En el mundo Librestado de la optimización fiscal hay regiones que ofrecen muchas posibilidades interesantes, pero no solo es el caso de pequeños Estados insulares, sino en parte también de países continentales.

América Central destaca aquí con una red de opciones atractivas e interconectadas.

Entre los lectores de Librestado es muy popular la residencia permanente en Panamá, pero a la hora de decidir a dónde dirigirnos no debemos olvidarnos del país vecino del norte, Costa Rica, aunque allí la inmigración sea algo más difícil.

Incluso Nicaragua, que actualmente se encuentra asolada por una guerra civil, se ha mencionado en el blog de Librestado.

Sin embargo, hasta ahora no hemos abordado mucho el tema de la residencia en los otros tres países centroamericanos con tributación territorial.

Al igual que en Panamá y Costa Rica, también en estos otros Estados los ingresos obtenidos en el extranjero están libres de impuestos. La inmigración tampoco presenta grandes dificultades para empresarios e inversores internacionales.

Estamos hablando de Belice, Guatemala y Honduras, tres países son atractivos para visitarlos y para vivir, al menos en algunas regiones.

En El Salvador y México, en cambio, la tributación de los ingresos obtenidos en cualquier parte del mundo se rige por el principio de residencia (tributas sobre todos tus ingresos, sin importar su procedencia).

En particular Guatemala y Honduras son conocidos por su alta criminalidad, con las tasas de homicidios más elevadas del mundo occidental. No obstante, los turistas pueden visitar la mayoría de las regiones sin correr peligro. Como siempre en Latinoamérica, en casi todas las ciudades existen zonas seguras y zonas no seguras.

Entre los emigrantes son especialmente populares las Islas de la Bahía, sobre todo Útila y Roatán. Se sitúan a 50km de la costa y son mucho más seguras que la parte continental por ser un destino turístico muy apreciado.

Cuentan con una buena infraestructura con vuelos directos desde Estados Unidos, Canadá y algunas ciudades latinoamericanas. El idioma de uso general es el inglés, ya que las islas fueron administradas por Gran Bretaña como parte de Belice (en aquel entonces Honduras Británica) antes de que se anexaran a Honduras. Además, Roatán será potencialmente el emplazamiento de una Free Private City.

Las Islas de la Bahía están rodeadas del segundo arrecife de coral más grande del mundo, que se extiende hasta Belice.

Con sus cientos de pequeñas islas, Belice es conocido principalmente por las posibilidades que ofrece de practicar deportes acuáticos, pero también emocionantes experiencias en la selva con sus interesantes ruinas mayas, que tienen poco que envidiar a las de Yucatán, en México.

Ambos países comparten frontera con Guatemala en el centro, que de este modo dispone de una costa caribeña propia.

Así pues, los tres países mencionados conforman entre ellos un corredor de fácil acceso, en donde vale la pena poner una bandera. Sobre todo es conocida la estrategia de constituir una sociedad offshore en Belice, que en el ámbito offshore ofrece la mejor relación prestaciones-precio.

Las sociedades de Belice son anónimas, libres de impuestos y de presentar registros contables, y pueden constituirse a través de Librestado por unos 1.500€.

Estas sociedades son interesantes principalmente para el sector de las criptomonedas, pues Belice fue una de las primeras jurisdicciones en todo el mundo que fijo las condiciones legales para la criptomoneda. De este modo, podemos abrir allí una cuenta a través de la cual podemos cambiar fácilmente dinero en criptomonedas y al revés.

Sea como sea, hoy no nos centraremos en las opciones con las sociedades de estos países, sino que hablaremos de cómo obtener una residencia en los tres países: Belice, Honduras y Guatemala. Cada uno ofrece particularidades regionales específicas.

Belice pone la inmigración extremadamente fácil, pero exige como requisito una permanencia casi ininterrumpida durante el primer año. Si tienes más de 45 años tienes también otras opciones sin pasar tanto tiempo allí.

Emigrar a Honduras es más difícil que a Panamá, por ejemplo. Pero se puede conseguir una residencia fiscal y un certificado fiscal tras solo tres meses de estancia en el país, en lugar de seis, que es lo habitual. Esto resulta especialmente interesante para los viajeros perpetuos, que por el motivo que sea pueden necesitar este certificado, pero no quieren atarse a un lugar por mucho tiempo.

Por último, Guatemala es un buen término medio que une requisitos de inmigración fáciles de cumplir y un sistema tributario atractivo, y a la vez un país lleno de contrastes para vivir, con la opción de obtener la ciudadanía tras solo 9 meses según parece (no hemos conseguido verificar este hecho todavía).

Cómo emigrar a Belice

En las asesoría de Librestado no solemos hablar de Belice como opción para el cambio de residencia. Esto se debe a que Belice solo es adecuado para personas que realmente deseen instalarse en el país.

Belice no sirve en principio como residencia pro-forma, al modo de Panamá o Paraguay. El motivo son los obstáculos debido a la edad o a la residencia en uno de los dos programas posibles.

En Belice se puede obtener un permiso de residencia permanente ya solo con un año de residencia. No se exigen otros requisitos, como la inversión o la compra de vivienda. Pero realmente hay que estar 50 semanas principalmente en Belice antes de poder solicitar la residencia permanente. Tras obtener el permiso de residencia permanente después de un año, casi se puede abandonar el país sin límite de tiempo, sin por ello perder el permiso de residencia.

En la práctica no es necesario permanecer en Belice de forma totalmente ininterrumpida. En realidad se toleran ausencias de hasta dos semanas, pero no pueden ser regulares, sino que deben ser excepciones justificadas. La mayor parte del año hay que pasarla en Belice, si bien los propietarios de yates tienen aquí quizá una solución elegante.

Dado que Belice solo concede una Visa on arrival de 30 días, hay que renovarla cada 30 días. No tendrás problemas para hacerlo durante los primeros 90 días. Pasado este tiempo es importante recalcar expresamente que se tiene intención de solicitar la residencia permanente tras los 350 días de rigor.

Sería interesante recurrir a los servicios de un abogado para evitar problemas con la prolongación de la visa. La renovación del visado mensual cuesta 25$ durante los primeros seis meses, y después pasa a costar 50$.

Después de la 11º visa solicitada, finalmente se puede solicitar el permiso de residencia permanente. Además de que se comprueba la presencia en el país, el solicitante debe demostrar el arraigo local a través de dos patrocinadores que avalen al solicitante. Por regla general, pueden ser sacerdotes, médicos, abogados locales o personas de otras profesiones habilitadas.

La solicitud de la residencia permanente cuesta entre 2.000 y 5.000$, dependiendo de la nacionalidad. Los estadounidenses pagan solo 1.000$. Una vez obtenida la residencia permanente, se puede realizar cualquier trabajo a nivel local. Se aplica el sistema fiscal local, que sigue el principio territorial, sin embargo, los ingresos nacionales se tributan al 25%, con un importe exento de hasta 14.500$.

Dado que hasta la residencia permanente prácticamente no se imponen requisitos, el programa es bastante atractivo si realmente estamos planeando una inmigración a largo plazo.

Después de 5 años ya podemos aspirar a la nacionalidad de Belice. El pasaporte da la posibilidad de entrar a 101 países, pero no a la zona Schengen. Puesto que Belice permite la doble nacionalidad, su pasaporte puede ser útil como segundo documento.

No se puede obtener la nacionalidad a través del programa llamado Qualified Retiree Programm (QRP), que sin embargo tiene otras ventajas. Con este programa no es necesario vivir durante un año en el país de forma ininterrumpida, sino que solo hay que pasar 30 días al año en Belice si se cumple con los requisitos a la edad e ingresos mínimos.

El programa QRP se dirige exclusivamente a jubilados y pensionistas de más de 45 años que reciban un pago mensual vitalicio del Estado o de otra proveniencia, pero en cualquier caso desde fuera de Belice, por un importe superior a 2.000$.

En lugar de la jubilación o la pensión, la residencia también es posible con un seguro de vida con intereses, siempre que el seguro garantice el pago hasta el final de la vida. Pero, en vista del entorno actual de intereses bajos, esto puede ser bastante difícil a una edad joven. Se puede llevar a la esposa y a los hijos menores de 18 años, los hijos menores de 23 necesitan un certificado de inscripción en un colegio local.

En el programa Qualified Retiree Programm se estipula una obligación de presencia de 30 días, que deben pasarse ininterrumpidamente en Belice. No se trata de una residencia permanente ni es posible obtener la nacionalidad. Pero, a cambio, las personas que participan en este programa tienen algunas ventajas. Además de la exención fiscal completa, también es posible importar el propio barco, avión y coche para uso personal.

Una vez superadas las pruebas de VIH y el test de seguridad de las autoridades de Belice, ya nada se interpone a una jubilación en el mundo insular. La solicitud solo cuesta 150$, en caso de éxito hay que pagar una tasa de admisión de 1.000$ más 750$ por cada miembro de la familia. Las tasas anuales de renovación de la tarjeta QRP ascienden a solo 50$. De forma similar a la Thailand Elite Visa, este programa es administrado por la Oficina de Turismo nacional.

Cómo emigrar a Honduras

El proceso de emigración a Honduras está mucho más regulado que en Belice. La inmigración se puede realizar a través de 4 categorías de visa diferentes que son interesantes para los extranjeros. Además de la reunificación familiar, existe la visa para pensionistas, rentistas e inversores.

Quien reciba una renta vitalicia garantizada por un importe mínimo de 1.500$ puede obtener a través de ello su permiso de residencia (Pensionado). Si los ingresos se componen de otras inversiones de capital como acciones, alquileres o cobro de intereses, es necesario demostrar unos ingresos de2.500$ (Rentista). Hay que demostrarlo con los correspondientes extractos de cuenta por más de tres meses.

Mientras que en tierra firme hay que contar con una suma de 100.000$, en las atractivas Islas de la Bahía, como Roatán, solo hay que invertir 50.000$ para una visa de inversores. Pero para ello no es suficiente simplemente con adquirir una vivienda.

La inversión tiene que estar acompañada de un plan de negocio y debe aspirar a crear ingresos locales. Sin embargo, un rodeo muy común es transformar la propia vivienda en un Bed & Breakfast o bien alquilar alojamiento a turistas de alguna otra manera. Actualmente se sigue aceptando esta práctica.

Para obtener la residencia no es necesario viajar a la capital, Tegucigalpa. Si bien no es posible hacerlo todo en Roatán, se puede acudir a la ciudad costera de La Ceiba, a solo 90 minutos en ferry. Aquí solo es necesario hacer una visita para obtener el permiso de residencia.

Un permiso de residencia obtenido a través de las tres categorías mencionadas equivale a una residencia permanente y es vigente para toda la vida. No es necesario cumplir con una estancia fija.

Es llamativo que ya con 3 meses de residencia se tiene una residencia fiscal, algo que normalmente sucede a partir de los 183 días. Así, Honduras puede ser una buena solución para aquellos que necesitan un certificado tributario para poder ser exonerados de la obligación de tributar en su país de origen. A pesar del sistema de tributación territorial, Honduras no es un paraíso fiscal típico. Los ingresos locales se tributan a un máximo del 25% con un importe exento de solo 5.000$.

En Honduras es necesario tener un domicilio válido para poder adquirir un terreno de más de 0,72 acres. Después de 5 años es posible obtener la ciudadanía, pero solo se admite la doble nacionalidad en casos excepcionales, por ejemplo, por nacimiento o matrimonio.

Los hondureños cuentan con un pasaporte relativamente bueno, con 138 países a los que se puede entrar sin visa, incluyendo el espacio Schengen y Rusia.

Cómo emigrar a Guatemala

Guatemala ofrece a los inmigrantes potenciales 3 posibilidades de obtener un permiso de residencia.

El camino más laborioso conduce a un permiso de residencia que debe renovarse cada dos años. Sin embargo, tras los dos primeros años ya se puede solicitar un permiso de residencia permanente.

El camino más sencillo se sigue a través del clásico pensionado y la visa de inversores.

Para tramitar el permiso de residencia temporal hay que mentalizarse de que hay que hacer mucho papeleo e ir de aquí para allá, pues las autoridades locales deben certificarlo todo por duplicado o triplicado. La única condición verdaderamente importante es encontrar un patrocinador que avale al solicitante. Este puede ser una persona física o una empresa, pero debe cumplir con ciertos requisitos que ponen difícil hacerlo a través de la empresa propia, por ejemplo.

Después de 2 años de residencia temporal se puede solicitar la residencia permanente, siempre que se haya permanecido al menos una vez al año en Guatemala. Tras esperar nuevamente 5 años se puede obtener la nacionalidad del país. Esta puede ser una opción interesante, teniendo en cuenta que está permitida la doble nacionalidad y la entrada sin visa actualmente a 137 países, incluida la zona Schengen y Rusia.

Aquí es muy interesante que el tiempo de espera para la nacionalidad se reduce a solo 9 meses siempre que hayamos solicitado con éxito una visa de inversores. Junto con la visa de Pensionado, esta es la segunda posibilidad de fundamentar una residencia en Guatemala.

La visa de inversores tiene como requisito una inversión en bonos del Estado de Guatemala a 5 años por un valor de 60.000$, además de los documentos habituales, como el certificado de buena conducta, certificado médico, etc.

Si el solicitante desea obtener la nacionalidad dentro de los 9 meses, deberá residir en el país durante tres semanas en el primer año y cuatro semanas en el segundo año. De forma similar a en el permiso de residencia temporal, un patrocinador local deberá avalar al solicitante.

En cambio, con la visa de Pensionado no se necesita un patrocinador, sino solo demostrar unos ingresos de 1.000$ más 200$ por cada miembro de la familia. Estos pueden proceder tanto de una pensión o jubilación o de otras fuentes, tales como alquileres, acciones o similares. No obstante, como pensionista no es posible solicitar la nacionalidad. Y ese estatus se extingue al ausentarse de Guatemala durante un año.

Junto a su sistema tributario territorial, Guatemala impone únicamente un impuesto sobre la renta de un máximo del 7%, por lo que tampoco es una mala elección para crear una empresa local. La Universidad Francisco Marroquín, en Ciudad de Guatemala, es una influyente universidad privada que sigue la filosofía del libertarismo. Vale la pena visitar su campus si estamos en la ciudad.

¿A la sombra de sus vecinos latinoamericanos?

Guatemala, Honduras y Belice quizá no sean las opciones más populares. Esto puede deberse a que muchas veces se los asocia con la pobreza y la criminalidad, a pesar de que la calidad de vida es relativamente alta en algunos lugares. Como suele ocurrir en Latinoamérica, no hay que etiquetar a ningún país, sino buscar las diferencias regionales.

No obstante, hay una fuerte competencia en el mercado de la inmigración con países como Panamá, Costa Rica y Paraguay. Por ello, a menudo no se les presta mucha atención a los tres países aquí tratados. Sin embargo, pueden ser perfectamente adecuados para un empresario online y para inversores que no se planteen instalarse a largo plazo en el país de su residencia fiscal.

Para las personas de más edad, de 45 en adelante, con ingresos pasivos, el Programa QRP de Belice puede ser una opción atractiva de alcanzar la libertad fiscal con solo 30 días de vacaciones en una isla tropical.

Y quien disponga de 60.000$ puede convertirse en ciudadano de Guatemala en menos de un año invirtiendo en bonos del Estado, teniendo que permanecer solo cuatro semanas al año en el país. Hasta ahora muy pocos conocían esta posibilidad.

Por último, Honduras puede ser interesante por la ciudad libre privada que daremos a conocer próximamente …

Si alguno de los tres países, Guatemala, Belice u Honduras, te parece interesante para emigrar, no dudes en enviarnos un mensaje. Contamos con contactos cualificados en todos los países que podrán ayudarte a obtener con éxito un permiso de residencia permanente o incluso la nacionalidad.

Si no tienes claro cuál es la mejor opción para tu residencia, puedes empezar leyendo nuestra enciclopedia para el emigrante en la que exponemos las condiciones de emigración y características de más de 60 países en el mundo o si prefieres tener nuestra ayuda activa, puedes contratar una consulta con nosotros.

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