Los Emiratos Árabes Unidos ya no están libres de impuestos, esto seguro que es una sorpresa también para muchos lectores de Librestado. Sea como sea, en este artículo vamos a explicarte los cambios y decirte cómo puedes usarlos a tu favor.

A partir de ya, la residencia en Dubái (en este artículo utilizaremos frecuentemente Dubái para referirnos a los Emiratos Árabes Unidos en su conjunto) puede desencadenar impuestos en el país, aunque lo cierto es que no tiene por qué. La mayoría no son conscientes de las implicaciones de la reforma fiscal en los EAU, tanto las positivas como las negativas.

Al principio, el anuncio de la introducción de un impuesto de sociedades del 9% apenas llamó la atención de nadie. Cuando aún no se conocían los detalles, se supuso que el impuesto solo afectaría a las mainland companies, no así a las sociedades en las zonas libres.

Es importante entender que los siete Emiratos no han hecho esta reforma por falta de dinero, sino más bien por la presión internacional. Volver a incluir su jurisdicción en la lista negra sería fatal para muchos de sus ciudadanos y empresas. Además, en muchos casos, los acuerdos de doble imposición solo se aplican actualmente a los ciudadanos emiratíes, y no a los residentes extranjeros. Nuestra esperanza es que esto cambie con los cambios que se han obrado ahora.

Desgraciadamente, se han producido dos acontecimientos que muchos no previeron: en primer lugar, el ámbito de aplicación del impuesto de sociedades es mucho más amplio de lo que se pensaba en un principio. En segundo lugar, y esto es especialmente curioso, un gran número de residentes de Dubái se convierten de golpe y porrazo en residentes fiscales, muchas veces sin ser siquiera conscientes de ello. Esto implica que se les aplica el impuesto de sociedades ampliado, aunque solo pasen allí 1 o 2 semanas al año.

La modernización y liberalización de Dubái tienen su precio: leyes y reglamentos en constante modificación que le quitan cada vez más el encanto a los Emiratos. Queda por ver si esto no provocará un éxodo en un futuro próximo… al fin y al cabo, una carga fiscal del 9% —por reducida que a muchos les parezca— es algo que puedes conseguir en bastantes países de la UE a costes mucho más bajos, en el caso de que realmente quieras establecer una residencia base.

Actualización: Ya estamos en junio de 2023, y el nuevo impuesto de sociedades de los Emiratos Árabes lleva ya casi un mes en vigor. Por ello, hemos escrito este breve artículo, para aclarar todos los puntos que no quedaban claros por aquel entonces. Ahora ya podemos evaluar las implicaciones de este nuevo impuesto con precisión.

De forma general se puede decir que los propietarios de sociedades en zonas francas pueden respirar aliviados: los cambios seguramente hagan más fácil la apertura de cuentas bancarias para sus sociedades y en muchos casos puedan seguir sin pagar impuestos, aunque, eso sí, deberán llevar y presentar la contabilidad de sus empresas.

Más información en la última actualización sobre los cambios en el impuesto de sociedades en Emiratos.

Las nuevas reglas para la residencia fiscal en los Emiratos Árabes Unidos

Hasta ahora, los EAU no tenían una definición clara de residencia fiscal en sus leyes. Tampoco existía una base jurídica para los certificados de residencia fiscal. Por regla general, solo se expedían previa solicitud con la prueba de un domicilio y 183 días de residencia.

A partir de ahora, sin embargo, esto también empezará a sufrir cambios sustanciales. Queda por ver si la definición mucho más restringida de residencia fiscal será una ventaja o un inconveniente. Los residentes en los EAU ahora pueden solicitar un certificado fiscal online con unas condiciones claras. Este certificado fiscal les permitirá demostrar con relativa facilidad su residencia allí. Se trata de un avance bastante positivo para los emigrantes de muchos países con elevada carga fiscal, que ahora pueden demostrar fácilmente una nueva residencia fiscal ante las autoridades en su país de origen.

Incluso para aquellos casos en los que no haga falta este certificado para emigrar, tenerlo puede evitarles problemas a la vuelta al país, sobre todo si se da tras un corto período de tiempo.

En virtud de las nuevas leyes, la residencia fiscal en los EAU se activa ahora cumpliendo cualquiera de los siguientes criterios:

  • Una vivienda disponible de forma permanente en los EAU, ya sea en alquiler o en propiedad.
  • 90 días de residencia si existe un permiso de residencia o negocio local.
  • 183 días de estancia para cualquier persona.

En comparación con la situación hasta ahora, se trata de cambios sustanciales que, de repente, convertirán a muchas personas físicas en sujetos pasivos fiscales. Incluso el alquiler de un piso sin pasar apenas tiempo en él, puede ser potencialmente problemática. Aunque, por otra parte, también puede tener inmensas ventajas… todo depende de cómo se apliquen finalmente estos cambios promulgados en la ley.

Es muy posible que los Emiratos solo quieran facilitar la obtención de certificados de residencia fiscal en lugar de poder gravar potencialmente a todos los residentes. Cualquiera que cumpla los criterios mencionados puede solicitar dicho certificado online sin dificultad. Al hacerlo, naturalmente, uno admite instantáneamente su responsabilidad fiscal personal. Cabe preguntarse cómo se tratará a las personas que no necesiten dicho certificado de residencia y, por tanto, no lo soliciten. ¿Les cobrarán impuestos los Emiratos? ¿Pueden los Emiratos siquiera gestionar toda la información necesaria para controlar a sus nuevos obligados fiscales?

A largo plazo, habrá pocas posibilidades de escapar. Los Emiratos son un moderno Estado policial, y los residentes se pueden localizar fácilmente a través de su documento de identidad emiratí. Cualquier inquilino o propietario de una residencia de larga duración es fácilmente localizable a través del sistema Ejari —ya que, sin Ejari, no tienes electricidad, agua, suministro de gas y similares—. Si la mera disponibilidad de un piso ya conlleva una residencia fiscal, es fácil pedir a estos grupos de personas que presenten una declaración de la renta.

Quienes no dispongan de un documento de identidad emiratí y prefieran no tenerlo pueden alquilar pisos de corta duración en los Emiratos. Esto resulta considerablemente más caro y también se grava por separado, pero te ahorra complicaciones burocráticas.

En cualquier caso, incluso estos pisos entran potencialmente en la definición de residencia fiscal. Solo quienes viven permanentemente en hoteles locales pueden reclamar la residencia fiscal durante un máximo de 3 meses como residente y 6 meses como no residente. No obstante, es importante tener en cuenta que una actividad económica local da lugar a la imputación de una residencia fiscal.

Quienes solo entran en el país una vez cada 180 días pueden evitar fácilmente ser considerados residentes fiscales. Sin embargo, esto plantea cada vez más la cuestión de si tiene sentido o no, porque las cuentas bancarias más interesantes tanto a nivel local como mundial solo pueden abrirse con una dirección en los Emiratos, para la cual es obligatoria una residencia en los EAU. Para la mayoría, conseguir una cuenta puramente como particular en los Emiratos no merecerá los costes y el esfuerzo de sacarse el Emirates ID. Por lo demás, el visado —que ahora solo es válido durante 2 años— sirve de más bien poco.

En cualquier caso, cabe esperar que la espiral reglamentaria siga creciendo: es probable que pronto se restrinja también la práctica actual de patrocinarse a uno mismo a través de una empresa inactiva. Entonces se exigirán ingresos mínimos o salarios reales pagados para obtener y mantener el carnet de identificación emiratí. Cuando esto suceda, habremos vuelto prácticamente a la obligación tributaria personal debido a la actividad empresarial local.

Convenios de doble imposición y residencia fiscal en los EAU

Naturalmente, si nos convertimos en residentes fiscales, pasamos a poder apoyarnos en los convenios de doble imposición. Sin embargo, es esencial asegurarse de que estos convenios se aplican en nuestros casos realmente. Numerosos convenios de doble imposición de los EAU contienen una cláusula que excluye a los ciudadanos extranjeros de su aplicación.

Este es el caso de España, por ejemplo, también de Alemania antes de que se suspendiera definitivamente el convenio. Suiza y Austria, por otra parte, tienen convenios fiscales plenamente válidos.

En los casos en los que exista un convenio de doble imposición entre los EAU y nuestro país de residencia, tener un piso a nuestra disposición en los Emiratos o pasar 90 días en Dubái, Abu Dabi, etc. no conducirán ni mucho menos a convertirnos en residentes fiscales en los EAU.

Si no se modifican los convenios, generalmente solo la estancia por 183 días o más en el país podría convertirnos en residentes fiscales en el otro país. Así, si resides en Suiza o Austria y has invertido en pisos en Dubái, por ejemplo, puedes utilizarlos para estancias ocasionales sin problema: el convenio de doble imposición te protege.

Esto cambia una vez que se pasan 183 días o más en los EAU con la consecuente baja fiscal de dichos países de origen.

Queda por ver hasta qué punto Dubái aplicará estrictamente la residencia fiscal, especialmente a través de la disponibilidad de pisos. ¿Un certificado de residencia fiscal de un país con convenio de doble imposición podrá protegerte? ¿O bastará, como ocurre en muchos países, con demostrar que la residencia principal está en otro país? ¿Los Emiratos cobrarán inmediatamente a cada inquilino y propietario de un piso?

Como antes prácticamente no había administración fiscal, es poco probable que los Emiratos adopten una postura demasiado dura de la noche a la mañana. Lo más probable es que ellos mismos sean conscientes de que gran parte de su reciente éxito se debe a la exención fiscal local. Con un coste de vida ya de por sí elevado, la nueva fiscalidad hará que el Estado del desierto resulte notablemente menos atractivo para muchos empresarios. Hay muchísimos países donde se puede vivir sin pagar impuestos.

Nosotros te aconsejamos que, si no deseas tener una residencia fiscal en Emiratos, cedas tus pisos a personas de confianza en el transcurso del año o lo notifiques de inmediato. Puedes conservar el Emirates ID, pero lo que cabe es preguntarse para qué te va a servir. Si quieres seguir viviendo como Turista Perpetuo, probablemente sea mejor dejar que caduque el Emirates ID y buscar una base más atractiva.

Puede que la reforma fiscal de los EAU sea mucho más relajada de lo que ahora mismo imaginamos, pero, teniendo en cuenta las leyes que se han aprobado hasta ahora, la cautela está más que justificada. En cualquier caso, la aplicación real de estas leyes es una cuestión de tiempo y recursos. En 2023, cabe esperar que solo se persigan los casos más llamativos. El registro fiscal de las grandes empresas existentes de Dubái y Abu Dabi consumirá probablemente la mayor parte de los recursos estatales para el 2023.

La ley que nos ocupa entrará en vigor en junio y no tendrá carácter retroactivo, de modo que aún quedan algunas semanas para protegerse de las consecuencias legales indeseables que ahora mismo estamos debatiendo. Nos limitaremos a lo importante y no entraremos en todos los detalles. Podríamos escribir mucho sobre la determinación de los ingresos y la deducibilidad, pero esta clase de información solo resultaría relevante e interesante para las grandes empresas. Nuestro objetivo es dar una visión general de las consecuencias más importantes de esta nueva ley.

Consecuencias jurídicas de la fiscalidad en caso de residencia fiscal en los EAU

¿Sigue Dubái estando libre de impuestos? En las últimas semanas no hemos dejado de recibir preguntas como esta. De hecho, nunca ha habido un impuesto sobre la renta en los Emiratos y, oficialmente, no se prevé implantar ninguno en la actualidad.

En nuestra opinión, es bastante probable que el impuesto (de sociedades) del que se habla aquí se amplíe llegando a tocar también los ingresos de los empleados (impuesto a la renta de las personas físicas) en los próximos 3 años.

Una vez establecida una administración fiscal, como hemos visto en tantas otras ocasiones, la codicia del Estado no tiene fin. La implantación de nuevos impuestos será solo cuestión de tiempo: la introducción de un impuesto sobre el valor añadido (IVA) del 5% en los estados del CCG por primera vez en 2018 ya venía avisándonos.

La introducción de un impuesto de sociedades del 9 % despista a la mayoría de los afectados, porque no se trata de gravar a una entidad corporativa como una empresa continental (mainland company): el impuesto de sociedades también afecta a los ingresos personales, siempre que estos sean por una actividad comercial.

Todo autónomo en Emiratos debe tributar por sus ingresos según las mismas normas que una sociedad. De hecho, la mayoría de propietarios de empresas de las zonas francas no estarán ni mucho menos libres de este impuesto, como puede que se piensen —hablaremos de ello más adelante—.

En primer lugar, las buenas noticias sobre el nuevo impuesto de sociedades: está previsto que se aplique una exención de 375 000 AED para compensar a las pequeñas empresas y los autónomos. Esto equivale a unos 100 000 USD, y es una suma con la que se puede vivir cómodamente en Dubái. Además, esta suma será probablemente de más del doble en la práctica.

La segunda buena noticia es que los salarios de los trabajadores y las plusvalías permanecerán exentos de impuestos y, naturalmente, un salario libre de impuestos puede reducir los beneficios.

Lamentablemente, no se podrá deducir todo el beneficio a través de un salario, aunque las directrices exactas siguen siendo una incógnita. En cualquier caso, se puede suponer con cierta seguridad que hasta sumas de unos 350 000 USD no tendrás que pagar impuestos en Dubái. Salarios de 20 000 USD al mes no son nada inusuales en el país, aunque, con el tiempo, cabe esperar que salario y dividendos repartidos tengan que guardar una proporción razonable entre sí.

Los dividendos siguen estando exentos de impuestos en los EAU, al igual que todos los demás tipos de ganancias de capital. Esto también se aplica a las empresas que reciben dividendos de filiales.

Para los traders puros y los inversores de todo tipo que no se dedican a actividades comerciales, esto puede tener ventajas bastante significativas. En muchos casos podremos evitar o disminuir las retenciones en origen a través de los numerosos convenios de doble imposición que han firmado los EAU, pues la obtención de la residencia fiscal se ha vuelto mucho más sencilla.

El cambio en la fiscalidad de los Emiratos no solo afectará a tengan una mainland o free zone company, sino también a los que tengas empresas en el extranjero, tales como una LLC en USA, al menos si la dirección efectiva se encuentra en Dubai.

Según las normas aplicables internacionalmente, en los EAU también se impondrá la regla de dirección efectiva, al igual que en los países de occidente, lo que nos lleva a la gran pregunta: ¿hasta qué punto se aplica esta regla realmente?

Muchos Estados miran consciente o inconscientemente hacia otro lado. ¿Necesitas sustrato real, te basta con un fideicomisario o ni siquiera debes tomar ningún tipo de medidas? Lo único que podemos hacer es esperar a los próximos meses para averiguarlo.

Te recomendamos, si resides en los EAU y existen registros mercantiles públicos en el país en el que tienes tu empresa, que, como mínimo, dejes de constar como administrador de dichas sociedades a través del uso de fiduciarios. Así, no habría duda —al menos a primera vista— de que el negocio no se dirige desde los Emiratos.

Por otro lado, también hay que tener en cuenta las consecuencias indirectas del impuesto de sociedades. Aunque consigas no tener que pagar el impuesto, sí que deberás hacer un esfuerzo extra para llevar la contabilidad presentar las declaraciones de impuestos de tu empresa local.

Todas las zonas francas que antes no exigían la teneduría de libros, sin excepción, te obligarán ahora a preparar y presentar la contabilidad. Incluso las empresas completamente inactivas tienen que presentar una declaración fiscal.

Así pues, como ya hemos mencionado, es probable que las empresas sin actividad real queden al descubierto y se ponga fin a la concesión de visados de residencia a sus accionistas. Como mínimo, habrá un coste adicional considerable por la preparación de dichas cuentas y declaraciones fiscales. El lobby de contables y auditores de los Emiratos está dando saltos de alegría con estos cambios.

En principio, toda persona física activa comercialmente también tendrá que presentar una declaración fiscal comercial. El trabajo ocasional por cuenta propia puede quedar exento de impuestos hasta 100 000 €, pero no exime de las obligaciones burocráticas. Así pues, el Perpetual Travelling con estancias breves en hoteles de Dubái volverá a ganar mucho atractivo tras estos cambios.

Como ya hemos mencionado, del impuesto de sociedades al impuesto sobre la renta solo hay un pequeño paso, pero no solo se contempla la posibilidad de aplicar nuevos impuestos en cualquier momento, sino también el aumento de los impuestos ya existentes y la reducción de desgravaciones fiscales. Para las grandes empresas con un volumen de negocios superior a 750 millones de euros, los EAU aplicarán el impuesto mínimo del 15 % acordado internacionalmente. También en este caso será cuestión de tiempo que se extienda a las empresas más pequeñas e incluso a los particulares. Si estás planificando quedarte a largo plazo en Dubái, deberías tenerlo en cuenta.

Las zonas francas y el nuevo impuesto de sociedades

Inicialmente se supuso que el impuesto de sociedades del 9% solo se aplicaría a las empresas locales reguladas (mainland companies), pero ahora se sabe que las zonas francas también estarán potencialmente afectadas. Lo peor es que las propias organizaciones que conceden los permisos y abren sociedades en las zonas francas no parecen saber tampoco si sus clientes tributarán o no. Es hora de aclarar esta cuestión.

En cualquier caso, todas las zonas francas están sujetas a la obligación de llevar una contabilidad y hacer declaraciones de fiscales. Esto no puede eludirse bajo ningún concepto. Será interesante ver cómo se define una posible exención fiscal para las zonas francas. Probablemente no se mantendrán las ventajas fiscales existentes.

Las sociedades en las zonas francas que han estado libres de impuestos hasta ahora tendrían que pagar impuestos al 9% tras deducir costes y salarios, y tras tener en cuenta la cantidad exenta de unos 100 000 USD. Esto afectará especialmente a las zonas francas que cumplan estas características:

  • que sean meras sociedades pantalla, es decir, que no tengan sustrato empresarial en Dubái (una flex office no bastaría para escapar de ello);
  • que su utilidad radique en facturar a empresas propias (mismo beneficiario final);
  • que no cumplan las normas de la OCDE sobre precios de transferencia; o
  • que no reúnan las condiciones para ser consideradas «zonas francas cualificadas» por otros motivos

Las autoridades no han dado aún una definición de lo que sería una «zona franca cualificada». Lo que es seguro, sin embargo, es que solo determinadas licencias se beneficiarán de una exención fiscal ilimitada y solo si los empleados trabajan realmente en los Emiratos.

Por desgracia, la mayoría de los lectores de este blog probablemente no estarán entre ellos.

Todos los propietarios de empresas pantalla deben estar atentos a la evolución de lo que cuenta como ingresos admisibles, especialmente si prevén superar con creces la cantidad exenta, que probablemente se sitúe en los 375 000 AED.

De todos modos, dado que muchos no llegarán a esta cifra tras deducir los costes de explotación y los salarios, por el momento pueden desentenderse. A largo plazo, sin embargo, la cuestión será si mantener la estructura en Dubái o cambiar a una solución internacional más sencilla.

LLC estadounidense con residencia en Dubái, ¿o mejor no?

Montar una LLC estadounidense suele ser nuestra recomendación más habitual —además de la residencia en los EAU— por ser la solución internacional más sencilla. Un modelo común tanto para Turistas Perpetuos, como para residentes en los EAU es patrocinarse a sí mismos el visado a través de una sociedad de zona franca inactiva mientras dirigen sus negocios a través de una LLC.

En comparación con el coste de una zona franca con visado de residente, los costes adicionales son mínimo: por tan solo 1800 € durante los primeros 12 meses, puedes constituir una LLC estadounidense plenamente operativa a través de Librestado.

Las ventajas, incluso sobre las zonas francas aún si siguieran estando libres de impuestos y contabilidad, no se limitan meramente a un ahorro en los costes: uno de los retos cada vez mayores de las zonas francas es conseguir cuentas bancarias corporativas: sin un domicilio real, las opciones son escasas. A menudo solo es posible abrir una cuenta a través de caros intermediarios con «primas de motivación» para los banqueros.

Esto se debe a que los bancos online más habituales, como Wise.com, funcionan para las LLC estadounidenses, pero no para las empresas de los EAU.

Lo mismo sucede con los proveedores de servicios de pago más populares, como Stripe (actualmente solo para empresas de la China continental) o Paypal, entre otros. Con una LLC aumentas las opciones entre las que escoger, y su apertura se simplifica considerablemente.

El reconocimiento de las facturas expedidas por las LLC estadounidenses también es superior al de las zonas francas. Todos los estados de EE.UU. tienen un registro mercantil público del que se puede deducir al menos el nombre de la empresa. Las empresas de zona franca de Dubái, por otra parte, son en su mayoría completamente anónimas —pues no existe un registro mercantil público—, lo que lleva a sospechar, y con razón, que podríamos estar hablando de una empresa que no es real.

Como país de alta presión fiscal y potencia mundial, la LLC estadounidense tiene mucha mejor reputación que Dubái, el hasta ahora denostado paraíso fiscal.

Incluso con la introducción del impuesto de sociedades, esto apenas cambiará. La elevada presión fiscal de los Estados Unidos beneficia a las LLC de entidades no consideradas, aunque utilizadas adecuadamente siguen estando completamente exentas de impuestos y de contabilidad. Es posible que, en muchos casos, las empresas de zonas francas sigan sin pagar impuestos sobre las rentas más bajas, pero sin duda existirá una carga adicional de tiempo y costes en lo que respecta a la contabilidad y la declaración de impuestos.

Aquellos que prefieran renunciar a su establecimiento en Dubái en vista de los cambios que se están produciendo pueden empezar a vender fácilmente a través de una LLC estadounidense. Ponte en contacto con nosotros si prefieres ahorrarte la burocracia de los Emiratos.

La exención fiscal de la LLC no requiere un domicilio libre de impuestos, también se puede aprovechar como Turista Perpetuo. En este caso el lema sería, «emigrar sin inmigrar». Quien entra en un sistema estatal acepta numerosas desventajas sin obtener grandes beneficios a cambio, y cada vez son más las personas que contemplan la posibilidad de vivir pasando temporadas de 3 o 4 meses en 3 o 4 lugares distintos al año.

El compliance bancario puede ser un problema, pero basta con saber cómo cumplir con todos los requisitos de las instituciones financieras y compañía sin desencadenar una residencia fiscal real.

En ciertos casos, sin embargo, bien puede tener sentido usar una LLC para beneficiarse de la residencia fiscal en Dubái ahora que es más fácil obtenerla. Aquellos que temen que su país de origen pueda intentar seguir considerándoles residentes fiscales si no adquieren otra residencia, pueden protegerse adquiriendo la residencia fiscal en los EAU.

La solución de la residencia fiscal en Dubái es atractiva porque estos cambios han hecho mucho más fácil convertirse allí en residente fiscal. La mayoría de los demás países exigen 183 días de estancia mínima para una residencia fiscal —demasiado tiempo para los Turistas Perpetuos—.

Entonces… ¿no grava Dubái la LLC si eres allí residente fiscal?

Responder a esta pregunta tampoco es sencillo todavía, ya que no está nada claro con qué rigor los Emiratos aplicarán el lugar de administración efectiva ni cómo tratarán la LLC a efectos fiscales. Es bastante probable que los EAU, al igual que muchos otros estados, sigan la definición de LLC como sociedad anónima.

Generalmente nos encontraríamos con un hybrid mismatch como en muchas otras jurisdicciones: te beneficias de la transparencia fiscal de una partnership en los Estados Unidos, pero, en el país en el que los dueños residen, no se considera que la sociedad sea transparente fiscalmente.

Así, la LLC no pagaría pues el impuesto de sociedades (o por actividad comercial) en los EAU —siempre y cuando la dirección efectiva no esté en los Emiratos—, y los beneficios (dividendos) recibidos desde la LLC estarían exentos de impuestos incluso con las nuevas leyes.

Por tanto, quienes activen una residencia fiscal en Dubái —ya sea intencionadamente o no— solo deberán asegurarse de que los EAU no puedan imputarles un establecimiento permanente local. Lo más probable es que lo consigas si nombras a otro directivo del país apropiado en el que la existencia de un establecimiento permanente no sea problemática desde el punto de vista fiscal.

Por otro lado, también es posible llevar a cabo la actividad empresarial fuera de los EAU durante la mayor parte del año, incluso si adquieres la residencia fiscal porque has alquilado o comprado una vivienda en Emiratos. Eso sí, tendrás que poder demostrar que los servicios no se han prestado en los EAU.

Aunque no se reconociera el sustrato empresarial extranjero de una LLC o se tratara como una partnership, se aplicarían las mismas normas que para las sociedades locales, que son más desfavorables en muchos sentidos.

Estas reglas consisten en que: no habría que pagar el impuesto de sociedades sobre los beneficios hasta 100 000 USD. De hecho, las cantidades serán mucho mayores debido a los salarios deducibles libres de impuestos. Eso sí, la contabilidad de la LLC pasaría a ser inevitable.

Por todo ello, la LLC sigue siendo en la mayoría de los casos un complemento fantástico a la residencia fiscal en los Emiratos Árabes Unidos. La activación de una residencia fiscal local tampoco es, ni mucho menos, tan problemática como podría parecer a primera vista. De hecho, existen ventajas considerables en aquellos casos en los que necesites probar tu residencia en el extranjero frente al país de origen.

Por otro lado, si no necesitas probar esa residencia en el extranjero, cabe preguntarse si no sería mejor renunciar al permiso de residencia en los Emiratos Árabes Unidos y quedar como Turista Perpetuo.

Después de todo, hay residencias mucho menos complicadas para los Perpetual Travellers, tales como la de Paraguay o Panamá, si es que necesitan disponer de una.

El nuevo impuesto de sociedades de los EAU: conclusión y recomendaciones

Como siempre, la introducción de nuevos impuestos es un arma de doble filo. Aunque para nosotros el 9% es demasiado, hay que admitir que esa baja carga fiscal puede evitarte otros inconvenientes. Es muy probable que los Emiratos pronto dejen de estar en las listas negras en las que todavía se encuentra, y los nuevos convenios de doble imposición (ahora que sí podría darse una doble imposición) podrían reportar beneficios interesantes.

Es importante entender la nueva definición de residencia fiscal y la introducción del 9% de impuesto para sociedades y autónomos en Dubai.

En principio, la nueva normativa es beneficiosa para todos los que viven de las rentas de sus inversiones. Los propietarios de acciones son los principales beneficiados, pues ahora pueden evitar (en parte) las retenciones en origen que si no les harían. Las ganancias de capital no estarán sujetas a impuestos en un futuro cercano. Al fin y al cabo, no es probable que quieran ahuyentar a los expatriados y residentes más ricos del país.

La nueva normativa también resulta beneficiosa para muchos emigrantes de países que no facilitan la salida (fiscal) del país, como ocurre con España.

Por otra parte, la nueva normativa es perjudicial si se gana mucho más de 200 000 o 300 000 USD como empresario. En estos casos, la tributación al 9 % es ciertamente razonable, pero no deja de ser un gasto considerable. Tendrías que comprobar si una residencia fiscal en Dubái tiene realmente sentido o si es mejor para ti optar por otro país o no tener ninguna residencia fiscal.

Quien quiera vivir en los Emiratos tendrá que pagar el precio correspondiente, incluso si solo implica crear cierto sustrato empresarial en una sociedad extranjera (tal vez una LLC estadounidense) para no caer bajo el impuesto de sociedades comercial local. Por encima de estas cantidades, sin embargo, no basta con tener los medios para cumplir los requisitos: nombrar a un gestor fiduciario para tu LLC sería, sin lugar a dudas, mucho más barato que pagar los impuestos por encima de estos márgenes de beneficio, ¡y además te evitas la tediosa burocracia local!

A quienes les hayan vendido las zonas francas de Dubái para su uso real, quizás deberían replantearse cambiar a una LLC estadounidense o de otras jurisdicciones libres de impuestos, con o sin residencia fiscal. Es probable que las autoridades no consideren «cualificado» el uso anterior de la zona franca —aunque, con beneficios inferiores a las seis cifras, posiblemente te mantengas libre de impuestos de todos modos—. Por este y otros muchos motivos —como el coste, el acceso a cuentas bancarias o el reconocimiento— deberías plantearte el traslado de tu empresa. Actualmente, las zonas francas de Dubái se sitúan por debajo de su competencia extranjera libre de impuestos en casi todos los niveles.

Si tienes la sociedad en la zona franca solo para patrocinar tu visado — esto es básicamente lo que hemos recomendado hasta ahora—, deberías plantearte si realmente obtienes algún beneficio de mantener tu permiso de residencia en Emiratos. Aparte de poder tener un segundo permiso de conducir y quizás una cuenta privada en el país, la mayoría de gente no obtiene grandes beneficios de este permiso.

En cualquier caso, si tienes la residencia en Dubái, deberás ponerte en marcha si quieres evitar posibles sanciones. Tendrás que darte de alta fiscal antes de que acabe el año y deberías empezar cuanto antes a buscar un contable para tus empresas. Podemos recomendarte contactos en los Emiratos si lo necesitas, aunque preferimos ayudarte a seguir disfrutando de tu vida libre de impuestos y de contabilidad.

La nueva ley entrará en vigor el 1 de junio de 2023. Sin embargo, algunos puntos siguen abiertos. Los ministerios responsables todavía tienen que definir exactamente qué seguirán siendo «zonas francas cualificadas» libres de impuestos. Es probable que el importe libre de impuestos sea de 375 000 AED, pero aún no se ha confirmado definitivamente. Además del establecimiento permanente, la definición de nexo para los clientes de EAU también podría desencadenar un problema fiscal para las empresas extranjeras. A quien le toque todo esto, deberá mantenerse constantemente al corriente de la evolución de esta normativa.

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