Hasta ahora hemos hablado poco de los mini Estados europeos, de los que muchas veces se exageran sus bondades fiscales. Estos países, a veces considerados paraísos fiscales, en la mayoría de los casos (salvo Mónaco) ya no son verdaderos paraísos fiscales.

Y esto no es la única razón para poder preferir decantarse por otras opciones.

En algunos casos la emigración es muy difícil y, en otros, los impuestos son a más altos en los mini Estados que en otras alternativas para la residencia muchos más económicas y sencillas.

Sea como sea, muchos de esos pequeños Estados ofrecen una calidad de vida muy alta si uno se decide a pasar en ellos una temporada larga.

En este artículo hablaremos brevemente sobre los sistemas fiscales y las condiciones de inmigración de 9 países considerados territorios fiscalmente autónomos en Europa.

Se podría decir en cierto modo que todos los países grandes de Europa tienen su propio paraíso fiscal en la forma de un Estado minúsculo.

Los alemanes, austriacos y suizos tienen Liechtenstein, los italianos tienen San Marino y Campione, los franceses tienen Mónaco (en donde como ciudadanos franceses tributan de todos modos completamente) y Andorra.

Los españoles tienen, además de Andorra y en parte sus enclaves (Ceuta y Melilla, y las Islas Canarias), también la Gibraltar británica que, junto con las islas del Canal,Guernsey y Jersey (incluyendo Alderney y Sark), así como la Isla de Man, son solo una pequeña porción del pastel británico.

En este momento no hablaremos de Malta, Chipre y los territorios británicos de ultramar, como tampoco de la City de Londres, que merece un artículo aparte.

Tampoco trataremos aquí otros Estados minúsculos parcialmente autónomos. Luxemburgo, por ejemplo, no es en absoluto un paraíso fiscal para sus habitantes (ni tampoco necesariamente un Estado minúsculo), pero es extremadamente interesante para el capital.

Las islas Feroe danesas y las islas Aland suecas son infiernos fiscales, igual que los países a los que pertenecen, la zona griega de Athos se reserva a los monjes ortodoxos, la ciudad del Vaticano a los católicos.

De los nueve Estados minúsculos mencionados, Liechtenstein, San Marino, Campione, Mónaco, Andorra, Gibraltar, Guernsey, Jersey y la Islade Man, Mónaco es el único verdadero paraíso fiscal sin ningún tipo de impuesto sobre la renta.

Los demás países ofrecen considerables facilidades con respecto a sus “madres patrias”, pero suelen quedarse con una buena tajada de lo que ganas.

Esto tiene su trasfondo también en la Unión Europea. Debido a la intensa presión política, algunos países minúsculos, como Andorra, han dado brazo a torcer y han introducido una tasa impositiva fija del 10%.

En otros países, el coste de la vida o los requisitos para la inmigración hacen que emigrar allí resulte muy difícil para el ciudadano medio.

¿Cuál de estos nueve países o territorios es más interesante? Lo descubriremos a continuación.

9. San Marino

San Marino podría ser el paraíso fiscal perfecto. El pequeño país situado en Italia central es la república más antigua del mundo (301 D.C.) y nunca fue conquistada a lo largo de su historia. El propio Napoleón estaba tan inspirado que hizo marchar a su ejército a través de esta república e incluso le obsequió los cañones más modernos.

La capital de San Marino, que se alza sobre una montaña, es un destino turístico muy popular, dado que allí se ofrece la dolce vita a precios asombrosamente bajos. Pero es un mito que los habitantes de San Marino estén libres de impuestos.

El impuesto sobre los salarios llega casi al 50%, únicamente en los dividendos se tienen ventajas, con solo el 5% de impuesto sobre las rentas del capital. El impuesto de sociedades local asciende al 17%, pero en los primeros cinco años puede reducirse a la mitad.

También hay otras ventajas para las empresas de alta tecnología. Una sociedad de responsabilidad limitada local debe tener un capital social de 25.500€, mientras que una sociedad anónima 77.000€.

Entretanto, hay varias opciones para obtener la residencia en San Marino.

  • Crear una empresa local con 5 trabajadores a jornada completa y adquirir un inmueble por valor de 300.000€ o realizar un depósito bancario, así como contratar un seguro de salud por 30.000€ anuales
  • Mantener una participación del 51% en una empresa local, contratar a 1-3 trabajadores (específicos de un sector), hacer un depósito bancario de 75.000€, realizar otro depósito de 75.000€ dentro de los primeros dos años de residencia,
  • Adquirir inmuebles por valor de 500.000€ o bonos del Estado a 10 años por valor de 600.000€ y abonar impuestos globales de 10.000€ y 20.000€ por miembro familiar

Si tenemos suerte con la residencia, todavía tardaremos otros 30 años en total para obtener la ciudadanía de San Marino. Esta tiene una característica única en Europa. El pasaporte de San Marino es el único que nos permite entrar sin visa a China.

8. Isla de Man

La Isla de Man se encuentra en el mar de Irlanda, entre Irlanda del Norte e Inglaterra, y se considera, junto con las dos islas del Canal, como una de las tres colonias de la Corona británica. La isla es un destino turístico muy popular, conocido por el Rally y un lugar ideal para observar tiburones gigantescos, que en los meses de verano acuden atraídos por las grandes cantidades de plancton.

Antes del Brexit, todavía es/era posible para los ciudadanos de la UE instalarse en la isla. Para los ciudadanos de fuera de la UE se aplican prácticamente las regulaciones de la madre patria británica. Igual que en las islas del Canal, esto no incluye un permiso de trabajo local, lo que no tiene por qué molestar a los empresarios online o a los particulares.

En la Isla de Man se tributan por los ingresos obtenidos en todo el mundo y no tiene regulaciones non-dom. Sin embargo, existe libertad fiscal sobre los beneficios por plusvalías y no hay impuestos sucesorios o de donaciones.

El impuesto sobre la renta asciende al 10% hasta 8.500 GPB, después del importe exento de impuestos de 10.500 GBP y, partir de ahí, al 20%.

El impuesto máximo tiene un tope de 120.000 GBP. Hay que tener en cuenta también las contribuciones a la seguridad social de empleados y trabajadores autónomos.

7. Guernsey

La pequeña isla del Canal, Guernsey (y Alderney) tiene un sistema fiscal similar al de la isla vecina de Jersey (y Sark), aunque con leves diferencias. En este momento sigue siendo fácil para los ciudadanos de la UE emigrar a las islas del Canal, pero obtener un permiso de trabajo allí es difícil.

Después del Brexit, los obstáculos pueden ser mucho mayores. Para los ciudadanos de fuera de la UE las condiciones actuales son tener un patrimonio líquido de 1 millón de GBP y adquirir una vivienda.

Situadas delante de la costa francesa de Normandía, no muy lejos de la madre patria, Guernsey y Alderney ofrecen un sistema fiscal parecido al non-dom que hay que explicar con más detalle, pues es relativamente complejo.

Guernsey diferencia en la práctica entre residencia y residencia principal/residencia única. Quien tenga su residencia principal/residencia única en Guernsey, abonará un impuesto sobre la renta del 20%, con un tope máximo de 110.000 GBP, sobre ingresos del extranjero o de 220.000 GBP sobre ingresos nacionales.

En la pequeña isla hermana de Alderney el tope ya se pone en 50.000 GBP. El importe exento de impuestos asciende a  9.675 GBP y a 11.450 GBP a partir de los 64 años.

Existe una residencia principal cuando se pasa en Guernsey al menos 183 días, o bien se ha estado presente más de 90 días y en los 4 últimos años al menos 730 días.

Nos encontramos ante una residencia única cuando no se pasa más de 90 días por año en un tercer país.

En cambio, en Guernsey solo se tiene residencia si se pasa allí al menos 91 días o 35 en el caso de 365 días contados en los 4 años anteriores. Cumpliendo estos requisitos se puede aprovechar una tributación especial, la llamada “Standard Charge”.

Aquí solo hay que pagar 30.000 GBP, pudiendo así introducir a Guernsey libres de impuestos ingresos por importe de 150.000 GBP (el 20% son 30.000 GBP). A partir de 150.000 GBP se aplica de nuevo el impuesto sobre la renta del 20% sobre los ingresos nacionales y extranjeros utilizados en Guernsey.

Por complicado que esto pueda sonar, en el caso de Guernsey se trata al fin y al cabo de una especie de sistema non-dom parecido al de Malta con una estancia mínima de 90 días y una máxima de 183 días con una tributación global de 30.000 GBP. Además, no hay que olvidar que los rendimientos del capital en general están libres de impuestos y que no existen impuestos sucesorios ni de donaciones.

El país puede ser interesante para millonarios que buscan en verano la vida insular tranquila de la Guernsey feudal. Pero tienen que pasar al menos otros 90 días en otro país para no quedar sujetos a impuestos sobre sus ingresos en todo el mundo debido al domicilio único en Guernsey.

6. Liechtenstein

Liechtenstein, el Estado minúsculo germanohablante situado entre Austria y Suiza, no lejos de la frontera alemana, es mencionado muchas veces por los clientes de habla alemana. Sin embargo, en la mayoría de los casos no es una buena opción. Esto se debe sobre todo a las muy restrictivas condiciones de inmigración. Liechtenstein concede cada año 20 permisos de residencia a ciudadanos de la UE a través de una lotería. Pero si te lo dan, tienes que vivir realmente 183 días al año.

Aparte de personas de las altas esferas o con buenos contactos con la iglesia católica, también los empresarios pueden probar suerte en Liechtenstein si constituyen y crean allí una empresa mediana que fortalezca económicamente el lugar. Para ello no hay un procedimiento establecido, más bien se necesita un abogado bien conectado, un plan de negocio convincente y algo de suerte.

Las empresas de asesoramiento o desarrollo de IT, por ejemplo, tienen oportunidades realistas trasladándose a Liechtenstein si tienen un volumen de negocios a partir de 1 millón de euros y conceden a sus propietarios o administradores un permiso de residencia.

Librestado ya ha asesorado a varios extranjeros radicados en Liechtenstein que han logrado de ese modo acceder a este pequeño país. Y están especialmente contentos con un impuesto de sociedades del 12,5%, un impuesto sobre la renta de hasta el 28%, pero sin costes adicionales altos.

Existe la posibilidad de una tributación global, siempre que los impuestos a pagar sean suficientes para las autoridades. La tributación global significa un 25% del coste de la vida en Liechtenstein, pero por experiencia solo se concede en caso de ingresos fiscales para Liechtenstein de al menos seis dígitos.

Ya no existe un impuesto al patrimonio en su forma original en Liechtenstein, sino que forma parte del impuesto sobre la renta. Mientras que los beneficios por plusvalías de la cotización suelen estar libres de impuestos, el 4% del patrimonio total anual se tributa con el impuesto sobre la renta.

Los municipios de Liechtenstein pueden optar por gravar los ingresos tributables de sus ciudadanos con un multiplicador de 1,5 a 2,5.Así, el impuesto sobre la renta se fija, dependiendo del municipio, de un 8% hasta un 28%, que se utiliza para gravar el 4% del patrimonio total.

Los dividendos, réditos de intereses, ingresos por alquileres o licencias, así como los beneficios de plusvalías de cotización, se incluyen en la tributación de la renta sobre el 4% del valor neto de mercado del patrimonio total.

En algunos casos esta forma de tributación puede traer consigo ventajas. Por lo demás, Liechtenstein es una opción principalmente por la posibilidad de tributación global, pero implica una carga fiscal bastante alta. Por 100.000€ de tributación parcial conviene más instalarse como non-dom en Italia, un país mucho más grande.

5. Andorra

Andorra es un Estado pequeño ubicado en los Pirineos, entre Francia y España, a unas dos horas de coche desde Barcelona sobre el que estamos preparando un artículo más a fondo.

Andorra es conocida por tener dos jefes de Estado, un obispo español (el obispo de Urgel, en Cataluña) y el presidente de la república de Francia. Ambos tienen funciones puramente representativas, exceptuando el derecho de veto en asuntos exteriores.

Al ser un destino turístico muy frecuentado, principalmente por los deportes de invierno, Andorra ofrece también una carga fiscal bastante suave, aunque ya no tanto como Mónaco.

Debido a la presión ejercida por la UE, Andorra introdujo hace unos pocos años una tasa impositiva fija del 10%.

No obstante, Andorra puede ser muy interesante en determinadas circunstancias. Así, los primeros 24.000€ de ingresos y dividendos de empresas locales están libres de impuestos.

Estas solo tienen un impuesto de sociedades del 10%, que en caso de negocios internacionales se puede bajar al 2% previa solicitud. En el caso de participaciones inferiores al 25%, también los dividendos extranjeros están libres de impuestos. En general, nunca se paga más del 10% en total en Andorra.

También la inmigración es comparativamente más fácil que en otros mini Estados para empresarios que funden una empresa local. Con una estancia mínima de tres meses, te puedes dar de alta como autónomo o constituir una sociedad de capital local. Es obligatorio poseer o alquilar una vivienda y abonar las cuotas a la seguridad social, por importe de 400€ al mes.

Como inversor, o sin una actividad económica, los requisitos son más elevados. Además de demostrar unos ingresos mínimos de casi 3.000€ y un seguro privado, debes hacer un depósito bancario de 50.000€ + 10.000€ por cada miembro de la familia, que se reembolsará cuando se conceda la residencia. Además hay que hacer una inversión de 400.000€ en inmuebles, bonos del Estado, participaciones en empresas locales o productos financieros de bancos de Andorra. Esta condición se suprime solo para atletas profesionales internacionales y científicos de renombre.

4. Gibraltar

Gibraltar es un territorio de ultramar que se extiende sobre el famoso peñón al sur de España. En torno a Gibraltar ya han surgido varios conflictos entre Gran Bretaña y España, al fin y al cabo el minúsculo Estado situado estratégicamente vigila el acceso al Mediterráneo.

El inminente Brexit perjudicaría gravemente a Gibraltar, quizá hasta el punto de perder su independencia, que España reclama hace tanto tiempo. Pero todavía no hemos llegado a eso, y los ciudadanos de la UE pueden seguir instalándose en el peñón, pero deben pasar en la pequeña Gibraltar al menos seis meses al año o 300 días en tres años.

Como territorio británico de ultramar, Gibraltar se rige ampliamente por un sistema non-dom, según el cual los ingresos extranjeros no computables en Gibraltar están libres de impuestos. Esto se aplica también a las sociedades de capital de Gibraltar, que no pagan impuestos por ingresos extranjeros, en lugar del 10%. Los dividendos están sujetos al impuesto sobre la renta normal del 20%, pero los impuestos de sociedades abonados pueden compensarse con este. Como residente de categoría 2 existe un impuesto máximo.

Gibraltar es más interesante para inversores y traders gracias a su falta de tributación de plusvalías de cotización.

Hasta que se produzca el Brexit los ciudadanos de la UE seguirán disfrutando del derecho de radicarse en Gibraltar, pero deben cumplir algunas condiciones. O bien se hacen autónomos allí, fundan una empresa en Gibraltar o demuestran contar con un patrimonio adecuado. A esto debe añadirse un seguro de salud con una cobertura de al menos 100.000 GBP, así como el poder de disposición exclusivo, ya sea mediante alquiler o compra, de una vivienda en Gibraltar.

Por lo general esto funciona si se cumplen las condiciones de la categoría de segunda vivienda aplicables a ciudadanos de fuera de la UE. Aparte de las condiciones antes mencionadas, habría que contar con un patrimonio neto de 2 millones de GBP.

Un estatus de categoría 2 tiene como consecuencia un impuesto máximo de 29.000 GPB, perocon impuesto mínimo de 22.000 GBP. Con ello ya quedan compensados los ingresos tributables que llegan al país, por ejemplo, para alquilar una vivienda.

Incluso sin cumplir los requisitos de la categoría 2, puede funcionar con una residencia en Gibraltar como ciudadano de la UE. Pero esto queda a criterio del gobernador. En particular, es ventajosa la compra de una vivienda en lugar del alquiler y unos ingresos elevados que no sean por salarios.

Tras el Brexit es posible que se ponga fin a todo esto. Además, la independencia de Gibraltar está en peligro. Con la salida de Reino Unido de la UE, España está de nuevo reclamando derechos sobre este peñón ubicado estratégicamente.

3. Jersey

A Jersey, la isla vecina de Guernsey, con su pequeña isla hermana, Sark, le gusta que la consideren el último Estado feudal de Europa.

Efectivamente, muy poco ha cambiado allí desde la Edad Media, y los impuestos no son una excepción. Antes del Brexit los ciudadanos de la UE aún podían radicarse allí sin complicaciones. Los ciudadanos de fuera de la UE deben reforzar a la isla con su personalidad o su capital y comprar o alquilar una vivienda por un valor mínimo de 1.750.000 GBP.

El sistema fiscal funciona de forma similar al de Guernsey, pero con otras condiciones.

Para poder beneficiarse del sistema non-dom, en el que los ingresos extranjeros no utilizados en Jersey se mantienen libres de impuestos, debemos permanecer allí seis meses o un promedio de tres meses a lo largo de un periodo de cuatro años; o bien tener una propiedad como vivienda principal en Jersey.

Al mismo tiempo, en el caso de tener una propiedad hay que evitar permanecer allí más de tres meses, o bien no tener una residencia principal en Jersey, sino utilizarla solo para vacaciones y viajes de negocios.

En resumidas cuentas, puedes ser non-dom si te compras una vivienda y permaneces allí un máximo de tres meses o renuncias a usar la vivienda o si estás seis meses allí y tienes otra residencia en donde pasas más tiempo. En este caso, los ingresos extranjeros están libres de impuestos, siempre que no se transfieran al país o se usen allí. Los rendimientos del capital en general están libres de impuestos, y tampoco hay impuesto de sucesiones o donaciones.

Quien tenga su residencia principal en Jersey pagará una tasa de impuestos fija del 20%, parecido a enGuernsey. Para los ciudadanos de fuera de la UE que emigren a Jersey existe la posibilidad de limitar la tributación del 20% sobre los primeros 625.000 GBP en tanto que “High-Value-Resident”, esto es, a 125.000 GBP. El resto de los ingresos se tributa solo al 1%, exceptuando los ingresos locales por alquiler.

A diferencia de la isla hermana de Guernsey, con una tributación global de 30.000 GBP, en Jersey se puede estar casi libre de impuestos en un sistema similar al non-dom parecido al de Malta si tenemos la estructura adecuada.

Las sociedades de capital locales de las islas del Canal no pagan impuesto de sociedades, exceptuando algunos sectores (seguros, bancos, etc.), solo los sueldos o los dividendos están sujetos a una tasa fija. Para los autónomos o los empleados en ambas colonias de la Corona hay que tener en cuenta que están sujetos además a las contribuciones a la seguridad social, pero pueden aprovechar ciertas deducciones.

2. Campione d´Italia

Campione d´Italia no es un Estado en sí mismo, sino un enclave italiano de solo 2.000 habitantes completamente rodeado por Suiza. Situado al pie del lago de Lugano, no tiene un acceso directo a Italia por carretera. Campione es conocido principalmente por su casino y goza de una situación magnífica entre el lago y las montañas de los Alpes.

El lugar no consta de más de cuatro casinos italianos y varios hoteles y restaurantes. Campione no tiene bancos propios, todos están en Lugano, Suiza, a unos pocos minutos.

Aunque en realidad están sujetos a las leyes tributarias nacionales italianas, estas no se aplican o apenas lo hacen desde hace varios años en Campione, al menos para no-italianos y suizos. Gracias a su estatus de enclave, la ciudad es territorio aduanero suizo y tiene como moneda el franco suizo. Por consiguiente, tampoco hay IVA en Campione.

Oficialmente rigen las leyes tributarias italianas, también la regulación non-dom, introducida en 2016, según la cual los ingresos extranjeros quedan libres de impuestos con un pago de 100.000€ en impuestos globales.

Dado que Campione es territorio aduanero suizo, al calcular el impuesto sobre la renta italiano los habitantes disfrutan de un descuento del 20% sobre el tipo de cambio con los francos suizos válidos a nivel local, lo que puede reducir considerablemente la carga fiscal.

Especialmente los no-suizos y no-italianos con residencia en Campione a menudo son “olvidados” por la administración tributaria, en particular cuando tienen ingresos reducidos, por debajo de 200.000 CHF. Pero contar con ello para siempre, precisamente teniendo en cuenta la situación política actual de Italia, no sería sabio.

Sin embargo, Campione puede constituir actualmente una alternativa interesante. Como ciudadano de la UE es suficiente con comprar o alquilar una casa en Campione. Esto no es muy económico, incluso si lo comparamos con Suiza, pero no existen otros requisitos aparte de seguros privados.

1. Mónaco

El líder en nuestro ránking de Estados minúsculos europeos es Mónaco. Dado que se trata con seguridad del paraíso fiscal más conocido de Europa, muchas personas tienen ideas erróneas sobre las condiciones para emigrar a Mónaco. La realidad es que vivir allí no está reservado solo a millonarios.

Mónaco es un pequeño principado en la Costa Azul, entre Niza e Italia. Situado en una empinada pendiente a los pies de la ladera, este país, con su capital Montecarlo y su famoso casino, es uno de los que tienen mayor densidad de población del mundo.

Por consiguiente, los precios de los alquileres y de compra de vivienda son prohibitivos, lo que constituye uno de los dos obstáculos para una residencia en Mónaco. Habría que estar en condiciones de gastar unos 4.000€ al mes por una vivienda, y solo sería una vivienda pequeña.

El segundo obstáculo consiste en que un banco monegasco debe determinar si nuestro patrimonio es suficiente como para vivir a largo plazo en Mónaco. En la práctica el certificado correspondiente se entrega según diferentes criterios.

Conocemos casos en los que fue suficiente con depositar 250.000€, mientras que en otros casos no alcanzaba con 500.000€.

En general, a partir de un millón de euros la inmigración es segura, pero en cualquier caso también hay que intentarlo con menos de esa cantidad. Aquí uno depende en gran medida del banco elegido y de la imagen que damos.

Si contamos con un certificado de antecedentes penales limpio y nunca hemos estado en bancarrota, no hay mucho que pueda ponerse en el camino a una emigración al principado. El proceso para ciudadanos de la UE dura unas seis semanas.

No obstante, hay que prestar atención a la estancia mínima de tres meses en este pequeño país. Mónaco impone esta condición de modo estricto y controla por ejemplo las facturas de consumo de sus habitantes.

Tanto para lo bueno como para lo malo, Mónaco es uno de los Estados más controladores del mundo, algo ideal para sus habitantes adinerados, que desean sentirse seguros en todo momento.

Por cierto, los franceses no pueden aprovechar la ausencia del impuesto sobre la renta de Mónaco. Incluso si viven en Mónaco, tienen que tributar por completo en Francia. Gracias a esta excepción Mónaco puede mantener su independencia y su estatus como paraíso fiscal.

Por otra parte, las empresas de Mónaco están sujetas a un impuesto de sociedades del 10%. También existe un impuesto de sucesiones y de donaciones que no debería subestimarse; solo las herencias o donaciones en beneficio del cónyuge o los hijos están libres de impuestos. Dependiendo del grado de parentesco, el impuesto puede alcanzar el 16%.

Concluyendo

Y estos han sido los 9 mini Estados europeos. Como decíamos al principio, la emigración a menudo es difícil y las ventajas fiscales no siempre son lo que eran, sin duda hay muchos otros países ahí fuera más interesantes fiscalmente y, por supuesto, más accesibles a los bolsillos de gente que empieza con su negocio.

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