Vivimos en tiempos convulsos. En muchos países del mundo se han impuesto restricciones a la libertad nunca vistas, que no abarcan solo la vida física, sino que se están extendiendo cada vez más a lo virtual. Solo el hecho de pensar distinto exige un alto grado de coraje en estos tiempos. Defender nuestra opinión públicamente se ha convertido en un motivo de que puedan enviarnos a un psiquiátrico (y no es broma, así ha sido el caso en Alemania).

En lo personal, en cierta medida uno puede estar contento por haber emigrado. Pero ni siquiera eso nos protege de los envidiosos y los llamados haters, como hemos podido experimentar los componentes de Librestado en diferentes ocasiones.

Afortunadamente, la tecnología moderna también nos ofrece la posibilidad de protegernos. Por suerte, la creatividad empresarial, la pericia tecnológica y la Teoría de las Banderas nos brinda soluciones para salvaguardar nuestra porción de libertad. Una oportunidad de no ser una isla solitaria barrida por la corriente que se lleva todo por delante: casos en los que cancelan cuentas bancarias y bloquean páginas web, arrebatando a la gente que piensa y vive diferente su medio de subsistencia.

Lamentablemente cada vez más personas están viviendo estas situaciones. Muchas veces sufren las burlas y el estigma de aquellos que todavía creen que viven en el mejor mundo (occidental) de todos los tiempos. Así, marchan con paso firme y obediencia incondicional hacia una dictadura de opinión. Sin duda, se sorprenderán cuando caigan en la cuenta de que están precipitándose por el despeñadero, como los lemmings, pero entonces será demasiado tarde.

Sea como sea, tampoco en este artículo queremos quedarnos en la queja, sino ofrecer soluciones.

Desde hace más de tres años, Librestado es el sitio de referencia para las personas de habla hispana que no solo quieren hablar de libertad, sino vivirla. Que adaptan su estilo de vida al carácter de la época gracias a un arbitraje inteligente del marco legal con ayuda de la teoría de las banderas. Que incluso en tiempos de una carga fiscal del 70% no se rinden y saben defenderse del robo continuado a su productividad. Y que no se dejan doblegar ante medidas cada vez más totalitarias.

Este artículo está pensado como una pequeña guía para aquellos que aún no se han rendido. Que siguen creyendo en la libertad personal, especialmente en la de expresión, más allá de que su opinión sea o no correcta. Que no se dejan arrastrar a la pasividad por la corrección política, la histeria de las masas y la intimidación oficial. Que saben que la lógica y razón están de su lado, aunque quede mucho tiempo para que nadie les dé la razón.

Para ello, los que tengan páginas web tendrán que prestar especial atención sobre todo a tres banderas de la Teoría de las Banderas. Si la aplican bien, nadie podrá dañarles. Hablamos de encontrar:

  • la forma jurídica adecuada para operar una página web (anónimamente)
  • una infraestructura de servidor y de dominio que no pueda bloquearse fácilmente
  • una vía para seguir recibiendo dinero de patrocinadores o clientes

A todo ello, se le podría añadir una bandera más, la de la residencia. Pues lo óptimo, por supuesto es vivir en países en los que no nos puedan ir a “buscar” fácilmente y, en el mejor de los casos, incluso ser un viajero perpetuo. Al menos eso es lo más recomendable si uno aún se atreve a aparecer personalmente en su blog.

Hay que tener en cuenta que lo que es malo para otros no tiene por qué serlo también para ti. En la dictadura militar tailandesa, en el Dubái monárquico o en la democracia autoritaria de Rusia se puede vivir cómodamente incluso siendo crítico con algún régimen. Eso sí, deberá ser un régimen extranjero que no tenga nada que ver con el gobierno local.

En este artículo no abordaremos el tema de la bandera de residencia (si te interesa esta, puedes echar un vistazo al blog o comprar directamente nuestra Enciclopedia del Emigrante).

Formas jurídicas adecuadas para gestionar una página web (anónimamente)

Hasta hace unos pocos años todavía era fácil registrar y usar una empresa pantalla anónima, sin obligación tributaria ni de presentar contabilidad. Lamentablemente esto se ha vuelto cada vez más difícil a la vista de las numerosas regulaciones globales impuestas en los últimos años. Sin embargo, aún siguen existiendo formas jurídicas atractivas que pueden aplicarse de forma rápida y económica. Para los operadores de páginas web de habla hispana se recomienda sobre todo una Limited by Guarantee en Inglaterra o una Limited Liability Company (LLC) en Estados Unidos (especialmente en Nuevo México o, mejor aún, una combinación de ambas formas legales).

Tanto en Estados Unidos como en el Reino Unido Librestado puede constituir empresas directamente para ti. Tu Privacy Shield queda fundado por regla general en un solo día laborable. Ninguno de los dos países exige verificaciones KYC de los clientes para registrar la sociedad.

La Limited by Guarantee es una mezcla de sociedad limitada y fundación. A diferencia de la típica Limited by Shares, la Ltd. by Guarantee no tiene socios, sino un garante (Guarantor). Por ello se puede hablar de “Sociedad Limitada-Fundación”, dado que se trata de una forma mixta entre la fundación y la empresa. En el ámbito jurídico británico de la Common Law no existen las fundaciones familiares en sentido estricto. Por lo tanto, no se puede hablar de una verdadera fundación, lo que se refleja también en el uso. En Gran Bretaña, son sobre todo las entidades sin ánimo de lucro las que se constituyen como Ltd. by Guarantee. En el ámbito jurídico de habla hispaña la Limited by Guarantee se parecería más a una asociación. Al igual que ocurre con las asociaciones (o fundaciones), la Limited by Guarantee se pertenece a sí misma.

Pero, en comparación con las asociaciones, esta forma jurídica tiene ventajas considerables. La constitución es mucho más rápida (a menudo menos de 1 día en lugar de 6 semanas), no requiere más miembros que el propio fundador (en lugar de 3-7 miembros) y es mucho más económica. Si no se utiliza esta sociedad para la explotación del negocio, sino meramente como una holding de dominio o de sociedades, en Gran Bretaña solo hay que presentar las llamadas Dormant Accounts, lo que viene a ser casi una declaración tributaria nula. Eso podemos hacerlo por ti de forma muy económica.

No hay duda de que las asociaciones también pueden ser una buena opción, pero la tradición jurídica de la Common Law, que nace de las costumbres, ha tenido históricamente un mayor respeto por la libertad de opinión, sobre todo si esta es expresada en un idioma extranjero. Y, a más tardar, a partir del Brexit podremos estar seguros de que no tendremos que temer al superestado europeo.

Toda Limited by Guarantee necesita un administrador. Por desgracia, en Reino Unido se han prohibido las sociedades que ejercen como directoras. Es obligatorio inscribir a una persona física. Pero por supuesto que también pueden ser fiduciarios quienes figuren en el Registro en tu lugar. Tú mantendrás todos los poderes y una declaración de renuncia de ellos que, en caso de duda, solo tendrás que firmar tú también. Esto se puede organizar por unos pocos cientos de euros.

Por cierto, en la Limited by Guarantee no es obligatorio añadir la forma jurídica. Esto significa que la podemos utilizar también para simular legalmente otras formas jurídicas o particulares, llamando a la sociedad simplemente “Pedro Pérez” o “Empresa S.L.”. En combinación con una oficina virtual en España o Argentina, por ejemplo, tendremos la mezcla perfecta para pasar desapercibidos. Aquí existen algunas posibilidades creativas de uso, por ejemplo, utilizar la Limited by Guarantee como directora de una LLC de EE.UU., y además podemos darle la apariencia de una persona física poniéndole un nombre adecuado (un José Luis Márquez, por ejemplo).

La Limited by Guarantee también es muy popular para los falsos autónomos o para deudores. Dado que la sociedad no nos pertenece, se la puede utilizar y cobrar sueldos a pesar de estar en quiebra personal. O incluso para facturar a un único cliente sin que se te pueda considerar fácilmente falso autónomo.

Las LLC de EE.UU. ya se han explicado con todo lujo de detalles en pasados artículos. Sin duda también pueden ofrecer una buena protección en este contexto. Sus condiciones son ideales gracias a que no hay intercambio de información sobre cuentas de empresa, a que la libertad de expresión está garantizada por la Primera Enmienda y a que el nombre del dueño de la sociedad no tiene que figurar obligatoriamente en el Registro.

De todos modos, para que la LLC pueda usar cuentas de empresa, en el Registro debe estar inscrito un manager real, que las pueda abrir. Aunque después de abrir las cuentas se puede borrar la inscripción con una enmienda, este documento de modificación se carga en el Registro y queda ahí. Si bien no es posible buscar este documento ni los motores de búsqueda lo indexan, muestra claramente la solicitud de modificación del administrador. Así pues, no se puede lograr el anonimato total en el Registro estadounidense si queremos tener una cuenta de negocios allí.

Por supuesto que la LLC se puede utilizar con posibilidades de pago descentralizadas, que explicaré con detalle más adelante en este artículo. Para ello conviene constituir la sociedad directamente en Nuevo México, por ejemplo. Nuevo México es el único Estado de EE.UU. en el que las LLC no tienen que presentar un informe anual (Annual Report) a largo plazo.

El informe anual no tiene nada que ver con la contabilidad, sino que sirve para corroborar la información esencial de la sociedad, como los nombres de los managers, los members (socios) y el domicilio social. Pero es inevitable que en algún momento aparezcan nombres en el Registro si no se han nombrado fiduciarios.

En Wyoming, por ejemplo, los managers solo se pueden ocultar durante los dos primeros años. En Florida debe aparecer un manager en el Registro a más tardar después de un año. Solo en Nuevo México no es necesario inscribir a alguien al constituir la sociedad y, gracias a que no es obligatorio presentar un informe anual, se puede permanecer así a largo plazo. Con ello se puede verificar la existencia de la empresa, pero no sus managers o propietarios. Claro que estos deben figurar internamente, pero no aparecen públicamente en ningún sitio.

Por supuesto que existe casi una reserva inagotable de otras jurisdicciones y formas jurídicas que podrían ser útiles para el objetivo aquí discutido. Cuanta más protección se desea, más amplia y compleja tiene que ser la estructura. Con formas jurídicas como trusts, fundaciones familiares, cooperativas, asociaciones, Limiteds by Guarantee, sociedades offshore y muchas más se pueden cubrir algunos niveles y crear conexiones transversales.

Claro que no hay que perder de vista los costes. Pese a todas las satisfacciones que nos puede brindar el mundo offshore, una estructura bien pensada con una única forma jurídica puede ser totalmente suficiente.

Aquí habría que mencionar también la LLC de Isla Nieves, que también podemos ya registrar en tu nombre directamente. Nieves, una pequeña isla del Caribe, junto con su isla hermana San Cristóbal, famosa por la posibilidad de adquirir allí un segundo pasaporte, constituyen una de las jurisdicciones offshore más importantes del mundo.

También el proveedor de dominios con privacidad Njal.la, que presentaremos más abajo, se ha instalado allí. El motivo son las leyes extremadamente sofisticadas de protección del patrimonio y frente a demandas. Para poder interponer una demanda es preciso depositar unos 100.000 dólares de Nieves (unos 37 mil USD) en efectivo en el tribunal local. Por supuesto que tampoco existe un Registro Mercantil público.

Hay también otras jurisdicciones que han tenido buenas ideas. Las islas Seychelles sumaron puntos con una Protected Cell Company, que existen de modo similar en algunos Estados de EE.UU. como Series LLC. Se trata de una empresa única, que sin embargo presenta una estructura celular para la propiedad de activos. También podría ser, por ejemplo, un dominio o un servidor. Habría que demandar a cada una de esas células para revelar los activos que contiene, algo tan complejo y costoso que en la mayoría de los casos el demandante se cansaría rápidamente.

La mejor infraestructura de servidor y dominio para evitar bloqueos y cortes

Para protegerse en lo relativo al servidor y dominio, es necesaria una combinación entre los proveedores adecuados y los países correctos. En general, son los países nórdicos los que tienen las mejores leyes de protección de datos, junto con los estándares más altos de libertad de expresión. Aquí se destacan sobre todo Suecia e Islandia. Por cierto, también son algunos de los pocos países que han logrado controlar la situación del coronavirus sin ejercer un poder estatal totalitario.

El proveedor sueco de servidores y dominios Njal.la gestiona sus servicios a través de una LLC en la Isla de Nieves (véase más arriba) y tiene algunos centros de datos en Suecia. Njal.la no es un servicio de registro de dominios, sino que es un intermediario, una especie de fiduciario que posee tu dominio por encargo tuyo. No obstante, a ti te corresponden los derechos de ese dominio y puedes transferírtelos en cualquier momento. Njal.la se ha granjeado una excelente reputación con el paso de los años.

Claro que no es un servicio tan barato como los típicos paquetes de alojamiento web de proveedores normales. Aunque, por otro lado, 15€ al mes para el servidor “básico” tampoco es demasiado pedir para una privacidad óptima. Los dominios empiezan por la misma suma al año. Por supuesto que en Njal.la se pueden pagar los costes de servidor y de dominio con diferentes criptomonedas. Aparte de Bitcoin, hay otras prácticamente anónimas como Dash, Monero o ZCash. Sin embargo, Njal.la no es necesariamente fácil para los principiantes.

Si buscas seguridad en cuanto a tu dominio, esta se encuentra especialmente en los pequeños Estados insulares en diferentes partes del mundo. Por eso, no sorprende que los dominios .to de Tango, .tv de Tuvalu o .vu de Vanuatu sean populares precisamente entre los que ofrecen contenidos en streaming o entre los que comparten archivos. Pero también .io (Territorio Británico del Océano Índico) o .is (Islandia) están ganando cada vez más terreno.

En principio también se podría optar por países más grandes, siempre que uno presente opiniones afines (o no contrarias) al régimen respectivo. Los críticos con Rusia estarán seguros con un dominio estadounidense, así como los críticos con Estados Unidos se hallarán bien acogidos con un dominio ruso.

Nja.la se ha decidido por un dominio de Laos, pero probablemente sea sobre todo por el juego de palabras. De todas formas, hay que tener en cuenta que para el SEO y los clientes o lectores, elegir dominios “extraños” puede ser un problema, además, es muy infrecuente que un dominio se elimine, aunque sea uno típico como .com, .net, info.org o incluso uno local (.ar, .es, .mx, .cl, etc.). Hay que tener mucho más cuidado con la ubicación del servidor (servicio de hosting).

Los whistleblowers (reveladores de secretos) de todo el mundo suelen optar por servidores en Islandia, y por buenas razones. Incluso la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) de EE.UU. tiene dificultades para acceder a servidores islandeses.

Uno de los proveedores más antiguos del país es OrangeWebsite.com, que también ofrece precios bastante accesibles para los que están empezando. Hay paquetes básicos que empiezan desde 3,40€ al mes que también se pueden pagar con bitcoins. Además, estaríamos haciendo algo bueno por el medioambiente: todos los servidores se gestionan con energías renovables (geotermia).

Igual que en Njal.la, en OrangeWebsite basta con un correo electrónico para darse de alta. No se requieren necesariamente más datos. Incluso en el caso remoto de que el alojador estuviera obligado por sentencia judicial a hacer público el titular del dominio o del servidor, solo habrá una dirección de correo electrónico no identificable (siempre y cuando hayas hecho tus deberes en cuanto a tu privacidad) si se ha pagado con criptomonedas. Por supuesto que esto solo funciona si tampoco es posible identificar otros indicios que señalen al titular. Sin embargo, si su dirección y su nombre son visibles, pueden llegar requerimientos y exigirse una responsabilidad directa.

Para protegerse de verdad hay que rascarse un poco más el bolsillo. Dependiendo del número de visitas y de las pretensiones se recomienda un Virtual Private Server a partir de 30€ o un servidor propio a partir de 249€ al mes. Combinado con un paquete DDos-Protection por 99€ al mes, tu página web ya no podrá ser bloqueada tan fácilmente.

Las siglas DDos se refieren a Distributed Denial of Service Attack y consiste en intentar sobrecargar tu página web con tráfico de datos maliciosos. Muchos proveedores de alojamiento web estándar no están preparados para eso, por lo que quitan tu página web de la red porque de lo contrario colapsaría todo su sistema de redes. Si quieres quedarte con tu proveedor de alojamiento actual, se recomienda al menos contratar adicionalmente Cloudflare. Eso se puede hacer por 10-20€ al mes y garantiza no solo una visible mejora en el rendimiento, sino también una protección DDos suficiente para páginas web normales.

Claro que el rendimiento es algo que no podemos perder de vista. Islandia, por ejemplo, disfruta de una situación estratégica entre Norteamérica y el norte de Europa, por lo que puede ofrecer buenas velocidades en ambas regiones del mundo.

El propio blog Librestado no se aloja actualmente en Islandia, sino que los servidores están en Holanda, que también presenta un alto grado de libertad de expresión y buenas leyes de protección de datos. Como proveedor para usamos la empresa estadounidense Siteground.com, pues nosotros no hemos optado por el anonimato. Lo que buscamos es una asistencia al cliente de primera, por si tuviéramos problemas con los sitios web que usamos. Además, los precios son buenos teniendo en cuenta el equipamiento excelente que ofrecen. Si no se busca privacidad absoluta, podemos recomendar encarecidamente Siteground después de cinco años usando sus servicios.

Opciones para seguir recibiendo dinero de patrocinadores/clientes

Cuando por ya tenemos una página web anónima con una estructura societaria anónima y con una protección de activos óptima, todavía se plantea la cuestión de la tramitación de los pagos.

¿Cómo podemos seguir recibiendo dinero de nuestros lectores, patrocinadores o clientes? Al fin y al cabo, muchos bancos son conocidos por cerrar rápidamente sus cuentas cuando la política y la burocracia así lo disponen.

En principio, una primera forma de protegerse es aplicar la teoría de las banderas y tener las cuentas bancarias en un país diferente del que vive uno mismo o el grupo al que está dirigido nuestro sitio web.

Si bien seguramente es práctico que los clientes españoles puedan pagar a una cuenta con IBAN español, también es peligroso debido a la posibilidad de embargo. Aquí no habría que hacerse ilusiones de que un país vecino pueda ayudar. El Reglamento de la UE sobre la retención de cuentas fue firmado por todos los países menos Inglaterra y Dinamarca y, la FATCA UE, permite acceso sin excepción a la información sobre todas las cuentas del espacio de la UE.

Los bancos offshore, como el EuroPacific-Bank, pueden ser una solución para determinados fines, pero con unas comisiones por transferencia en el ámbito de los dos dígitos, no resultan interesantes para muchas de las fuentes de ingresos típicas.

Siempre que se pueda, será una buena opción usar bancos online, como Transferwise Borderless, pero precisamente solo si es posible o mientras lo sea. También mercury, payoneer o relayfi pueden ser buenas opciones en combinación con una LLC.

Debemos considerar la temática de las cuentas en combinación con las estructuras jurídicas que hemos mencionado antes. Si bien las sociedades completamente anónimas son posibles, en casi ninguna parte del mundo se pueden abrir cuentas de empresa para ellas. Aquí vale la pena buscar alternativas a los bancos.

A muchos se les vendrán a la mente por supuesto las criptomonedas, lo que en principio es recomendable. Pero claro que eso dependerá en gran medida del grupo destinatario al que nos dirijamos.

Nosotros en Librestado hemos ofrecido desde el principio la posibilidad de pagar en bitcoins u otras criptomonedas alternativas las consultas, constituciones de sociedades y productos de todo tipo. A pesar de que muchos lectores de Librestado conocen y son afines a las criptomonedas, los pagos procesados con este tipo de monedas suponen menos del 10% de los ingresos.

No es este el momento ni lugar para explicar las criptomonedas. Bitcoin, la criptomoneda más conocida, tiene algunos puntos débiles en cuanto al anonimato. Alternativas como Dash, Monero o zCash están más avanzadas en este sentido.

Actualmente estamos especulando en las bolsas de criptomonedas con ARRR (Piratechain), que reúne las mejores características de privacidad, pero que por supuesto todavía es totalmente desconocida. También hay otras criptomonedas que promocionan su anonimato, pero que presentan un elevado riesgo de fraude.

Asimismo, habría que mantenerse alejados de los llamados “bitcoin mixers”, incluso cuando realmente pagan los coins “lavados”. La investigación forense sobre el blockchain está muy avanzada por parte de los gobiernos y ya son capaces de desvelar fácilmente este tipo de métodos de encubrimiento.

Si abonas tu servidor con bitcoin, habría que hacerlo desde una nueva cartera desde la que no puedan rastrearte y dar contigo, y de ningún modo desde una cartera en la que se puedan verificar nuestros datos personales.

Por suerte existen empresarios ingeniosos que valoran las ventajas de los bitcoins, pero que no se conforman con el bajo nivel de aceptación que todavía hay. Es muy recomendable la empresa suiza Intarium, autorizada en el país por la autoridad de supervisión financiera. Intarium ofrece a través de su sociedad de gestión de créditos una cuenta suiza con IBAN, adonde los clientes pueden transferir toda clase de dinero fiat en diferentes monedas. Este dinero se convierte automáticamente en bitcoins y se abona en la cartera que tú elijas. Lo más sencillo es que el pago se realice a través de la cartera de la propia empresa Bitalo.de,en donde no hay que identificarse necesariamente. Desde allí se puede enviar en cualquier momento a wallets o carteras de bitcoins seguras.

Todo eso es una cuenta de referencia, lo que significa que el cliente debe indicar la referencia adecuada en el concepto de la transferencia para que se pueda ordenar el pago. Por lo demás, es un pago IBAN totalmente normal a un banco suizo de renombre. Por cada transacción se debe crear manualmente una factura. Pero al incluir un nuevo cliente esto dura solo medio minuto, y en el caso de clientes ya existentes quizá solo 10 segundos. Una vez que ingresa el dinero del cliente, se realiza directamente, siempre en días hábiles, una transformación a bitcoins en la wallet seleccionada. Es verdad que el 2% de comisiones que cobra Intarium no es poco. Pero eso hace que valga la pena para importes pequeños: en transferencias de 100€ se pagan solo 2€, de 10.000€ ya son 200€. En principio, no hay límites hacia arriba.

Lo bueno de Intarium es que para este servicio no exige ningún tipo de KYC, esto significa que no es necesario verificar nuestra identidad. Los detalles de nuestra empresa pueden aparecer en la factura que crea Intarium, pero tampoco es necesario.

Así, este prestador de servicios es ideal para que todos aquellos empresarios que no han podido abrir otras cuentas IBAN para sus sociedades puedan facturar. Incluso para los no expertos en bitcoins es posible crear con poco esfuerzo una infraestructura para volver a convertir esos bitcoins en euros o en otro tipo de dinero fiat.

Por supuesto que Intarium se puede utilizar también para comprar bitcoins de forma anónima. Pero en las demás carteras es en general mucho más económico con un descuento del 0,2%, pero allí hay que verificarse.

[Atención: debido a problemas con el banco Intarium ha tenido que pausar sus servicios, pero esperamos que pronto encuentren otra banco que les permita seguir ofreciendo sus servicios.]

A quien quiera convertir sus bitcoins directamente, le recomendamos la cartera Kraken.com. Con ella se pueden mantener moneda fiat de forma segura, y en cualquier momento y cuando se necesiten, abonarlas a cuentas para particulares de nuestra elección. Al menos si estas no ponen problemas frenta a la criptomoneda.

Claro que en un proceso de retirada de efectivo (cash out) como este se vuelve a perder en parte el anonimato si uno no quiere hacer negocios OTC. OTC significa over the counter, esto es, prácticamente negocios privados con otra parte, que habitualmente se realizan en efectivo.

En las etapas iniciales de Bitcoin la cartera LocalBitcoins era conocida principalmente por ese tipo de operaciones, pero entretanto se ha prohibido su uso en algunos países como Alemania. Una alternativa sería buscarse una comunidad de compradores y vendedores de criptomonedas dignos de confianza y hacerse transferir el dinero para luego enviar los bitcoins. Personalmente, este es el camino que preferimos.

Afortunadamente, la empresa Lamium ofrece este servicio de forma completamente descentralizada, abonando facturas en nombre de otras personas. Lamium funciona casi como Escrow, que libera lo abonado vía Bitcoin o Dash después de que se haya pagado una factura en moneda fiat.

Supongamos que tienes que pagar 10.000€, entonces solo tienes que cargar los detalles en Lamium y depositar esa suma en bitcoins. En las horas siguientes, alguien que quiera tener tus bitcoins selecciona esa factura y la abona en euros desde su cuenta. Una vez que conste el comprobante de pago, se liberan los bitcoins y se le envían al pagador de la factura. Esto funciona de forma rápida y fiable con facturas de todo tipo y con cualquier importe.

En realidad, uno podría llevar su empresa exclusivamente sobre la base de bitcoin. También existen tarjetas de débito de bitcoins, y ya las ofrecen muchos proveedores. Las más conocidas son Wirexapp.com, Crypterium.com o Cashaa.com, que además abren cuentas IBAN privadas y de negocios en muchas jurisdicciones. Pero evidentemente son mejores los proveedores con los que mantienes el control total sobre las claves privadas de las criptomonedas, esto es, donde no tengas “Counterparty Risk”, el riesgo de un hack del proveedor, embargo, expropiación o similares. Para ello están Plutus o Monolith.

Yo recomiendo sobre todo Monolith, aunque requiera una residencia en UE/EEE para utilizar la tarjeta visa. Dado que en general para la verificación es suficiente con una fotocopia del pasaporte, como ciudadano de la UE no tendrás problemas, siempre que pidas recibir la tarjeta a una dirección postal de la UE. En caso necesario, la mayoría de servicios de criptomonedas aceptan extractos de cuentas como comprobante del domicilio, y en dichos extractos es probable que aunque hayas salido ya de tu país de origen, se indique todavía una antigua dirección en la UE.

Monolith se integra con carteras de criptomonedas descentralizadas y apoya StableCoins como DAI en su tarjeta Visa. Una de las grandes críticas a bitcoin es la gran volatilidad que todavía muestra. En este tipo de StableCoins van unidas las ventajas de la descentralización del bitcoin con la estabilidad del valor del dólar estadounidense (que justamente en los próximos meses se beneficiará en gran medida de la crisis del coronavirus y se revalorizará).

Si quieres tener liquidez, las Stablecoins como DAI son la solución perfecta. Estas no son en absoluto volátiles, y además ningún Estado del mundo puede embargarlas ni expropiarlas. Expropiación que perfectamente podría darse en los próximos meses en cuentas normales de muchos países del mundo.

Usando Monolith, tampoco DAI, ETH u otras monedas posibles se encuentran en manos del proveedor, sino que siguen estando bajo tu control, pues solo tú tienes acceso a la clave privada.

Incluso si pensamos que el boom especulativo acabó hace dos años, de un tiempo a esta parte el ecosistema de las criptomonedas ha seguido desarrollándose bastante. Y, precisamente ahora, con la perspectiva de una depresión económica nunca vista y unos gobiernos cada vez más autoritarios, es el momento ideal para sumergirse con más profundidad en el mundo de las criptomonedas y aprovechar sus ventajas.

Facturar a los clientes sin problema con Intarium, pagar nuestras propias facturas con Lamium en bitcoins, mantener la liquidez en Stablecoins como DAI (o especular con el probable aumento de cotización de los bitcoins) y gastar con la tarjeta Visa de Monolith. O incluso combinarlo con fiat. Todo eso depende de lo que tú prefieras.

De este modo, podrás llevar adelante tu negocio totalmente libre de la influencia del Estado, vivir agradablemente y, aunque tu opinión sea crítica con grupos de poder o Estados, no tendrás que temer acabar arruinado. Aunque muchas cosas te parezcan extrañas o te suenen nuevas, con algo de esfuerzo, en unas pocas horas puedes adquirir los conocimientos básicos para empezar a aplicar lo aquí aprendido.

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