Actualmente, fiscalmente hablando, la residencia en Grecia vuelve a ser una opción interesante para ciertas personas, especialmente para jubilados, pensionistas y empresarios. En este artículo te contamos por qué.

Cuando hablamos de un país de habla griega con ventajas fiscales en general solo se nos ocurre Chipre, a partir de ahora podremos añadir también a la propia Grecia.

Con razón, Grecia se ha ganado una fama bastante mala debido a su desmesurada burocracia, su elevado nivel de tributación y su desmesurado endeudamiento estatal. Bancos arruinados y tensiones en política exterior hacen que el país no resulte precisamente atractivo. Sin embargo, muchos aprecian el estilo de vida griego y la diversidad del país con sus cientos de islas.

Desde que en Grecia volvió al poder un gobierno conservador, muchas cosas han evolucionado en la dirección correcta. Pero la pregunta es siempre cuánto podrá aguantar eso en un país socialista de base. Esto es algo que deberás tener en cuenta si estás pensando en Grecia a largo plazo.

Sin embargo, para el flexible viajero perpetuo, el periodo de una legislatura de cuatro años puede ser suficiente para instalarse temporalmente en un país así.

Las nuevas leyes respecto al impuesto de salida, ampliamente armonizado en la UE, aplican tras 7 años como residente fiscal, de forma que mientras pases menos tiempo allí, no tendrás que responder con el patrimonio propio ante la ruinosa situación de los bancos (y en general el Estado) griegos.

Entonces, ¿es Grecia un infierno fiscal?

El sistema fiscal griego puede ser más o menos atractivo, también para los locales. Sin embargo, existen diversos programas tributarios para extranjeros que hacen de Grecia casi una alternativa a Chipre, siempre que uno tenga la intención de vivir en Grecia y convertirla en el centro de intereses vitales.

Igual que en cualquier país europeo con tributación por residencia (en los que se paga por los ingresos globales, sin importar su procedencia), no se establece una estancia mínima per se. Si se quiere, incluso unos pocos días de estancia pueden ser suficientes para convertirse en residente fiscal si tenemos una vivienda disponible por tiempo indefinido y estamos empadronados como ciudadanos de la UE.

Eso sí, si necesitas un certificado de residencia fiscal, requerirás por regla general una estancia de 183 días. Aunque en la extensa y diversa Grecia esto no sería una tarea difícil.

Por otra parte, hasta hace poco Grecia era un país muy interesante para viajeros perpetuos, pues la legislación fiscal establecía que si uno no tenía el centro de su vida en el país, por ejemplo, con hijos escolarizados allí o inmuebles griegos, solo era obligatorio tributar con una estancia continuada de 183 días seguidos.

Sin embargo, ahora, como en casi todos los demás países, se exigen 183 días en total dentro de los últimos 365 días, de forma que ya no te sirve salir, por ejemplo, durante una semana del país para reiniciar el contador.

Hay que decir de antemano que Grecia no es atractiva por su impuesto sobre la renta, ya que sube rápidamente del 9% al 44% con unos ingresos de solo 40.000€, sin exenciones fiscales progresivas. A esto se añade un suplemento de solidaridad progresivo de hasta el 10% y unas contribuciones sociales del 40% (25% del empleador y 15% del trabajador) con un límite máximo verdaderamente elevado (6.500€ al mes).

En suma, no hay muchas opciones para los autónomos en Grecia, y, en caso de que te pongas un sueldo en tu empresa, te conviene mantenerlo relativamente bajo.

En claro contraste con lo anterior tenemos la tributación de los dividendos. El Estado Griego los grava al 5%, incluso si proceden del extranjero. Una tributación de las distribuciones de dividendos de sociedades de capital del 5% (antes de 2020 todavía era del 10%) puede considerarse atractiva. Si bien Grecia impone un impuesto de sociedades del 24% para las empresas locales, no es necesario tener tu empresa allí. Puedes perfectamente tener una empresa con el sustrato económico necesario en otro país de la UE y distribuirte los dividendos como residente en Grecia bajo su impuesto de solo el 5%.

Así, podrías tener tu empresa en el Chipre de habla griega, con un 12,5% de impuesto de sociedades. La vecina Bulgaria no es tan interesante. De acuerdo con los convenios de doble imposición, la retención en origen de Bulgaria sube del 5 al 10% en caso de distribuciones de dividendos a Grecia. También Polonia o Rumanía podrían ser interesantes a pesar de la elevada retención en origen; por supuesto que también podrías montar una holding griega para así reducir la retención en origen a cero.

Emigrando a Grecia en 2021 solo pagarás la mitad en tus impuestos

El país se torna más interesante aún si tenemos presente un proyecto de ley actual que entrará en vigor en 2021. Para atraer a Grecia a extranjeros cualificados y a griegos que han abandonado el país hace más de 7 años, estos estarán exentos en principio de la mitad de la tributación respectiva. Así, la tributación de dividendos se queda en solo el 2,5%, tasa parecida a la de Chipre si tenemos en cuenta la aportación obligatoria que debe hacerse allí para el sistema de salud. Quien retorne en 2021 a Grecia podrá beneficiarse de esta baja tributación durante 7 años.

Para un autónomo esto sigue siendo poco atractivo. Pero quien pueda usar una sociedad y repartirse dividendos desde esta, podrá vivir cómodamente en Grecia con una tributación efectiva muy reducida.

Por supuesto, también hay que prestar atención a otros impuestos. Chipre no grava, por ejemplo, las ganancias de capital ni los ingresos por intereses, en Grecia en cambio se gravan al 15% (que se queda en el 7,5% con la exención fiscal). Además, Grecia tiene un impuesto de sucesión y donaciones relativamente altos. El IVA también es elevado, con el 24%, y es complementado por numerosos impuestos, en particular, sobre los bienes inmuebles.

Sin embargo, estos impuestos adicionales podrían acabar suprimiéndose para determinados grupos de personas. Pues las reducciones fiscales anunciadas para los “migrantes digitales” en 2021 no son las únicas que ha aprobado el Estados griego. Ya en 2019 se introdujo, siguiendo el ejemplo de Italia, un régimen de non-dom tanto para pensionistas como para personas acaudaladas. Para ciertos lectores de Librestado, estos programas fiscales especiales pueden ser aún mucho más atractivos que el sistema tradicional con el 50% de exención fiscal.

Pensionistas non-dom en Grecia, muy atractivo para jubilados

El programa non-dom para pensionistas puede ser muy interesante para pensionistas españoles o mexicanos. Esto se debe a los convenios de doble imposición existentes entre Grecia y estos dos países, que exime de impuestos a la pensión en el país de origen y atribuye la recaudación enteramente a Grecia.

Hasta ahora esto era más una desventaja que una ventaja debido a que Grecia no imponía una exención fiscal. Pero desde julio de 2019 todas las personas que cobran una pensión o jubilación extranjera pueden beneficiarse de una tasa fija de solo el 7% sobre cualquier ingreso obtenido en el extranjero. Así, no solo los ingresos por pensiones tendrán solo un impuesto efectivo del 7%, sino también los rendimientos del capital provenientes de otras inversiones en el extranjero.

A diferencia del programa para pensionistas de Italia, su aplicación no está limitada a nivel regional, sino que se puede aprovechar en toda Grecia. La condición es haber estado sujeto a impuestos en Grecia como máximo durante 1 año en los 6 últimos años. Además, la residencia fiscal anterior del solicitante tiene que haber firmado un convenio con Grecia (no debe estar en la lista de paraísos fiscales, llamada también lista de jurisdicciones no cooperativas en la actualidad).

Non-dom para personas acaudaladas en Grecia

El programa non-dom para personas acaudaladas (High Net Worth Individuals) tiene como requisito haber estado sujeto a impuestos en Grecia como máximo durante 1 año en los 8 últimos años. Pero, a diferencia de lo que ocurre en otros países, aquí esta opción solo está disponible para aquellos que han invertido al menos 500.000€ en la economía griega. Esto incluye mantener participaciones en empresas griegas y la adquisición de inmuebles griegos. Para quienes no sean ciudadanos de la UE esta suma puede incluso reducirse. La compra de un inmueble de solo 250.000€ en el marco de la Golden Visa (residencia permanente para ciudadanos de fuera de la UE) también da derecho a acogerse al programa non-dom.

Las reglas de este programa son sencillas. Se abonan unos impuestos anuales globales de 100.000€. Después, los ingresos procedentes del extranjero están completamente libres de impuestos. Sobre el patrimonio extranjero no se aplican impuestos de sucesiones o de donaciones. Únicamente los ingresos griegos se gravan con las tasas normales. Puesto que la inversión griega necesaria puede realizarse también a través de una empresa griega con participación mayoritaria, el impuesto sobre los dividendos del 5% se mantiene dentro de límites razonables. Por solo 20.000€ extra al año también pueden beneficiarse los familiares del solicitante sin tener ellos mismos inversiones en Grecia. El programa non-dom en Grecia se puede utilizar durante 15 años.

Resumiendo la opción griega

Si bien Grecia no alcanza las ventajas de sus vecinos del Mediterráneo, como Chipre y Malta, hace tiempo que ha dejado de ser un infierno fiscal. En particular para extranjeros y para griegos “en el exilio” hay aspectos fiscales atractivos que nos mueven a volver a prestar atención a Grecia.

Por supuesto, siguiendo la teoría de las banderas, esto no significa en absoluto que debamos dejar nuestro patrimonio a merced de los ruinosos bancos del país. Desde siempre, Grecia ha sido un lugar de recreo atractivo para los viajeros perpetuos, y actualmente se ha convertido en una opción fiscal para todos aquellos que quieran vivir a largo plazo en un país de la UE sin tener que pagar impuestos terriblemente altos.

Grecia es sobre todo interesante para los siguientes tipos de personas:

Empresarios/socios con una empresa en el extranjero con sustancia: 2,5% sobre dividendos durante 7 años

Jubilados/pensionistas: 7% sobre cualquier ingreso proveniente del extranjero durante toda la vida (particularidad: la pensión alemana solo se tributa en Grecia).

Personas acaudaladas: 100.000€ de impuestos globales, luego exención fiscal para los ingresos provenientes del extranjero, sin impuesto de sucesiones/donaciones, hasta 15 años

Por supuesto que Librestado.com puede ayudarte si estás considerando a Grecia entre tus opciones. Pero claro que también hay estructuras mucho más atractivas, con las que es posible casi la libertad fiscal completa incluso en la UE. Puedes echar un vistazo a dichas opciones en nuestro ebook del Emigrante o, si quieres que te ayudemos con tu caso concreto, puedes reservar una consultoría.

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