
La realidad es que, aunque nos gustaría que no fuese así, los políticos no hacen lo que es mejor para el país, los funcionarios no trabajan y los votantes no votan por lo que es mejor para ellos. ¿Por qué es así?
Solemos hablar en Librestado de los impuestos como algo inmoral y el Estado como algo malo, como un peso del que debemos tratar de liberarnos. Esto es algo que sorprende a muchos, que piensan que es solo una cuestión de que no queremos pagar impuestos y compartir lo que ganamos con el resto de la sociedad.
Incluso en el caso de los emprendedores, es probable que, aunque tengan claro que el Estado les maltrata, pues lo sufren en sus carnes, no entiendan realmente hasta dónde llega el problema.



