En este artículo podrás leer sobre las ventajas (y precios) que puede tener montar una empresa en Canadá, encontrarás soluciones para autónomos y pequeños empresarios, pero también para sociedades offshore o del tipo que sean.

Las jurisdicciones que combinan libertad de impuestos y pocas obligaciones a la contabilidad de la empresa con una buena reputación son una de las bazas más buscadas en la planificación fiscal, ya que estas generalmente no tienen problemas para conseguir clientes y buenas cuentas bancarias.

Por desgracia, a menudo la reputación viene unida a la burocracia, y esta mayor reputación y confianza viene acompañada de una contabilidad más estricta.

En el mundo offshore no existe una solución que te ofrezca buena reputación, total libertad de impuestos y buen precio. Nunca podrás elegir más de dos de los tres puntos.

Con todo, el estado del que vamos a hablar hoy, Canadá, ofrece tres opciones de organización empresarial que se acercan mucho a esa solución perfecta.

Canadá es miembro de la OECD y del G-7, y como tal, no tiene fama de paraíso fiscal. En cambio, ofrece opciones casi mejores que su país vecino, los EEUU.

Tras las recientes modificaciones en el régimen de las Limited Liability Companies (LLC) estadounidenses (de las que hablaremos pronto), actualmente es preferible constituir empresas en Canadá a hacerlo en el más conocido Estado vecino.

Claro que solo si eliges la forma jurídica correcta. Pues en la Corporation canadiense, igual que en Estados Unidos, los beneficios se gravan con impuestos muy elevados, y no se pueden reducir tan fácilmente como en el país vecino.

Canadá cuenta con determinadas estructuras empresariales fiscalmente transparentes que pueden ser muy útiles para los extranjeros.

La Limited Partnership canadiense en Ontario

En el caso de constituir la empresa canadiense en Ontario, estaremos hablando de la una Limited Partnership, una especie de sociedad comanditaria, que puede constituirse preferentemente en el Estado de Ontario. El Estado federal más poblado de Canadá permite dirigir una empresa en un emplazamiento de excelente reputación como es Toronto.

En general, la Limited Partnership es comparable a la Limited Liability Company (LLC) estadounidense, pero, si nos fijamos en los detalles, encontraremos algunas diferencias. No obstante, al ser un vehículo fiscalmente transparente, la tributación no recae sobre la sociedad, sino sobre el socio. Si el socio está exento del impuesto sobre la renta, la sociedad también lo estará.

Como excepción a esta regla están los ingresos obtenidos en Canadá. Si tienes una LP tendrás que tributarlos en su totalidad.

Eso sí, si no existen ingresos procedentes de Canadá, no será necesario presentar contabilidad alguna. Además, a diferencia de lo que ocurre con las LLC estadounidenses, por lo general no hay que elaborar un informe anual.

Una vez que has constituido la LP en Canadá, ésta puede seguir existiendo prácticamente sin ningún tipo de trabajo administrativo.

Otra diferencia fundamental con la LLC es la estructura societaria. Las LP se componen de un General Partner y un Limited Partner, que en este caso especial pueden ser la misma persona.

Mientras que el Limited Partner solo tiene responsabilidad limitada, el General Partner responde completamente con su patrimonio privado. Así pues, si se quiere dirigir una LP como persona física única, habría que tener en cuenta que se pierde la limitación de responsabilidad.

Aunque en principio cualquier empresa, de cualquier jurisdicción, puede incluirse como socio, esto solo es sencillo en el caso del Limited Partner.

Si una empresa extranjera desease convertirse en General Partner con responsabilidad total, tendría que obtener el llamado Extra-Provincial-Company-Status (del que hablo más abajo).

Dado que esto es bastante costoso, generalmente prescindiremos de ello o bien utilizaremos el estatus EPC para emprender como personas individuales.

Sin limitación de la responsabilidad, la Limited Partnership de Ontario es comparable sobre todo a una empresa individual exenta de impuestos y de contabilidad.

En la práctica son los autónomos clásicos los que se deciden por una LP. Al fin y al cabo, gracias a la excelente reputación de Canadá no tendrán problemas para que las empresas para las que trabajen puedan desgravar sus facturas.

A diferencia de los paraísos fiscales conocidos, tales como Delaware o Wyoming, Canadá no sufre de una mala reputación. Sin duda no es la mejor opción para empresas con fines “oscuros”, al fin y al cabo, el Registro Mercantil es público y Canadá coopera con el resto del mundo (es decir, no se opone generalmente a compartir información sobre sus empresas).

Gracias a esto, teniendo una Limited Partnership rara vez tendrás problemas para abrir cuentas bancarias fuera de Canadá. La mayoría de los bancos europeos aceptan gustosos a las LPs como clientes, siempre que se cumpla con los trámites estándar. En cambio, los bancos canadienses son más críticos.

Por regla general, si no puedes demostrar tener clientes canadienses, será difícil que te permitan abrir una cuenta de negocios canadiense. Y, claro, tener clientes canadienses supondría estar obligado a tributar por los ingresos obtenidos en el país y, por lo tanto, presentar la contabilidad para regularizar la situación.

Más allá de la eventual falta de limitación de responsabilidad, hay poco de qué quejarse en lo relativo a las LPs canadienses. Incluso los costes son bastante asumibles: unos 1.600€ a la constitución y 1.000€ a partir del segundo año. Si además tienes contactos locales en Canadá, constituir la empresa canadiense seguramente resulte incluso más económico.

Resumiendo, la LP canadiense te ofrece, al precio de una sociedad offshore de bajo coste, un paquete completo que debería ser del agrado de muchos autónomos y pequeños empresarios.

La Limited Liability Partnership en la Columbia Británica

Quien no desee renunciar a la limitación de responsabilidad, tiene otra opción. De forma similar a lo que ocurre en Reino Unido, también en Canadá puedes elegir entre constituir una Limited Partnership o una Limited Liability Partnership.

En principio, la LLP funciona de modo muy parecido y se diferencia únicamente en la estructura societaria. Así, la LLP requiere forzosamente dos socios, de los cuales, de forma diferente a lo que ocurría con la LP, ambos tienen responsabilidad limitada.

El grado de participación de los socios puede elegirse libremente, aunque en la práctica, a menudo son terceras personas las que participan con un 1% para poder aprovechar la opción de limitación de la responsabilidad.

Aparte de una persona física que actúe como fiduciario, la mejor alternativa para actuar aquí como socio es simplemente una sociedad, que (a diferencia de lo que ocurría con las LP) aunque estuviera constituida en el extranjero no necesitaría un estatus EPC adicional.

Solo es posible constituir este tipo de LLP canadiense en el Estado federal de la Columbia Británica. Así, la sede de la empresa suele estar en Vancouver, que ofrece tanto prestigio como una LP en Ontario.

La LLP y la LP coinciden también en otros aspectos, y en el precio no varían mucho. Son una gran alternativa también para verdaderas sociedades (es decir, emprendimientos de más de una persona) y, naturalmente, pueden incluir todos los socios que haga falta.

La Extra-Provincial-Company en la Columbia Británica

La Columbia Británica tiene otra particularidad que ofrecer en materia de formas empresariales: la EPC. La Extra-Provincial-Company no constituye una forma jurídica propia ni tampoco se ha pensado como vehículo para eludir impuestos.

A pesar de ello, la EPC bien utilizada puede ser todo un acierto. Al fin y al cabo, puede usarse como fachada para cualquier “travesura”.

La EPC no puede existir por sí sola. No es un sujeto jurídico independiente, sino, como su nombre indica, consiste en el registro de una empresa en una provincia de Canadá, en este caso en la Columbia Británica, (aunque también puede ser en otras provincias).

Cualquier empresa extranjera que desee tener actividad comercial en la provincia (o que quiera ser General Partner de una LP) debe obtener su estatus EPC. Esto viene a significar que se constituye una sucursal de la empresa en Canadá.

La sucursal dispone entonces de un número de identificación fiscal propio, una dirección comercial canadiense y puede abrir una cuenta bancaria canadiense (en la práctica solo si tienes clientes locales). No obstante, solo puede constituirse en base a una sociedad de capital ya existente (ya que tiene que ser sucursal de algo).

Canadá, como país de alta presión fiscal, no es en absoluto una mala fachada, más bien una capa muy útil para casi todo tipo de empresas offshore.

Así, si quisieras combinar la ventajosa protección de la que disfrutan las sociedades offshore en la Isla Nieves con la posibilidad de expedir facturas reconocidas y abrir buenas cuentas bancarias, podrías constituir una LLC en la Isla Nieves y vincularla a una EPC canadiense.

Por lo general se puede anteponer una EPC a cualquier sociedad de capital (también a una LLC), siempre que estas sean personas jurídicas independientes.

Las dos desventajas principales de las sociedades offshore ―la imposibilidad de expedir facturas reconocidas y el difícil acceso a las cuentas bancarias― quedan así eliminadas, mientras que se mantienen todas las ventajas de las sociedades offshore.

Por supuesto la Extra-Provincial-Company está completamente exenta de impuestos y no tiene que mantener una contabilidad siempre que no cuente con ingresos canadienses.

Si bien conseguir ingresos en Canadá podría ser el objetivo natural de registrar una EPC allí, no existe la obligación de operar en Canadá.

Únicamente queda hablar de los costes.

La EPC requiere, por un lado, de una sociedad de capital ya existente, con sus gastos de constitución y mantenimiento. Por otro, se añaden los gastos para la EPC, que en los pocos proveedores existentes ascienden como mínimo a 2.000€ por la constitución y a unos 1.000€ anuales.

Para finalizar este apartado, podemos decir que, a pesar de sus ventajas, la EPC es poco conocida y solo la ofrecen unas pocas agencias y bufetes internacionales. Si tienes contactos locales en Canadá, podrás constituir la EPC a un coste mucho menor.

Sociedades comanditarias en la planificación fiscal internacional

Las LP, LLP y EPC canadienses son tres estructuras diferentes que hacen posible una vida libre de impuestos y con una burocracia reducida sin las desventajas a nivel estratégico que esto suele suponer. De hecho, probablemente sean muy pocas las personas, incluso canadienses, que sepan de las opciones que sus estructuras ofrecen a empresas o personas extranjeras.

Esto es un ejemplo más de cómo escogiendo la jurisdicción y estructura correcta, es posible tener legalmente una empresa que no pague impuestos.

Si necesitas ayuda para constituir tu empresa en Canadá o quieres hablar con nosotros sobre la mejor opción para ti, ponte en contacto con nosotros.