Isla bajo el mar

Reino Unido ha introducido en sus territorios de ultramar nuevas leyes, hoy te vamos a explicar cómo la nueva legislación sobre sustrato económico resta interés a 6 populares jurisdicciones offshore.

¿Tienes una empresa en las Islas Vírgenes Británicas?

Entonces te interesará saber que desde principios de 2019, han entrado en vigor en diversas jurisdicciones británicas nuevas leyes que rápidamente harán disminuir fuertemente el número de sociedades offshore.

El resto de los territorios de ultramar británicos, incluidos las Islas Caimán y las Bermudas, así como la Isla de Man, Jersey y Guernsey, tampoco se salvan. Hablamos aquí de la nueva legislación sobre sustrato económico.

En Librestado hemos hablado a menudo de la dirección efectiva y el sustrato empresarial en el sentido de contar con un establecimiento comercial local o con empleados.

Recuerda que el sustrato te ayuda a evitar que las autoridades pongan problemas al reconocimiento de tu sociedad en el extranjero.

Has de tener en cuenta que si la empresa no cuenta con medios, se podría considerar que el negocio está siendo controlado desde el país de residencia de los socios de forma que pagaría impuestos en el país de residencia de estos (en lugar de allí donde se ha registrado la sociedad).

Y no solo está el problema del sustrato empresarial y la dirección efectiva, en muchos países occidentales y de alta presión fiscal nos enfrentamos a las cfc rules, regulaciones que obligan a los socios a tributar a nivel personal por los beneficios de sus empresas (régimen de transparencia fiscal internacional).

En todos estos casos, para poder aprovechar las ventajas de una jurisdicción de baja o nula tributación una sociedad fantasma no es suficiente, necesitas una oficina local, un director y, a ser posible, empleados locales e intereses económicos.

No hemos mencionado hasta ahora que algunas de las jurisdicciones más conocidas también exigen el cumplimiento de requisitos de sustancia para el reconocimiento de una empresa.

A este respecto, es preciso distinguir entre lo que exige el país de constitución y lo que puede llegar a exigir el país de residencia en virtud de las leyes tributarias internacionales.

Mientras que para la jurisdicción offshore en la que se registra la sociedad a menudo son suficientes unos testaferros con una remuneración de apenas 100€ al mes, esto difícilmente será suficiente para superar los requisitos de las Haciendas en países con cfc rules estrictas.

En estos casos, no vale con testaferros, los empleados deben participar activamente en la vida de la empresa y deben recibir un salario mensual acorde a sus funciones.

Como ves, siempre han existido ciertos requisitos al sustrato económico que, hasta ahora, se usaban en los países más serios. Ahora, Gran Bretaña ha desarrollado sus nuevas leyes sobre esta base, y sus territorios de ultramar y las colonias de la corona están ahora obligados a implementarlos.

A partir de este momento, tanto las sociedades de nueva creación como las antiguas (con un plazo de unos 6 meses), deben contar con instalaciones operativas y empleados locales. La cantidad de empleados y el tamaño de las instalaciones requeridos dependerán del tipo de negocio y de su facturación.

Así, las sociedades offshore en estado puro van a desaparecer de las jurisdicciones británicas, también en las populares Islas Vírgenes Británicas.

Como decíamos esto del sustrato empresarial no es nuevo y ya antes había algunos países en los que era obligatorio contar con un director local. Entre ellos tenemos Suiza, Mauricio y Singapur.

Sin embargo, por regla general, basta con tener un testaferro como administrador que aparezca en el Registro Mercantil y no tenga ningún poder real. A día de hoy, en estos países de constitución, basta con contar con un testaferro con un salario anual aproximado de 2000€. Tener un establecimiento comercial no es imprescindible.

La situación es diferente en algunos países de la Unión Europea. Son muchos los nómadas digitales que no saben en qué se meten cuando fundan una empresa en ciertas jurisdicciones.

Existen varios países de la UE en los que las empresas sólo lo son de pleno derecho si cuentan con un establecimiento comercial físico in situ. Así, sin un contrato de alquiler o una factura de consumo a nombre de la empresa, no se les puede adjudicar un número de IVA y no pueden abrir cuentas bancarias locales. Esto es el caso en algunos de los países más populares para el registro de sociedades, tales como Chipre, Rumanía e Irlanda.

Este hecho se debe tener en cuenta especialmente cuando se constituye una sociedad en Chipre.

Muchos conocen a empresarios que vive en Chipre y están contentos con las ventajas que les ofrece su sociedad chipriota: perfecta como holding en la UE gracias a que está libre de retenciones sobre dividendos, con exención fiscal sobre las plusvalías y una baja tasa impositiva corporativa. Sin duda atractiva en muchos sentidos.

Sin embargo al analizar la situación no cuentan con que el otro empresario vive en Chipre y tiene por lo tanto automáticamente las instalaciones físicas necesarias.

Si como no residente en Chipre intentas replicar el éxito de tu amigo te llevarás una sorpresa al descubrir que para que todo esto funcione tienes que contar con una oficina en Chipre.

Lo mismo ocurre con Irlanda, Rumanía y en cada vez más Estados de la UE.

Por supuesto, no encontrarás mucha información sobre esto en las webs de las agencias de registro de empresas en Irlanda o el país que sea.

A menudo no te enteras hasta que no hablas con los agentes directamente y ves que te tratan de vender algún tipo de solución adicional.

Registro de sustrato económico y transparencia

Los días de Chipre como país offshore hace mucho tiempo que terminaron. Ya prácticamente no quedan empresas fantasma en ningún país europeo.

Incluso un supuesto contraejemplo como es el caso de Estonia requiere, como mínimo, una oficina virtual in situ en el país.

Aún así, sí es verdad que gracias a la e-residency estonia, la empresa puede registrase y gestionarse en línea y además, en este caso podemos estar seguros de que los requisitos no se volverán más estrictos, al menos en lo que se refiere a instalaciones físicas.

En general, el grado de regulación del sustrato económico va en aumento, especialmente en los países de bajo nivel impositivo.

En los países de alta presión fiscal seguirá siendo posible registrar empresas sin tener una oficina, pero eso sí, con un nivel de tributación y regulación elevado.

Al fin y al cabo, el número de nómadas y empleados digitales que trabajan desde su portátil aumenta rápidamente y obligar a todos ellos a tener un establecimiento físico no sería aceptable.

Para estos casos la LP canadiense y LLC estadounidense son buenas opciones, ya que este tipo de formaciones seguirán quedando exentas de la regulación sobre sustrato económico.

Queda por ver si los países de la UE van a endurecer la regulación sobre el sustrato  con la correspondiente obligación de nombrar directores locales.

En los territorios offshore del Reino Unido el pánico ya se ha desatado. Pese al Brexit o precisamente debido a este, Reino Unido está tratando de aumentar la transparencia fiscal en sus territorios caribeños.

Por otra parte, los ingleses extenderán el registro de transparencia (que es obligatorio en la UE hasta 2021 y que ya se ha introducido en Inglaterra) al resto de territorios de ultramar, dificultando así aun más la evasión fiscal.

El registro de transparencia (Act BOSS en las Islas Vírgenes Británicas) no muestra a los accionistas y directores como suele suceder en los registros mercantiles (registro que que en las jurisdicciones offshore no es público), sino al beneficiario final, conocido en inglés como Ultimate Beneficial Owner (UBO).

Esto significa que aunque los testaferros continúen apareciendo en el registro mercantil de estas jurisdicciones, el propietario dejaría de ser anónimo.

Entre este registro de transparencia y el CRS a nivel bancario (intercambio automático de información), ya la única opción que queda es la de usar personas de confianza, es decir, testaferros con todos los poderes.

Eso sí, en estos casos no hay ningún tipo de control, esta persona decide libremente sobre empresa y cuentas, y lo hace hasta tal punto, que podría huir impunemente llevándose todo.

No está claro hasta qué punto y cuándo ocurrirá esto en otras jurisdicciones offshore. Sin embargo, la normativa sobre sustancia económica constituye un gran éxito para la OCDE, cuyo programa BEPS recomendaba este enfoque.

Otros países con baja presión impositiva probablemente terminarán cediendo bajo la presión de la OCDE e introducirán leyes similares.

De hecho ya existe presión sobre terceros para conseguir esto mismo. Así, por ejemplo, para poder utilizar Paypal en Panamá, los Emiratos Árabes Unidos u Hong Kong, es obligatorio presentar una factura de consumo a nombre de la empresa.

Los más afectados por los recientes cambios son, sin duda, los propietarios de empresas en las Islas Vírgenes Británicas. Estas islas constituían una de las jurisdicciones offshore más populares, ya que el registro de empresas allí resultaba fácil y rápido.

En cuanto a las otras regiones de ultramar, las Bermudas y las Islas Caimán, por ejemplo, ya eran ubicaciones de primer nivel y en gran parte cumplían ya con estos requisitos, al igual que lo que ocurre con Isla de Man y en las Islas del Canal.

Las empresas ya existentes disponen de un plazo de seis meses para cumplir con los requisitos.

Actualmente, la descripción detallada de la legislación sobre sustrato económico sólo está disponible en inglés:

En general, la legislación no es clara en lo que a la definición de la sustancia se refiere. Se utilizan términos como “apropiado” para determinar la calidad de la sustancia en función del tamaño y la actividad de la empresa.

Sin embargo, es muy probable que el requisito mínimo sea la existencia de un local y empleados. En el caso de derechos por propiedad intelectual, la fuente debe encontrarse allí. Las sociedades holding puras quedan excluidas en ciertos casos.

Por supuesto, también incluye la dirección efectiva: las decisiones deben tomarse in situ, las reuniones del consejo de administración deben celebrarse allí y los ingresos principales deberían proceder de actividades desarrolladas en estos países.

Sin duda las jurisdicciones offshore británicas ya no son adecuadas para los típicos negocios online que se dirigen desde cualquier lugar del mundo con un portátil.

La solución: cambiando el domicilio de tu sociedad offshore

Con todo, los propietarios de sociedades en las Islas Vírgenes Británicas u otras jurisdicciones afectadas disponen, si no desean hacerse con instalaciones y un director permanentes in situ, de una salida fácil.

Puedes trasladar tu sociedad offshore a otra jurisdicción en la que no te encuentres con esta nueva legislación, puedes cambiar el domicilio de tu empresa.

Esto es posible para todas las jurisdicciones británicas mencionadas, aunque con distintos grados de complejidad.

La redomiciliación es un término técnico en la industria offshore que hace referencia a la fácil reubicación de las sociedades fantasma.

Muchas jurisdicciones offshore incluyen explícitamente la posibilidad de que cualquier sociedad offshore allí registrada pueda trasladarse sin grandes problemas a otra jurisdicción.

Al fin y al cabo, la reglamentación para las IBC (International Business Company) difieren en muy poco de una jurisdicción a otra.

En casos de redomiciliación la empresa mantiene su nombre y, si el banco colabora, incluso su cuenta bancaria, pero renuncia a todos los vínculos con el país anterior y solamente aparece como registrada en el nuevo domicilio.

Una de las mejores opciones para redomiciliar sociedades es las de las Islas Marshall. En el futuro, este pequeño protectorado independiente de los Estados Unidos, que se encuentra lejos de todo, seguirá siendo una de las jurisdicciones más seguras. Además, la redomiciliación es en este caso muy simple y rápida.

La agencia con la que colaboramos puede redomiciliar sociedades también hacia Belice y otras jurisdicciones. Habrá que mirar cada caso para ver cuáles son los requisitos y precios.

Sea como sea, si se compara con precio de cierre de una empresa y la registro de una nueva, la redomiciliación suele ser mucho más barata y permite que la estructura existente se manteniendo sin problemas. Como decíamos, a menudo, incluso se puede mantener la cuenta de la empresa.

Entre otras cosas, al redomiciliar desde una jurisdicción (descontinuación), todos los accionistas deben estar de acuerdo en que la empresa pague las deudas, notifique a todos los acreedores y presente una carta de un bufete de abogados del nuevo domicilio confirmando la legalidad de la redomiciliación de la misma.

Así que si no quieres abrir una oficina o contratar algún empleado en las Islas Vírgenes Británicas (o cualquier otra jurisdicción británica afectada), ponte en contacto con nosotros para que te explique cómo puedes redomiciliar en países offshore con mayores garantías, como las Islas Marshall.

Las Islas Marshall consisten en un pequeño estado insular alejado de todo, cuya infraestructura no permitiría en absoluto el desarrollo de un sustrato económico.

Bajo la protección de los EEUU, constituyen, probablemente, el país offshore que durante más tiempo conseguirá soportar la presión de la OCDE.

Al mismo tiempo, han introducido algunas innovaciones, como por ejemplo el “soberano”, una criptomoneda propia de este Estado insular, la primera moneda fiduciaria descentralizada del mundo de un país soberano.

Los gastos anuales de la sociedad en las Islas Marshall asciende únicamente a 1.050€.

Por lo demás, solo queda decir que si esta tendencia introducida por la OCDE sigue su curso, a la larga tendrás que aceptar que, aunque tu actividad se desarrolle al 100% en internet y no necesites ningún tipo de local para trabajar, tendrás que alquilar una oficina en algún lugar del mundo.

Desgraciadamente, esto es sólo una pequeña parte de la espiral reguladora cada vez más aguda que está cambiando rápidamente el mundo en general y la industria offshore en concreto.

Por supuesto, siempre habrá opciones, al menos para aquellos que puedan permitírselas.

En cuanto a las jurisdicciones británicas afectadas por la nueva legislación sobre sustrato económico supongo que lo ven con sentimientos enfrentados.

Por un lado saben que muchos cerrarán o trasladarán sus sociedades a otras jurisdicciones, pero por otro también esperan que muchos empresarios se decidan a crear el sustrato necesario. De este modo el mercado de la vivienda y trabajo recibirá un empujón.

No olvidemos que, de todas formas, fiscalmente hablando, las Islas Vírgenes Británicas, las Islas Caimán, las Bermudas, la Isla de Man o las Islas del Canal siguen siendo lugares muy interesantes para aquellos que no tienen grandes problemas para cumplir con la nueva normativa sobre sustrato económico.

Ya solo queda ahora esperar y observar cómo se desarrollan los acontecimientos en un futuro próximo, cómo las demás jurisdicciones offshore reaccionan ante la presión y los cambios.

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