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Después de haber abordado al detalle en el último artículo los fundamentos de las retenciones en origen y los convenios de doble imposición, ahora vamos a adentrarnos en otro tema complejo: los cánones y licencias. Para entender mejor este artículo es recomendable leer el artículo anterior, pues aquí no repetiremos lo explicado allí.

Los cánones de licencia (también llamados royalties o regalías, usaremos los nombres indiferentemente en este artículo) son, junto con los rendimientos por intereses y los dividendos, una de las tres categorías de ingresos que pueden estar sujetas a retenciones en origen.

A su vez, los royalties se pueden dividir en varias subcategorías que presentan un tratamiento fiscal diferente dependiendo del convenio de doble imposición aplicable. Mientras que en muchos países pequeños los royalties se tratan todos igual, hay países, como Estados Unidos, que diferencian entre ellos según el tipo de licencia.

En sus convenios de doble imposición, EE.UU. diferencia entre la retención en origen de royalties por licencias de:

  • Equipamiento industrial (bienes industriales)
  • Conocimiento técnico (know how) y otros cánones de licencia industriales
  • Patentes
  • Cine y televisión
  • Derechos de autor

Muchas de las subcategorías de los cánones de licencia son irrelevantes para el lector común de Librestado. Pero especialmente en el ámbito del negocio online existe un tipo de royalty que siempre es relevante. Se trata del de la propiedad intelectual, en concreto, derechos de autor por libros electrónicos y físicos, pero también por vídeo cursos y otros trabajos digitales.

¿Qué royalties se ven sometidos a retenciones en origen?

Los libros electrónicos y los cursos en formato vídeo no tienen por qué verse afectados por retenciones en origen. Lo importante es el proceso de venta.

En el caso de Librestado, por ejemplo, hemos optado por trabajar sin editoriales ya que no las consideramos muy útiles, vendemos nuestros ebooks por nosotros mismos a través de diferentes sistemas de cobro.

Aunque hay que tener en cuenta el tema de  IVA sobre productos digitales automatizados, al tramitar las ventas uno mismo tienes la ventaja de que no se aplican retenciones en origen.

Sin embargo, la cosa cambia si transferimos los derechos de nuestra obra a una editorial. La editorial abona un canon de licencia previamente acordado por los derechos de explotación que le fueron transferidos, al fin y al cabo se ocupa de la comercialización.

Dependiendo de dónde se encuentre la editorial, puede ser aplicable la retención en origen.

La retención sobre royalties asciende en México 25%, Argentina 21 a 28%, España 19%, Chile 30%… Por supuesto, según los países a los que fluya el dinero la retención puede bajar incluso al 0% gracias a los convenios de doble imposición.

Por supuesto esta retención sobre las regalías no tienen nada que ver con los impuestos de sociedad, impuestos que se deberán pagar según el país en el que se tenga la empresa. Tampoco tienen que ver con el IVA, que se cobra según el país de residencia del usuario final o de la empresa que lo comercializa.

Los market places digitales como Digistore24.com o Elopage.com (en Alemania), no aplican retenciones. Se trata de revendedores, y como tales no están sujetos a requisitos de licencia de procesadores de tarjetas de crédito ni a la obligación de retención en origen de las editoriales.

No han obtenido derechos de explotación de los autores que venden, por lo cual tampoco tienen que abonar cánones de licencia. En estos casos se trata más bien de una comisión libre de retención en origen.

Retención en origen en el caso de editoriales

Es diferente en caso de que trabajes con el gigante de Internet, Amazon, que en sus inicios se dedicaba principalmente a la venta de libros. También los que vendan a través de aplicaciones de Android o de Apple Store deben prestar atención a los mismos puntos que con Amazon.

Aquí los derechos de autor se los queda el creador, pero los gastos de explotación se transfieren al market place. Así, Amazon, Apple Store o quien sea, se ocupa de tramitar el IVA y pagar luego royalties acordados a quien tenga los derechos de licencia.

En el caso de la venta de libros electrónicos a través de Amazon Kindle Direct Publishing es normalmente el 70% en libros de menos de 9,99€ y el 35% a partir de ese precio. Hay que tener en cuenta que el IVA ya está incluido.

Por supuesto, esto supone una gran pérdida de ganancias que va a parar al bolsillo de Amazon, si lo comparamos con un procesamiento independiente de cobro y comercialización.

Otro problema es que sobre el reparto de Amazon recaen retenciones en origen, aunque Amazon KDP tiene en realidad su sede en Luxemburgo, donde no se aplica la retención en origen.

Esto se debe a la circunstancia de que Amazon, hasta la introducción del cobro de IVA según país del cliente en 2016, podía aplicar el IVA más bajo en toda la UE, del 17%, o incluso negociar para reducirlo aún más.

Pero, teniendo en cuenta que Amazon es al fin y al cabo una empresa estadounidense, todos los vendedores deben completar los famosos formularios W8BEN, pues de lo contrario esto sería un problema en cada venta a través de US-Kindle-Shop.

Son solo tres los países de habla hispana con acuerdos que reducen las retenciones en origen.

En el convenio de doble imposición entre EEUU y México queda estipulado un 10% de retención sobre este tipo de royalties, al igual que en el caso de Venezuela. Para España la retención es de un 5%.

Por supuesto, el empresario que vivía en uno de estos países y traslada su residencia a Panamá, Costa Rica, Paraguay o cualquier otro país en el que no paga impuestos sobre los ingresos extranjeros se llevará una fea sorpresa cuando, debido a la falta de estos países de convenios de doble imposición con EEUU, vea que se aplica una retención en origen del 30% sobre las regalías.

Ahora la gran pregunta, ¿qué puede hacerse en estos casos?

Tributación de propiedad intelectual según residencia y domicilio social

Por supuesto que existen muchos países que sí han firmado acuerdos para reducir o incluso cancelar totalmente la retención sobre derechos de autor.

Por ejemplo, el convenio con Alemania, Finlandia, Francia o Grecia estipula un 0% en ingresos de este tipo.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que ahorrarse la retención en origen no sirve de nada si el impuesto sobre la renta o de sociedades local sigue siendo elevado.

Por tanto, se trata de encontrar un país que cuente con un convenio de doble imposición interesante, que reduzca al máximo la retención sobre en EEUU, y en el que a la vez los impuestos por este tipo de ingresos se mantengan lo más reducidos posible.

Aquí hay que prestar atención nuevamente a la diferenciación en el uso del convenio de doble imposición entre el domicilio de residencia personal y el domicilio social.

Tal como se explica en el artículo anterior acerca de la retención sobre dividendos sobre dividendos, para poder valerse de los convenios de doble imposición se necesita un certificado fiscal, certificado que generalmente se concede solo después de 183 días de estancia.

En cuanto a la empresa, es suficiente con que se trate de una sociedad de capital con establecimiento comercial en el país para poder aprovechar un convenio de doble imposición.

Cobrar cánones de licencia a través de empresas no solo nos hace más flexibles, sino que el impuesto de sociedades suele ser más bajo que el impuesto sobre la renta de las personas físicas.

Aquí cabe mencionar que en muchos países existen regulaciones especiales sobre los cánones de licencia proveniente de la propiedad intelectual, tanto para personas físicas como para corporaciones.

En el caso de personas físicas, esto funciona a través de deducciones globales, en las que los ingresos por propiedad intelectual a menudo se consideran con un determinado porcentaje.

La tributación de la IP-Box y su eliminación

En las compañías se usaban a menudo las llamadas Patent Boxes. Sin embargo, la tributación de la IP fue atacada en 2016 por la ley BEPS (Erosión de la base imponible y traslado de beneficios) porque favorecía la elusión fiscal.

Actualmente las IP-Boxes se encuentran en extinción y solo las podrán utilizar hasta 2021 aquellas empresas que ya las usaban en 2016.

En las IP-Boxes se aplicaron amortizaciones de casi el 80%, lo que equivale a un impuesto efectivo de solo el 2,5%.

Mientras que en algunos países la tributación de la IP-Box estaba desde el comienzo limitada a las patentes y al conocimiento técnico industrial, Chipre definió la propiedad intelectual de forma mucho más amplia.

También todos los libros y cursos en vídeo recaían en la categoría de propiedad intelectual y, gracias a la IP-Box, solo se gravaban a un 2,5%. A esto se añadió que Chipre seguía teniendo un convenio de doble imposición con EE.UU., que dejaba la retención en origen a cero.

A pesar de la eliminación de la IP-Box, Chipre sigue siendo una buena opción para empresarios que trabajen con Amazon KDP gracias a su 12,5% de impuesto de sociedades y sus muchas posibilidades de optimización.

No obstante, la IP-Box no volverá. Modificada y dirigida a patentes y otras cuestiones relevantes para los grandes grupos, sigue existiendo en Holanda bajo la forma de una “Innovation”Box, que incluye, por ejemplo, el desarrollo de software, pero no sirve libros o cursos. Para utilizar la tributación especial del 5% los requisitos son numerosos.

Las mejores residencias para autores y desarrolladores

¿Qué países quedan, en cuanto a residencia personal y de empresa, en los que se pueda reducir la retención en origen del 30% sobre cánones de licencia norteamericanos?

Una residencia en la República Checa es buena candidata como domicilio debido a la deducción global del 40% sobre los ingresos por propiedad intelectual y una cuota del 0% del convenio de doble imposición. Si bien la deducción global está limitada.

Encontramos países con un 0% en Europa Occidental, pero irónicamente también en los antiguos Estados de la URSS.

Así, Georgia, un país con impuesto territorial, puede beneficiarse de los buenos convenios de doble imposición. Pero Georgia no es el único país con tributación territorial que te puede permitir libertad total de impuestos sobre los cánones de licencia.

Dentro de la UE, sobre todo Irlanda se sitúa como primera opción para los escritores. Esto se debe, además de al convenio de doble imposición que deja la retención al 0%, al sistema non-dom, bajo el cual los ingresos extranjeros quedan libres de impuestos en determinadas circunstancias.

Irlanda ha obtenido cierta notoriedad porque los ingresos por creaciones literarias están libres de impuestos en todo el país hasta 50.000€, pero no de forma ilimitada, como se ha dicho falsamente.

Sin embargo, utilizando el estatus non-dom se puede conseguir una liberación de impuestos efectiva. Solo se tributan los ingresos introducidos y utilizados en Irlanda.

Como se ha descrito, para utilizar el convenio de doble imposición con EEUU del 0% se necesita un certificado de impuestos.

En Irlanda este se consigue tras una estancia de 183 días, pero en los años siguientes es más fácil. Con 280 días es suficiente por tres años, y quien haya tenido obligación tributaria en Irlanda durante tres años seguidos, la seguirá teniendo durante tres años más aunque esté totalmente ausente del país.

Otros países con un sistema impositivo interesante para personas físicas son Gran Bretaña (también cuenta con su non-dom), Suiza y Eslovaquia, que sin embargo tienen un impuesto sobre la renta que llega en general al 15%.

Bulgaria y Tailandia (tributación territorial) cuentan con una retención en origen del 5% en su convenio de doble imposición con EEUU.

Quien viva 183 días en Tailandia quedaría libre de impuestos en Tailandia sobre los ingresos obtenidos en el extranjero, pero pagará solo el 5% de retención en origen por cánones de licencia de EE.UU. Eso sí, conseguir un certificado fiscal en Tailandia puede ser complicado para extranjeros.

Con residencia en Bulgaria pagamos un 10% de impuestos + 5% de retención sobre los royalties en EEUU.

Optimizando los cánones de licencia a través de sociedades de capital

El camino a través de sociedades de capital flexibles y útiles es más realista, pero no necesariamente más lucrativo. Con ellas es raro llegar a una carga fiscal cero, pero se puede optimizar mucho deduciendo gastos del negocio.

Una opción interesante ya mencionado, a pesar de la supresión de la IP-Box, era Chipre con el 12,5%. También Irlanda, con la misma cuota, es interesante.

Otras sociedades de capital interesantes son, por ejemplo Bulgaria (10% + 5%), Rumanía (1-3% para micro empresas + 10%), Hungría (9% + 0%) y Suiza (12,5% + 0%).

Eso sí, no hay que olvidar las retenciones en origen de las sociedades de capital de estos países, como por ejemplo, el 35% de Suiza o el 15% de Hungría. Sin embargo, estas se pueden optimizar al cero por ciento.

Aquí es difícil distinguir un ganador claro, por lo general lo mejor será estudiar cada caso en una consulta personal, pues la mejor opción depende más bien del nivel de beneficios y de la situación personal.

Por si te lo preguntabas, las LP de Canadá, en tanto que sociedades personalistas, no pueden utilizar el convenio de doble imposición del 0% con EEUU.

Por último, no hay que dejar de mencionar Estados Unidos. Pues allí solo se aplica la retención en origen a pagos al extranjero, no a empresas de EE.UU. Pero en el caso de las sociedades de capital acecha la retención en origen de los dividendos, mientras que las LLC están sujetas a un impuesto sobre la renta mayor en el caso de los cánones de licencia estadounidenses. Eso sí, la LLC disregarded podría ser una opción muy interesante, ya que en principio permitiría evitar las retenciones (se considera persona estadounidense), pero no paga ningún tipo de impuestos al transferir los beneficios a su dueño).

Concluyendo

Quien quiera evitar por completo los impuestos y retención en origen sobre royalties de EEUU, tendrá que trasladar su residencia en la mayor parte de casos (en nuestra enciclopedia del emigrante puedes leer sobre más de 60 países a los que emigrar y en los que vivir libre de impuestos) o deberá usar una sociedad estadounidense.

Respecto a ingresos por derechos de autor, los países más favorables son sobre todo Irlanda, Reino Unido y Tailandia gracias a sus régimen non-dom y a sus buenos convenios de doble imposición con Estados Unidos.

Eso sí, tendrás que pasar gran parte del año en dichos países para obtener el certificado de impuestos necesario.

El otro camino a través de sociedades de capital es más sencillo, pero siempre te obligará a pagar un mínimo en impuestos.

Los escritores y otros creadores de propiedad intelectual deberían pensar muy bien si de verdad quieren ceder los derechos de explotación de sus obras a empresas estadounidenses, que ya de por sí exigen quedarse con gran parte de los ingresos. Sin duda, lo más sencillo es ocuparse uno mismo de la distribución.

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