Hoy vamos a hablaros de una opción de residencia en un país fascinante, México. Este país ofrece la posibilidad de obtener tanto el permiso de residencia como la residencia fiscal, cosas que, como ya sabrás, no son necesariamente lo mismo. Ambas opciones pueden ser interesantes, dependiendo de las circunstancias individuales de cada uno de nuestros clientes.

México siempre ha estado en el radar como un lugar atractivo para vivir y en el que disfrutar de la vida siguiendo la Teoría de las Banderas. Sin embargo, hasta ahora, no habíamos hablado apenas de México como país para la residencia personal o para inversiones, sólo lo habíamos nombrado por las posibilidades que ofrece para conseguir una segunda nacionalidad o, durante la época COVID, como lugar en el que escapar del control y las restricciones. Esto se debe a que no era, en general, un lugar interesante para tener la residencia fiscal. Sin embargo, esto ha cambiado recientemente.

Ahora, veamos por qué México puede ser una opción atractiva para nuestros clientes y lectores.

Ventajas de residir en México

En primer lugar, México ofrece varias vías para obtener un permiso de residencia, que es relativamente rápido y sencillo. Por supuesto, para obtener la residencia tendrás que viajar al país, pero solo necesitas estar allí durante 4 semanas hasta obtener el permiso. Existen distintas opciones para obtener el permiso de residencia en México, ya sea un permiso permanente o un permiso de residencia temporal. Estas opciones incluyen la vía de ingresos, ahorros e inversiones, ya sea en bienes muebles o inmuebles en México.

En segundo lugar, los costos de obtener la residencia en México son relativamente bajos en comparación con otros países, donde obtener un permiso de residencia puede costar 6.000 o 7.000 dólares, como ocurre en Emiratos Árabes Unidos o Panamá.

Por último, también hay que tener en cuenta la fiscalidad en México, concretamente las ventajas que tenemos con el Régimen Simplificado de Confianza (RESICO).

Otra ventaja que tiene México es que los requisitos de estancia en el país son bastante reducidos. No es un país donde para poder solicitar o incluso mantener el permiso de residencia haya que pasar mucho tiempo. El permiso temporal se concede primero por un año y luego se puede renovar por dos, tres o hasta 4 años. Una vez pasados 4 años, ya puedes optar a mantener el temporal o puedes solicitar el permiso permanente.

Fiscalmente, en general, México no es un país muy atractivo, es un país de presión fiscal alta: el impuesto sobre la renta de las personas físicas llega al 35%, el de las sociedades es del 30%, mantiene una larga lista negra de paraísos fiscales, el IVA general es del 16% (más bajo que en la UE, eso sí) y, además, tiene un sistema de tributación basado en la residencia por renta mundial, es decir, no es un país de tributación territorial como Panamá o Paraguay, ni un país libre de impuestos con Emiratos o Bahamas.

Esto significa que, si tienes tu residencia fiscal en México, tienes que tributar por tus ingresos mundiales, ya sea que los obtengas en España, en Brasil en Estados Unidos o donde sea, siempre tendrás que tributar en México.

Por supuesto, para evitar pagar impuestos en varios países por el mismo hecho, México mantiene una serie de convenios de doble imposición en los que se establece cómo se trata y elimina la doble imposición. Pero, al final, siempre tendrás que pagar impuestos en México. Lo único que pasa es que, si has pagado impuestos en otro país, eso actúa generalmente como crédito fiscal contra tus impuestos mexicanos.

Así, como decíamos, en general, México no suele ser atractivo fiscalmente, pero sí que lo puede ser para ciertas personas. Si tienes el típico perfil de autónomo, pequeño empresario o incluso eres una persona que quiere invertir en bienes inmuebles en México para alquilarlos allí, la residencia fiscal en México combinada con el RESICO podría ser interesante. Analizaremos más adelante las condiciones y los tramos existentes.

Por otro lado, si estamos hablando de razones para querer trasladarse a México, es importante tener en cuenta que se trata de una economía en crecimiento y con relativa estabilidad, a pesar de los cambios de gobierno. México se beneficia bastante de su vecino, los Estados Unidos, una economía poderosa en la que se apoya para crecer. Así, la creciente presión fiscal en Estados Unidos y la necesidad de mano de obra más barata ha llevado a muchas empresas de la industria automotriz, tales como BMW y General Motors a instalar fábricas en México.

El PIB mejicano ha crecido alrededor de un 2.8 – 3% en los últimos 10 años y tienen una deuda pública mucho menor que la mayoría de los países desarrollados o en vías de desarrollo. Por ejemplo, todos los países de la Unión Europea tienen una deuda pública sobre el PIB superior al 100%, casos como Italia, España, Grecia, Portugal e incluso Estados Unidos. Brasil, uno de los países BRIC, también tiene una deuda alta. Aquí hemos de saber que tener poca deuda va a permitirte un mayor crecimiento futuro, ya que, si se debe mucho dinero, el crecimiento futuro probablemente estará limitado por la necesidad de pagar esa deuda.

Más allá de la economía, también hemos de tener en cuenta la calidad de vida, algo de lo que en México también puedes encontrar. La comida mexicana es excelente, y hay lugares increíbles para visitar, desde las famosas playas del Caribe y el Pacífico, hasta Cancún y Playa del Carmen. También tienes metrópolis como la Ciudad de México, donde puedes encontrar casi cualquier producto del mundo. Hay zonas muy bonitas, mucha cultura y está muy bien conectado, con grandes aeropuertos en Cancún y Ciudad de México.

Sobre la inversión inmobiliaria en México

El mercado inmobiliario mexicano es otro punto de interés. Tanto es así, que hemos publicado un webinario explicando una oportunidad de inversión allí, pues acabamos de establecer un acuerdo de colaboración con unos desarrolladores que están llevando a cabo un gran proyecto en la región de Yucatán, unos desarrolladores enfocados en la venta de terrenos e inversiones inmobiliarias.

Aquí puedes echar un vistazo al webinario sobre la inversión en Yucatán y aquí tienes la página de venta que la explica.

Se trata de la oportunidad para construir tu propia casa cerca de la playa en un área que aún no está completamente desarrollada, pero que está creciendo rápidamente cerca de Mérida. Es un proyecto que promete mucho y que, como decíamos, ofreceremos a todos nuestros seguidores en las próximas semanas.

En términos fiscales, es muy interesante porque, si eres residente, gracias al Régimen Simplificado de Confianza (RESICO), pagarías por esas rentas menos del 2.5% hasta 200.000 dólares anuales de ingresos.

Para ayudarte a aprovechar todo esto, hemos cerrado un acuerdo de colaboración con un bufete de abogados local que pueden encargarse de obtener el permiso de residencia, ya sea temporal o permanente. Además, también pueden encargarse de la inscripción en el Régimen Simplificado de Confianza.

Los costes son de 2499 dólares para la obtención del permiso de residencia, más 2299 dólares por cada cónyuge o dependiente adicional. Si además del permiso de residencia deseas tramitar la inscripción al RESICO, el costo es de $500 adicionales por persona. Lo detallamos más a fondo en otra sección de este artículo.

El precio incluye todas las acciones necesarias durante el proceso hasta la obtención de la residencia y del régimen. Esto incluye asesoramiento legal completo y asistencia. Nuestro asociado revisará toda la documentación, realizará la debida diligencia y llevará a cabo todos los trámites necesarios. El servicio terminaría una vez obtenida la residencia y la inscripción al RESICO, en caso de optar por esa opción también.

Por supuesto, uno puede preguntarse si, más allá del ahorro de impuestos e incluso la posibilidad de adquirir un permiso de residencia, México es realmente una buena opción para la inversión en inmuebles.

En este sentido, invertir en bienes raíces en México presenta varias ventajas. Entre ellas, se encuentra la alta demanda de propiedades para alquiler, especialmente en áreas turísticas, lo que puede generar un flujo constante de ingresos.

También hay que tener en cuenta la ubicación estratégica del país y la numerosa población. Con sus casi 130 millones de habitantes es el país hispanohablante más poblado, por delante de Colombia y España. Y la proximidad de México a Estados Unidos y Canadá facilita el comercio y la inversión, especialmente con la implementación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Esto te asegura que el país

Además, los inmuebles en México ofrecen un precio bastante competitivo, más bajo que en otros muchos países. Así, comparado con otros países, sobre todo en Norte América y Europa, los precios de las propiedades en México son notablemente más bajos, lo que ofrece una gran oportunidad para inversores, al permitir adquirir propiedades de buena calidad a un costo más asequible. Esto, sin tener en cuenta que el costo de vida más bajo en México también se traduce en menores costos de mantenimiento para las propiedades, maximizando así el retorno de la inversión.

Por supuesto, la inversión en inmuebles en México también tiene desventajas que deben tenerse en cuenta. Sin duda la inseguridad percibida y real es aquí uno de los puntos más importantes. Algunas áreas de México han experimentado altos niveles de violencia y delincuencia, y la imagen que se tiene del país (con o sin razón) puede mover a algunas personas a no querer ir.

Otra desventaja es la burocracia y las regulaciones. La compra de bienes raíces en México puede implicar un proceso complicado y burocrático. Además, existen restricciones sobre la propiedad de tierra cerca de las fronteras y las costas por parte de extranjeros que te pueden obligar a tener que apoyarte en un fideicomiso o sociedad local. Por otro lado, justo por esto es importante apoyarse en profesionales competentes para realizar los trámites o para efectuar la compra, competentes como los asociados o desarrolladores con los que nosotros trabajamos en México.

Como te decíamos, puedes acceder al toda la información sobre esta oportunidad de inversión aquí.

Residencia en México

Ahora, analicemos las opciones de residencia disponibles si planeamos residir o pasar tiempo en México. En este sentido contamos con el visado de turista, la residencia temporal o la residencia permanente.

Visado de turista

El visado de turista mexicano tiene la ventaja de que ofrece uno de los periodos de estancia más largos del mundo para la mayoría de las nacionalidades, incluyendo los países del Espacio Schengen, Estados Unidos y muchos países latinoamericanos, con la excepción de Honduras y la República Dominicana.

A la llegada a México se te concede un visado que permite una estancia de hasta 180 días consecutivos. Si deseas permanecer más tiempo, es necesario salir del país y luego volver a entrar. Eso sí, es importante tener en cuenta que este visado solo otorga estatus de turista, lo que limita ciertas opciones, como la de trabajar, abrir cuentas bancarias (que es posible, pero más complicado) y realizar inversiones de manera sencilla.

Para entrar en México como turista, generalmente se recomienda tener un comprobante de viaje de regreso o de salida del país. Esto puede ser un billete de avión, autobús o barco que demuestre que tienes la intención de salir de México al final de tu visita. Sin embargo, este no es un requisito estricto y la decisión final está a discreción del oficial de inmigración en el punto de entrada.

En cuanto a la típica prueba de alojamiento, no es un requisito obligatorio para entrar a México como turista. No obstante, pueden pedirte información sobre dónde te hospedarás durante tu estancia en el país y, desde luego, deberías tener una respuesta creíble.

Ten en cuenta que, si el oficial de inmigración tiene la sospecha de que tu intención es de vivir o trabajar en México, te denegará la entrada.

Residencia temporal

Si buscamos una conexión más profunda con México para, por ejemplo, establecer nuestra residencia fiscal allí, algo que, como decíamos, puede ser bastante atractivo si solicitamos el Régimen Simplificado de Confianza, tenemos dos opciones: la residencia temporal o la residencia permanente.

La residencia temporal es válida hasta 4 años, se otorga inicialmente por un año y luego puede renovarse por un año, dos años o tres años hasta cumplir los cuatro. Una vez transcurridos los cuatro años, se puede continuar con el visado temporal u optar por el visado permanente.

Existen varias formas de obtener el visado de residencia temporal en México. A parte de las que vamos a explicar en este artículo, también lo podrías solicitar como estudiante, por reunificación familiar o por empleo. Sin embargo, las opciones más comunes para el perfil típico de nuestros clientes, que suelen ser inversores y empresarios independientes, es por ingresos, ahorros o inversiones en México.

Una de las formas más interesantes de solicitar la residencia temporal es presentando un comprobante de ingresos. Si puedes probar que durante los últimos 6 meses has tenido ingresos de, al menos, 3.400 dólares mensuales, estarías cumpliendo los requisitos para conseguir la residencia temporal. Si quisieras incluir a tu cónyuge o hijos dependientes, tendrías que demostrar haber tenido ingresos de 1.110 dólares adicionales por cada persona a tu cargo. Para probar los ingresos necesitarás generalmente una nómina o extractos bancarios que muestren las entradas de dinero.

Otra opción que puede resultar más sencilla para muchos de nuestros lectores es la de aplicar por ahorros. En este caso tendrás que demostrar tener un saldo mínimo mensual de 55.500 dólares. No aceptan tu saldo en inversiones inmobiliarias o acciones, sino que tiene que ser un saldo bancario. Tienes que haber tenido un saldo bancario en los últimos 12 meses que de media haya sido al menos esos 55.000 dólares. Demostrando eso, ya podrías solicitar tu residencia temporal.

Por último, la otra opción es realizar una inversión en México. Si se trata de una inversión inmobiliaria, el total deberá superar la cantidad de 400.000 dólares. Comprando una, dos, tres, o cuatro casas, terrenos, etc., que superen esa cantidad, ya podrías aspirar a al visado de residente Temporal.

Por otro lado, si prefieres hacer una inversión en activos muebles, la cantidad es algo inferior, serían 225.000 dólares a invertir en empresas mexicana u otros activos muebles, ya sea en bonos del estado mexicano o lo que sea.

Residencia permanente

La ventaja del visado de residente permanente frente al temporal es que no caduca, es decir, que el estatus se concede de forma indefinida. Sí que tienes que renovar los carnets, pero el estatus de residente permanente no caduca y no te obliga a pasar un mínimo de tiempo al año en el país para renovarlo y no perderlo. Esto lo hace bastante atractivo.

Para solicitar la residencia permanente en México, una opción es pasar primero por la temporal, pero no es obligatorio, también podrías conseguirla siguiendo la vía de los ingresos o ahorros.

Así, podrías solicitar directamente la residencia permanente justificando haber tenido ingresos durante los últimos seis meses de al menos 5.600 dólares mensuales (en lugar de los 3.400 necesarios para la residencia temporal). En caso de que tengas hijos dependientes o cónyuge, tendrás que aumentar la cantidad en 500 dólares más por persona adicional (algo menos de la mitad de lo necesario para la residencia temporal).

Si prefieres seguir la vía de los ahorros, deberás demostrar un saldo mínimo mensual de al menos 225.000 dólares (en lugar de los 55.500 dólares para la temporal).

Y, en cuanto a la tercera opción para conseguir el permiso permanente, consiste en haber poseído el visado de residente temporal durante al menos cuatro años.

Residencia fiscal en México

Como bien sabes (al menos si sueles leernos) la residencia fiscal determina en qué país una persona o empresa debe pagar impuestos, es un concepto que normalmente está vinculado al lugar donde se reside la mayor parte del tiempo o donde se tiene el centro de intereses vitales.

A diferencia de lo que ocurre en los países vecinos del sur, los residentes fiscales en México tienen la obligación de pagar impuestos en México sobre los ingresos obtenidos a nivel mundial. Esto incluye tanto los ingresos generados dentro del país como los provenientes del extranjero. Y, por supuesto, como residente fiscal allí tienes que cumplir con las normas y regulaciones fiscales mexicanas, y estarás sujetos a auditorías y revisiones por parte de las autoridades fiscales locales (el SAT).

En México, existen varias formas de considerarte residente fiscal. Por ejemplo, se considera residente fiscal a cualquier persona, nacional o extranjera que establezca su casa-habitación en el país. Es decir, si tienes una propiedad residencial que es utilizada como lugar de residencia habitual en México, entonces se te consideraría residente fiscal allí.

Si tienes una casa-habitación o vivienda habitual en México y también en otro país, se pasaría a analizar tus intereses económicos para decidir si se te considera residente fiscal en México o no. Si más del 50% de tus ingresos totales provienen de México o si México es el centro de tus actividades profesionales, eres residente fiscal mexicano.

Para los nacionales mexicanos todo esto es un poco diferente. En este caso se presupone, salvo prueba en contrario (permiso de residencia, certificado fiscal, alta en el padrón, etc), que eres residente fiscal en México.

Además, es interesante tener en cuenta que si, como ciudadano mexicano, te mudas a un país considerado paraíso fiscal por México (países de muy bajos impuestos) seguirás siendo considerado residente fiscal mexicano durante el año del cambio de residencia y los siguientes cinco. Esto es así a menos que México tenga en vigor un acuerdo de intercambio de información con dicho país o un convenio de doble imposición con cláusula de intercambio de información. Por eso, si eres ciudadano mexicano y quieres dejar de pagar impuestos allí, deberás generalmente usar un país con el que exista un convenio firmado como país puente.

Sea como sea, para los no nacionales interesados en convertirse en residentes fiscales en México (por ejemplo, porque quieran dejar de serlo en otro país o porque quieran estar protegidos por los convenios de México), el apunte fundamental aquí es que si tenemos nuestra vivienda habitual en México y aplicamos por el RESICO, seríamos considerados residentes fiscales y podríamos obtener un certificado fiscal incluso pasando muy, muy poco tiempo en el país.

Por otro lado, si (sin ser nacionales) pasamos más de 183 días en México, pero no tenemos una vivienda habitual ni vínculos económicos con México (sociedades, inversiones, trabajo), no nos convertiríamos allí en residentes fiscales. Es decir, podríamos pasar la mayor parte del año en México, con un permiso de residencia temporal o con visado de turista y no pagar impuestos sobre nuestros ingresos mientras los recibamos desde una fuente extranjera.

Precios de nuestros servicios

A continuación, te dejamos una descripción de nuestros precios y servicios en torno a la residencia y el régimen especial en México

Tienes el servicio de Residencia en México en dos variantes:

  • Apoyo completo para la Residencia: $2.499 para el solicitante principal, $2.299 por dependiente.
  • Apoyo completo para la Residencia y RESICO: $2.999 para el solicitante principal, $2.799 por cada dependiente que necesite RESICO, $2.299 por dependientes que no necesiten el RESICO.

Estos paquetes incluyen:

  • Asesoramiento legal completo 24/7 durante toda la duración de la solicitud.
  • Compilación, revisión de cumplimiento y due diligence de toda la documentación necesaria, así como la gestión de todas las citas y comunicaciones con los oficiales de inmigración y consulares.
  • Comunicación con el Instituto Nacional de Migración (transporte y almacenamiento, asesoramiento y representación legal).
  • En el paquete RESICO: resolución de dudas y solicitud de RESICO.

Si solo quieres asistencia y orientación para hacer la residencia y el RESICO por ti mismo, nuestros asociados pueden ayudarte por $999.

Si contratas cualquiera de los paquetes de residencia, tienes acceso a los siguientes servicios adicionales:

  • Solicitud del RESICO: $500 USD
  • Búsqueda de inmuebles residenciales, verificación de cumplimiento, negociación y firma: $650 USD
  • Búsqueda de propiedades para alquilar. Esto incluye negociaciones cara a cara y representación legal con los inquilinos, así como la redacción y revisión de los contratos de arrendamiento: $350 USD.
  • Declaración anual de impuestos en México: $400 USD por declaración
  • Representación legal frente a inquilinos y propietarios para disputas: $300 USD por día
  • Cumplimentar formularios legales: $180 USD por formulario
  • Revisión de documentos legales: $25 USD por página
  • Renovación de residencia: $700 USD
  • Regularización FMM (Forma Migratoria Múltiple): $2.000 USD
  • Adquisición de la ciudadanía: debido a la complejidad y variedad de casos y circunstancias individuales, los servicios de solicitud de ciudadanía se cotizan en base al número estimado de horas necesarias para llevar a cabo el proceso a una tarifa de $55 USD por hora.

Si quieres contratar cualquier de estos servicio o necesitas otros servicios personalizados, no tienes más que contactarnos y te haremos un presupuesto personalizado.

Proceso para adquirir la residencia en México

Para adquirir la residencia en México, necesitarás los siguientes documentos:

  1. Pasaporte (debe ser válido por al menos 6 meses y tener al menos una página en blanco para la pegatina de la visa).
  2. Fotocopia del pasaporte (solo la página con información personal).
  3. Identificación (licencia de conducir, tarjeta de identificación, etc.)
  4. Una foto tamaño pasaporte
  5. Formulario de solicitud (debidamente firmado y completado).
  6. Carta dirigida al consulado solicitando residencia. La carta debe indicar tu dirección en México, la duración prevista de tu estadía y que estás consciente de que, como titular de este tipo de visa, no se te permite trabajar en México.
  7. Confirmación de la cita impresa en papel (PDF o número).
  8. Pago de cuota (51.00 dólares a pagar en el Consulado)
  9. Para los menores de edad: Todos los solicitantes que sean menores de edad (menores de 18) deben presentar un certificado de nacimiento original junto con una identificación válida de ambos padres.

Debes tener toda la documentación en original y una copia, además se tienen que presentar por separado para cada solicitante.

El proceso de solicitud de residencia en México consta de dos pasos:

  1. Solicitar una visa de residente. La visa consiste en una pegatina que se adhiere a tu pasaporte y no se pueden emitir en México; debes solicitarlas en un Consulado mexicano o Embajada de México. Las visas de residente son válidas por 6 meses, pero solo para una entrada, lo que te da tiempo suficiente para completar el paso 2.
  2. Obtener la Tarjeta de Residente. Cuando llegues a México, debes acudir a tu oficina local de inmigración del INM dentro de los 30 días posteriores a tu llegada y seguir un procedimiento para cambiar tu visa de residente por una tarjeta de residente (una tarjeta de plástico).

Es importante tener en cuenta que el tiempo de espera hasta que emitan tu tarjeta es de hasta cuatro semanas. Durante este tiempo debes permanecer en México. Si es necesario, se puede solicitar un permiso especial para salir de México con un mientras espera a tu tarjeta.

El periodo de validez de tu tarjeta dependerá del tipo de residencia que hayas solicitado. La tarjeta de residente permanente no tiene fecha de vencimiento. Por otro lado, la de Residente Temporal se emite por un año y puede renovarse por 1, 2 o 3 años. Ambas tarjetas te permiten solicitar permisos de trabajo, además de entrar y salir todas las veces que quieras en México.

Es importante tener en cuenta que las renovación y reemplazos de las Tarjetas de Residente solo pueden hacerse en México, en la oficina del INM.

Obteniendo la ciudadanía mexicana

Para aquellos que estén interesados en la bandera de la nacionalidad, os alegrará saber que México resulta particularmente atractivo en este sentido. Eso es así especialmente para ciudadanos latinoamericanos, portugueses o españoles. En dichos casos, tras solo dos años en el país con un visado permanente o temporal, se puede solicitar la naturalización y conseguir así un segundo pasaporte en México.

El pasaporte mexicano no es uno de los pasaportes que más libertad de movimiento te da en el mundo, especialmente comparado con el de Estados Unidos, Suiza o, en general, los de la Unión Europea. Sin embargo, es bastante útil, ya que permite viajar a 153 países del mundo. 104 países sin vidado, 49 con visa on arrival y 45 solicitando visado, además, a diferencia de lo que ocurre con el pasaporte estadounidense, no te obliga a pagar impuestos ni a presentar declaraciones simplemente por ser ciudadano.

En caso de que no seas latinoamericano o español, tendrás que vivir primero durante cinco años en México, antes de poder optar a la ciudadanía. Por otro lado, si tu cónyuge es mexicano o alguno de tus hijos nace en México, podrías solicitar la ciudadanía tras vivir allí tan solo dos años.

Es importante tener en cuenta que el proceso de naturalización requiere tiempo y conexión con el país. En el momento de solicitud tendrás que entregar un formulario informando con las entradas y salidas del país y, si no has pasado suficiente tiempo en México, no te darán la ciudadanía. Es decir, no te concederán la ciudadanía simplemente por haber tenido un permiso de residencia durante dos años y haber estado allí unas semanas por año. Como mínimo deberías pasar seis meses cada año en México, mejor si puede ser algo más.

Por otro lado, también tendrás que pasar un examen de idioma español y de cultura general de México.

Explicando el Régimen Simplificado de Confianza

El Régimen Simplificado de Confianza (RESICO) se encuentra disponible desde el 1 de enero de 2022, fecha en la que sustituyo al Régimen de Incorporación Fiscal (RIF).

El RIF fue un esquema de tributación opcional destinado a las personas físicas con actividades empresariales que obtenían ingresos de hasta dos millones de pesos anuales (unos 116 mil USD actualmente). Te ofrecía un descuento del 100% en el impuesto sobre la renta en el primer año. Tras el primer año se añadía un 3% de impuestos hasta llegar al 30% de ISR normal pasados 10 años. Es decir, pagabas un 0% el primero año, 3% el segundo, 6% el tercero, 9% el cuarto, etc. Es un régimen que ya aconsejamos a algunos de nuestros clientes que quisieron residir en México antes del 2022.

Pero, ahora, volvamos al RESICO. Este régimen nuevo también te ofrece ventajas interesantes, entre ellas, por supuesto, impuestos reducidos. Bajo este régimen no tributarías por tus actividades económicas al tipo general progresivo que llega ahora (desde el 2013) hasta el 35%, sino que tributas entre un 1% y un 2,5% hasta una facturación bruta de 3,5 millones de pesos mexicanos al año, lo que equivale aproximadamente a 205.000 dólares.

Existen cinco tramos que oscilan entre el 1% y el 2.5%. Así, los primeros 30.000 pesos (alrededor de 1750 dólares) tributan al 1%, el siguiente tramo hasta 600.000 pesos (cerca de 35,000 dólares) al 1.1%. Hasta un millón se tributa al 1.5%, hasta 2.5 millones al 2%, y de 2.5 millones a 3.5 millones se tributa al 2.5%. A pesar de que esta tributación se aplica sobre la facturación bruta (no sobre el beneficio), es bastante atractiva, especialmente en el caso de profesionales que no cuentan apenas con gastos que desgravar.

Ahora, ¿qué rentas son las que tributan a este tipo? Pues bien, puedes aprovecharte de ese 1 al 2,5% sobre servicios profesionales independientes, es decir, no podrás aplicarlo si eres un asalariado y tienes ingresos de trabajo por cuenta ajena.

Así, por ejemplo, si eres un consultor freelancer o autónomo y tienes clientes en el extranjero (como será el caso de la mayoría de personas que se interesen por esta opción), podrías tributar bajo el RESICO (de todas formas, también hay formas de tributar bajo este régimen teniendo clientes en México). En principio, también se aplica este tipo especial sobre los ingresos desde sociedades extranjeras que sean transparente fiscalmente.

A parte de los ingresos por actividades económicas, también pueden tributar bajo este régimen ciertos ingresos por inversión inmobiliaria. Si tu deseo es invertir para alquilar, los alquileres estarían incluidos en tu facturación de autónomo hasta 200.000 dólares anuales. En este caso, tributarías apenas un 2,5%.

Sin embargo, y aunque como residente fiscal mexicano en el RESICO las rentas de alquiler mexicanas tributan a ese 2,5%, has de tener en cuenta que las rentas por alquileres en otros países generalmente tributan en dichos otros países y que con bastante seguridad lo harán a tipos más elevados.

Las ganancias de capital no estarían cubiertas por el RESICO y tributan en el régimen general. Es decir, aunque el RESICO es ideal para un autónomo, no lo es tanto para un inversor en la bolsa o un trader, ya que ni los dividendos ni las plusvalías de capital están cubiertos.

Por último, queda señalar que otras actividades como las agrícolas, pesqueras o forestales también pueden ser incorporadas en el RESICO, aunque con algunas condiciones adicionales.

Resumiendo, como dice la información oficial, puedes aplicar al RESICO si te dedicas a:

  1. Actividades empresariales y profesionales
  2. Entrabas dentro del Régimen de Incorporación Fiscal (RIF)
  3. Uso o goce de bienes inmuebles (arrendamiento)
  4. Actividades Agrícolas, Ganaderas, Pesqueras o Silvícolas

No puedes aplicar al régimen especial si eres trabajador asalariado.

Además de los requisitos nombrados, otro importante es que no puedes ser accionista de una empresa mexicana y tu residencia fiscal debe ser única y exclusivamente en México.

Siendo extranjero, si deseas tener clientes en México, necesitarás un permiso de trabajo mexicano, que puedes conseguir, pero no va incluido en el permiso de residencia ni el RESICO. No se requiere permiso de trabajo para trabajar como contratista independiente o para proporcionar servicios profesionales independientes para clientes extranjeros.

Es importante tener en cuenta que el RESICO, a diferencia de lo que ocurre con otros regímenes especiales, no está limitado en el tiempo y no diferencia entre nacionales o extranjeros, está disponible para todos ellos.

Concluyendo

En resumen, México nos ofrece una gran oportunidad para aquellos que queremos aplicar la Teoría de las Banderas y así sacar el máximo de nuestras vidas. Nos ofrece interesantes opciones para invertir, para conseguir un segundo pasaporte rápidamente y de bajo coste, para vivir en un sitio de habla hispana en el que nos podamos sentir a gusto, gastar poco y, a la vez, no pagar muchos impuestos, además de para obtener un permiso de residencia que podamos usar como plan A o B.

Sabemos que hay mucha gente a la que México le da miedo y que, por eso, no va a interesarse por esta opción, pero también es una realidad que existen muchas otras personas a las que este gran país y todas las oportunidades que ofrece les atrae o que incluso ya han estado allí y se han enamorado del país.

Por supuesto, si no tienes claro que México sea o no la mejor opción para ti o si quieres saber más al detalle cómo funcionaría, puedes contratar una consulta Librestado. En ella podemos hablar sobre cómo puedes liberarte de tu residencia fiscal actual, explorar si México es una opción atractiva para su situación o si sería mejor considerar otras alternativas como, por ejemplo, los Emiratos Árabes Unidos, Panamá, Paraguay, Costa Rica, Malasia, Malta, Chipre o muchos otros.

Por otro lado, si tienes todo claro y estás listo para dar el paso poniendo en marcha este Plan A o B en México, no tienes más que contactarnos. Te ayudaremos a adquirir el permiso de residencia y solicitar el RESICO.

Como te contábamos en el artículo, hemos realizar un seminario web sobre las oportunidades de inversión en la zona del Yucatán, una región en plena expansión, tranquila y segura; podría ser el próximo Cancún. Las playas son maravillosas y es una zona está relativamente bien comunicada. Tienes toda la información sobre la inversión aquí.