de los países más estables y seguros, menos corruptos y más desarrollados de Latinoamérica. La capital, Montevideo, fue nombrada la ciudad menos estresante de América Latina en 2021. Uruguay ocupa el puesto 50 en el Índice de Paz Global —y el primer puesto de entre los países de Sudamérica—.

Según un artículo de la Constitución uruguaya, los padres tienen derecho a «elegir» profesores y escuelas para la educación de sus hijos. Tanto la enseñanza primaria como la secundaria son obligatorias, lo que implica que el homeschooling totalmente libre no es legal. Sin embargo, sí está permitido matricular a los niños en centros educativos alternativos.

En cuanto a la seguridad del abastecimiento, hay casi cuatro vacas por habitante uruguayo y el acuífero Guaraní que fluye bajo el país garantiza un suministro seguro de agua potable. En general, esta zona tiene pocos antecedentes bélicos, por lo que consideramos poco probable que se produzca un conflicto militar en esta región —y aún menos probable que una tercera guerra mundial llegue a Uruguay—.

También es interesante saber que, ser propietario de inmuebles en Uruguay no conlleva ninguna obligación tributaria.

Además, los ciudadanos extranjeros que deseen establecerse en Uruguay pueden elegir entre dos regulaciones especiales: o bien disfrutar de una exención fiscal de 11 años sobre los intereses y dividendos procedentes del extranjero, o bien tributar permanentemente a un tipo reducido del 7 % sobre estas rentas. La exención de 11 años o el tipo impositivo reducido se conceden presentando un formulario ante la administración tributaria en cuanto la persona cumple los requisitos de residencia fiscal. El proceso suele durar entre un mes y medio y dos meses.

Uruguay ofrece Ius soli incondicional y ciudadanía múltiple, buena libertad para viajar y, en general, es un país en el que se puede vivir bastante bien.

En resumen:

Paraguay: proceso de inmigración rápido, fácil y barato, estupendo para vivir como PT o para residencias de conformidad legal y bancaria, fiscalidad territorial, costo de vida favorable), mucha naturaleza y poco lujo.

Uruguay: régimen fiscal de 11 años sobre dividendos e intereses —por lo demás, tipo impositivo del 7 % sobre la renta—, uno de los países más desarrollados, estables, seguros y libres de Latinoamérica —y con aroma europeo—; buen punto de partida para empresarios e inversores activos en el sur de Sudamérica —«la Suiza de Sudamérica»—, educación flexible e inmigración sencilla con prueba de ingresos, que por otra parte exige una estancia más larga para el primer año.

Otros aspectos a tener en cuenta: comparación de 15 factores

1. Procedimiento de inmigración

En Paraguay puedes solicitar un permiso de residencia temporal con una semana de antelación, y la expedición del documento durará entre uno y tres meses —dependiendo de si decides acelerar el procedimiento o no—. Una breve visita de 1 a 3 días basta para realizar todos los trámites. Tampoco es necesario poseer una propiedad en el país para obtener la residencia, y los documentos pueden enviarse a una dirección fuera del país. La desventaja de Paraguay es que la residencia temporal solo es válida durante 2 años. Después de este plazo deberás repetir el proceso para convertirla en un permiso de residencia permanente. También es posible saltarse la fase de la residencia temporal y obtener un permiso de residencia permanente directamente a través del programa SUACE, que ofrece a los inversores una vía más rápida hacia la residencia permanente si invierten al menos 70 000 USD en el país y se crean 5 puestos de trabajo.

En Uruguay el proceso es para algunos más complicado y para otros más sencillo que el paraguayo: en principio es más complicado porque te exige un certificado de vacunación, cosa que no sucede en Paraguay. No es necesario vacunarse contra el COVID, pero sí contra el tétanos, la rubéola y el sarampión. También tendrás que facilitar una dirección uruguaya para completar el proceso —aunque, por fortuna, valdría la dirección de tu abogado u hotel en el caso de que aún no tengas una propiedad alquilada en el país—. El proceso también resulta más complicado porque, a diferencia de Paraguay, existe una lista de espera para concertar una cita con la oficina de inmigración, que suele ser de 3 a 4 meses. Una vez concertada la cita, deberás pasar 3 días en Uruguay para completar todos los trámites y, completado el proceso, esperar otros 3 meses para que tus documentos estén listos.

Por otro lado, el proceso puede ser mucho más sencillo si eres ciudadano de Mercosur, pues puedes obtener directamente un permiso de residencia permanente.

2. Estancia mínima en el país

En Paraguay, los residentes temporales no pueden salir del país más de un año seguido, mientras que, para los residentes permanentes, este período es de tres años. Esto significa que, para mantener activa tu condición de residente temporal, deberás viajar a Paraguay una vez al año, —y, como residente permanente, deberás visitar Paraguay una vez cada tres años para no perder la residencia permanente—. Si no pudieras cumplir con esta condición, existen soluciones a tu alcance.

También es importante tener en cuenta la transición de la residencia temporal a la permanente. Debes visitar el país cuando falten 3 meses para que expire tu residencia temporal de dos años si quieres convertirla en residencia permanente. Una vez concedida la residencia permanente, solo debes renovar el documento cada diez años. Esto ofrece una considerable flexibilidad a las personas que disfrutan viajando por el mundo y no necesitan una propiedad fija o una presencia regular en el país.

Uruguay, por otra parte, exige una estancia mínima de más de nueve meses en el primer año de residencia temporal. Tras obtener la residencia permanente, debes visitar el país al menos una vez en 365 días para mantenerla activa. Ten en cuenta que una ausencia más prolongada o la caducidad de tu documento de identidad puede afectar al estado de tu residencia.

 3. Residencia fiscal

Existen dos formas de ser reconocido como residente fiscal en Paraguay:

  • permanecer en el país un mínimo de 120 días al año (muy por debajo de la media mundial de 183 días); o
  • mantener activo el RUC (Registro Único de Contribuyentes). Con un RUC activo, deberás presentar declaraciones mensuales del IVA. Sin embargo, si no tienes ingresos ni gastos en Paraguay, puedes presentar estas declaraciones en blanco. Nuestro contable puede hacerlo por ti por 600 USD al año.

Por tanto, si no quieres pasar 120 días al año en Paraguay, puedes adquirir el estatus de residente fiscal por solo 600 USD al año en concepto de honorarios contables.

En Uruguay, la residencia fiscal se basa en una estancia de más de 183 días al año. Sin embargo, este tiempo puede reducirse de 60 días a 1 único día al año en función de las inversiones que reúnan los requisitos y estés dispuesto a realizar.

Uruguay también considera residentes fiscales a las personas que tienen su centro de intereses vitales o intereses económicos significativos en el país. Esto se aplica, por ejemplo, si el cónyuge y los hijos menores a cargo viven en Uruguay o si se obtienen más ingresos en Uruguay que en cualquier otro país (excepto los ingresos exclusivamente pasivos).

También es posible convertirse en residente fiscal a través de inversiones. Si inviertes en propiedades o empresas uruguayas que cumplan determinados criterios, puedes ser considerado residente fiscal —a menos que pueda demostrarse que es residente fiscal en otro país—. Estos son algunos de los criterios que tu empresa debe cumplir para ser considerado residente fiscal:

  • Más de 15 millones de unidades indexadas (unos 77 millones de UYU o 1,788 millones de EUR) en bienes inmuebles en Uruguay.
  • Más de 45 millones de unidades indexadas (unos 231 millones de UYU o 5,364 millones de EUR) en una empresa con proyectos subvencionados directa o indirectamente por la Ley de Inversiones.
  • Más de 3,5 millones de unidades indexadas (unos 18 millones de UYU o 418 000 EUR) en bienes inmuebles, siempre que la inversión se haya realizado después del 1 de julio de 2020 y la persona pase al menos 60 días al año en Uruguay.

En ambos países es posible ser residente legal sin ser residente fiscal.

4. Fiscalidad

Tanto Paraguay como Uruguay tienen sistemas tributarios territoriales, aunque aplican enfoques diferentes.

El sistema fiscal territorial de Paraguay es un verdadero paraíso para quienes buscan la exención fiscal de las rentas obtenidas en el extranjero: en Paraguay solo se gravan las rentas obtenidas en el país, lo que significa que todas las rentas extranjeras están totalmente exentas de impuestos. Si no tienes ingresos en Paraguay, no estás obligado a presentar una declaración de la renta, pero si tienes ingresos locales, estos serán gravados con un máximo del 10 %. Si vives en Paraguay, puedes deducir el IVA pagado (también del 10 %) de este impuesto sobre la renta.

En Uruguay, las plusvalías, rentas de alquiler y pensiones procedentes del extranjero están exentas de impuestos, pero las rentas del capital mobiliario (dividendos e intereses) tributan normalmente a un tipo del 12 %. Sin embargo, los inmigrantes en Uruguay tienen la opción de elegir entre varios regímenes fiscales especiales: una opción atractiva es la exención durante 11 años del impuesto sobre la renta de las personas físicas sobre los dividendos e intereses procedentes del extranjero, que permite a los recién llegados a Uruguay disfrutar de una importante “rebaja” fiscal durante más de una década. Otra opción es el impuesto permanentemente reducido del 7 % sobre los intereses y dividendos extranjeros.

Ambos países ofrecen también ventajas fiscales a las empresas exportadoras (maquilas). La situación no es muy diferente en Uruguay. Las pequeñas empresas pueden estructurarse como SAS (Sociedades Anónimas Simplificadas), que pagan entre un 3,3 % y un 12 % de impuestos sobre las ventas brutas hasta un límite anual de unos 500 000 USD. También existe la posibilidad de no pagar impuestos sobre las rentas empresariales procedentes del extranjero y los dividendos mediante la creación de una empresa en una de las zonas francas de Uruguay. Los requisitos mínimos son contratar al menos un empleado y alquilar una oficina en una de las zonas francas.

5. Naturalización

Si has tenido un permiso de residencia permanente en Paraguay durante 3 años, tienes derecho a solicitar la nacionalidad y el pasaporte correspondiente. Sin embargo, es importante tener en cuenta que, con una importante excepción, Paraguay no reconoce la doble nacionalidad, por lo que deberás renunciar a tu nacionalidad anterior cuando obtengas la nacionalidad paraguaya. En la práctica, sin embargo, esto suele equivaler a renunciar únicamente al pasaporte, que se puede volver a solicitar fácilmente. La excepción es que Paraguay sí que tiene suscrito un convenio de doble nacionalidad con España. No hay estancia mínima para la naturalización, pero la admisión es arbitraria. Se recomienda una cierta inversión en el país para aumentar las posibilidades de que se te conceda.

En Uruguay, sin embargo, se reconoce y acepta la doble nacionalidad, aunque el proceso de naturalización es más estricto y exige la residencia permanente en el país durante 5 años. Este período puede reducirse a 3 años si estás casado o tienes hijos en el país (no es necesario estar casado con un ciudadano uruguayo). Además, debes demostrar fuertes lazos con Uruguay para obtener la nacionalidad —sin una residencia te regulará resulta casi imposible demostrarlo—.

6. Calidad y costo de vida

Ha llegado el momento de decidir: ¿prefieres el sencillo estilo de vida paraguayo, con costes considerablemente más bajos, o te decantas por la elegancia de Uruguay, que te vaciará un poco más los bolsillos?

En Paraguay se puede disfrutar de una alta calidad de vida con un presupuesto reducido. Las razones para elegir Paraguay son distintas a las que te atraerían a países muy desarrollados, con infraestructuras punteras y numerosas alternativas de ocio.

Uruguay, en cambio, es considerado uno de los mejores países de toda América Latina en cuanto a calidad de vida. Con una muy buena clasificación en el Índice de Desarrollo Humano, el país ofrece carreteras relucientes, bien organizadas y un servicio público eficiente. La trampa: todo esto tiene un precio.

Según Expatistan, la vida en Paraguay es un 40 % más barata que en Uruguay. Mientras que en Paraguay una persona sola puede arreglárselas con unos 917 USD al mes, en Uruguay hay que pagar unos 1506 USD. Un apunte: el costo de vida en Uruguay es superior al del 60 % de los países del mundo, mientras que Paraguay es uno de los países más baratos del planeta.

A la hora de alquilar un inmueble, Numbeo nos muestra que un piso de un único dormitorio en el centro de la capital paraguaya cuesta 325,60 USD, frente a los 574,12 USD en Montevideo.

Cuando uno se muda al extranjero, no solo importan los impuestos que se ahorra, sino también el costo de vida del país de destino.

Así pues, si buscas una vida más asequible sin las comodidades de los países desarrollados, Paraguay es nuestra mejor recomendación. Sin embargo, si lo que buscas es un nivel de vida que te recuerde al de Europa —con infraestructuras de primera, arquitectura histórica y ciudades peatonales— y estás dispuesto a pagar un costo de vida similar al de algunos países europeos, Uruguay podría ser la opción indicada para ti.

7. Derechos civiles y libertades

En Paraguay prevalece una actitud tradicionalmente conservadora en muchos aspectos relacionados con las libertades civiles, lo que contrasta fuertemente con Uruguay, que está considerado como uno de los países más liberales de Sudamérica.

El juego está muy extendido y es legal en ambos países, y Paraguay permite incluso las apuestas sobre deportes de sangre. Otra característica común de ambos países es la actitud relativamente liberal hacia la posesión y el comercio de armas de fuego, así como la disponibilidad de educación alternativa para los hijos —aunque Uruguay tiene normas más estrictas que Paraguay en este sentido—.

Las relaciones homosexuales son legales en ambos países, pero en Paraguay, aunque se legalizaran en 1880, las parejas del mismo sexo carecen de las mismas protecciones legales que las parejas heterosexuales. En Uruguay, por otra parte, los derechos de las personas LGTB cuentan con un mayor apoyo, incluida la legalización del matrimonio entre personas del mismo sexo y los derechos de adopción.

Curiosamente, la prostitución está legalizada en ambos países. En Paraguay, el aborto solo está permitido si la vida de la mujer corre peligro, mientras que en Uruguay se permite libremente dentro de las 17 primeras semanas del embarazo.

Hay una diferencia notable en lo que se refiere al cannabis: Uruguay dio un paso más y legalizó el uso recreativo del cannabis con requisitos como edad mínima y registro para su compra. Sin embargo, Paraguay, pese a ser uno de los mayores productores de marihuana de América Latina, sigue una política más restrictiva y penaliza tanto el consumo como el comercio y el cultivo de cannabis.

8. Clima

Uruguay atrae a los visitantes por su clima templado, estable y agradable. La temperatura media oscila en torno a los 16,7 grados. En enero hace mucho calor, mientras que en julio las temperaturas pueden llegar a ser bajo cero. Así que, si te gusta el clima fresco y las estaciones bien diferenciadas, Uruguay puede ser el destino idóneo para ti.

En Paraguay la cosa es completamente diferente, y además el clima varía según la región: la mayoría de las zonas se caracterizan por un clima tropical cálido y húmedo, muy similar al de muchas regiones de Brasil. Los inviernos son suaves, con una media de entre 10 y 15 grados. En los meses de verano, sin embargo, las temperaturas pueden subir hasta los 50 grados, es decir, un calor alarmante. Durante el resto del año, Paraguay mantiene una agradable y soportable temperatura templada.

9. Población

Uruguay y Paraguay destacan por sus poblaciones comparativamente pequeñas, sobre todo si se comparan con las gigantescas metrópolis sudamericanas, como Lima —con 10 millones de habitantes— o São Paulo —con 12,3 millones de habitantes—. Cada una de estas dos ciudades alberga a más personas que cualquiera de los dos países que hoy analizamos.

Uruguay, con unos 3,5 millones de habitantes y una baja tasa de crecimiento demográfico de solo el 0,3 %, ofrece un ambiente más bien íntimo y tranquilo. Paraguay, en cambio, cuenta con unos 7,5 millones de habitantes y una tasa de crecimiento del 1,2 %, y permite disfrutar de un ambiente más animado y culturalmente dinámico.

La población uruguaya está ligeramente más envejecida, con una edad media de 35 años frete a la edad media de 28 años de la que goza Paraguay. En ambos países, gran parte de la población se concentra en las capitales: en Paraguay, alrededor de un tercio de la población vive en Asunción, mientras que, en el caso de Uruguay, hasta la mitad reside en Montevideo.

10. Cultura

Si te gusta la cultura europea, Uruguay es el destino perfecto para ti: en las calles de sus ciudades experimentarás una fascinante mezcla del ambiente español y portugués, herencia de los históricos conflictos territoriales que han dado al país su carácter único. Aquí descubrirás una vibrante cultura de cafés sociales, y comprobarás que los fines de semana son perfectos para hacer excursiones a parques, museos, óperas, teatros, espectáculos de danza y otros eventos culturales.

Paraguay es muy diferente: aquí la influencia española y las tradiciones indígenas guaraníes forman la base cultural. El país tiene dos lenguas oficiales: el español y el guaraní —esta última hablada por cerca del 80 % de la población, incluidos los no descendientes de indígenas—. Aunque Paraguay no ofrece tantos atractivos, la calidez y hospitalidad de sus gentes lo compensan con creces, sobre todo por su actitud abierta y acogedora hacia los inmigrantes.

Mientras que Uruguay tiene claros rasgos europeos, Paraguay posee una cultura que recuerda un poco más a América. La capital paraguaya se presenta con un urbanismo más generoso que en Uruguay y apuesta más por el comercio y los negocios locales.

Otro aspecto cultural relevante es la religión: Uruguay está considerado como el país menos religioso de América Latina —alrededor del 37 % de la población es atea o agnóstica—.  Paraguay, sin embargo, es un país profundamente religioso, con un 89,6 % de residentes católicos.

Lo que une a ambos países es la cultura gaucha, con sus deliciosas carnes, las tradicionales parrilladas y asados y su famoso mate. Además, la influencia de Brasil y Argentina se percibe en ambos países: comunidades de emigrantes, productos, alimentos y música de estos países vecinos enriquecen la vida cotidiana en ambos destinos.

11. Política

Políticamente, Uruguay destaca por su alto nivel de transparencia y democracia, basados en una política moderada y estable que evita posiciones extremas. El centrismo político de Uruguay es peculiar, como demuestran los avances en cuestiones típicamente asociadas con la izquierda —como la legalización de las drogas—, que conviven con planteamientos tradicionalmente conservadores —como las exenciones fiscales y la tenencia de armas—. En conjunto, Uruguay es una de las naciones mejor estructuradas y más respetuosas con la ley de toda América Latina.

Paraguay, por su parte, es mucho más conservador, y también uno de los países latinoamericanos con mayor índice de corrupción —solo superado por Venezuela—. A pesar de su tendencia a las estructuras no reguladas, el país experimenta un fuerte crecimiento y atrae la inversión extranjera, entre otras cosas gracias a sus políticas favorables a la inmigración y a las reformas orientadas al mercado.

12. Economía

Uruguay destaca como una de las naciones económicamente más fuertes de Sudamérica, con una impresionante renta per cápita media de 1427 USD al mes. A diferencia de Paraguay, el país se caracteriza por una economía estable, impulsada por una fuerte clase media que constituye una parte significativa de la población. La moneda oficial, el peso uruguayo, tiene actualmente un tipo de cambio de 42,93 UYU por euro. A pesar de la tasa de inflación cercana al 9,10 %. La tasa de desempleo del 7,8 % es solo ligeramente superior a la de Paraguay.

Paraguay, por su parte, tiene unos ingresos más bajos —una media de 469 USD per cápita al mes—, pero lo compensa con un costo de vida más bajo, lo que fortalece tu poder adquisitivo en el país. A pesar de su mercado relativamente pequeño y de sus importantes problemas de pobreza, Paraguay es uno de los países menos endeudados de América y ocupa el puesto 76 en el Índice de Libertad Económica. El país mantiene su tasa de desempleo por debajo del 7 % y la inflación en el 9,77 %. La moneda local, el guaraní, cotiza actualmente a 8012,45 PYG por euro.

Las perspectivas económicas de Paraguay son prometedoras, con una previsión de crecimiento del PIB del 4,8 % para el 2023, y la expectativa de que esta tendencia se mantenga en los próximos años. Uruguay, en cambio, crece más lentamente, con una previsión de crecimiento inferior al 2 % para este año y estimaciones anuales inferiores al 4 % para los años siguientes.

A pesar de la mayor renta media mensual y la economía más estable de la que goza Uruguay, Paraguay destaca en cuanto al impulso del crecimiento económico, que supera la media mundial del 2,8 % anual.

13. Seguridad

Puede sorprender a primera vista, pero Uruguay y Paraguay se encuentran entre los países más seguros de Sudamérica. En comparación con otros países de la región, presentan bajos índices de delitos violentos —como asesinatos, hurtos y robos—.

Como muestra el Atlas Mundial de Datos, Uruguay tiene una tasa de homicidios de 8,9 por cada 100 000 habitantes, mientras que la tasa en Paraguay es de 7,8 por cada 100 000 habitantes. Estas cifras son significativamente inferiores a las de otros países sudamericanos, como Colombia (con 27,5) o Brasil (con 22,4).

Naturalmente, esto no significa que no debas estar alerta: se recomienda extremar la precaución en todas partes, especialmente cuando se trata de delitos callejeros como el robo de joyas o el hurto de bolsos y monederos por parte de carteristas.

De todos modos, si respetas las medidas de seguridad básicas, es poco probable que sufras grabes problemas en ninguno de estos dos países.

Otro punto que ya hemos mencionado: ambos países tienen políticas bastante liberales en materia de armas. Uruguay está considerado el país más pacífico de Sudamérica y tiene la mayor densidad de armas del continente, con 34,7 armas por cada 100 habitantes. La defensa personal es un motivo reconocido para poseer hasta tres armas de fuego. En Paraguay, por su parte, los ciudadanos con la debida documentación pueden adquirir diversas armas —como escopetas, rifles, pistolas semiautomáticas y revólveres—.

14. Educación

Uruguay y Paraguay difieren significativamente en términos de educación. Uruguay tiene un sistema educativo de primera clase, que está disponible gratuitamente para todos los residentes desde la infancia hasta la universidad. La gran calidad de su sistema educativo atrae a estudiantes de todo el mundo que buscan una educación de alto nivel.

Por otra parte, en Paraguay, aunque el nivel educativo no es tan alto, muchos estudiantes optan por las universidades privadas, especialmente en el campo de las ciencias de la salud, donde los precios asequibles de las matrículas resultan un atractivo considerable. Una ventaja importante es el reconocimiento relativamente fácil de los títulos paraguayos en países vecinos como Brasil y Argentina.

En cuanto a las vías educativas alternativas, como el homeschooling, están permitidas en ambos países, aunque con normativas diferentes. Aunque la educación en casa está permitida en Uruguay, se mantiene sujeta a ciertas restricciones: los niños deben estar matriculados en centros educativos, lo que significa que el homeschooling puro —en el que los padres son los únicos responsables de la educación de sus hijos— no es viable. Con todo y con eso, pueden practicarse formas alternativas de educación.

En Paraguay, en cambio, los padres gozan de más libertad a la hora de elegir la educación de sus hijos. El homeschooling puede llevarse a cabo siguiendo el plan de estudios estatal o independientemente de él. Sin embargo, solo si se sigue el plan de estudios oficial se puede recibir un certificado del Ministerio de Educación.

15. Sanidad

En Uruguay se puede acceder a un sistema sanitario que ofrece opciones tanto públicas como privadas. El sistema público, en particular, goza de gran fama por su calidad, eficiencia y enfoque en la prevención, y está disponible para todos los residentes —incluidos los inmigrantes—.

Paraguay también cuenta con un sistema mixto, pero el acceso general a la sanidad suele ser difícil, especialmente en las zonas rurales. Para los inmigrantes, la sanidad privada puede resultar más atractiva, ya que tiende a ofrecer mejor calidad a precios asequibles (especialmente para las consultas médicas).

Consideramos que en ambos países resulta sensato recurrir a la atención médica cotidiana. Sin embargo, para operaciones y tratamientos más complejos, puede ser una mejor alternativa buscar el tratamiento en los hospitales privados de Brasil, que gozan de mejores instalaciones.

Conclusión

Ambos países ofrecen una seguridad y una libertad que no pueden encontrarse en muchas otras partes de Sudamérica. Hoy te hemos mostrado lo diferente que puede ser la vida entre países vecinos, cada uno de los cuales cuenta con sus ventajas e inconvenientes únicos. En última instancia, la elección entre Uruguay y Paraguay depende de tus prioridades individuales y tus metas vitales.

Tanto si prefieres la elegancia urbana y la apertura social de Uruguay como si antepones el ambiente vibrante y emprendedor de Paraguay, ambos países te ofrecerán una rica paleta de experiencias y oportunidades.

Ahora, si tienes alguna pregunta o necesitas más información, no dudes en contactarnos o incluso en contratar directamente una consulta con nosotros. Podemos ayudarte con nuestros servicios de inmigración y constitución de sociedades en múltiples países, incluyendo también Paraguay y Uruguay.

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