Esperando a la cola

De nuevo, tenemos uno de esos temas que no dejan de ser actuales, ¿cómo puedes proteger tus activos en tiempos de crisis? Concretamente, ¿qué pasa con tus bienes y tu dinero en relación con las medidas tomadas a causa del coronavirus?

En nuestro último artículo presentamos estrategias sobre cómo seguir manejando con éxito tu negocio en tiempos difíciles como el actual, y al mismo tiempo poder seguir ejerciendo la libertad de expresión sin tener que temer por tu medio de subsistencia porque te pudieran cerrar tus cuentas bancarias, bloquear tus páginas web o intentar sancionar o demandar.

No se puede negar que muchas de las cosas que venimos ya hace tiempo anticipando parecen acercarse cada vez más. La supuesta contaminación de los billetes por el covid-19 está acelerando en muchos países una prohibición del dinero en efectivo y, por supuesto, si las libertades fundamentales de los ciudadanos han podido caer sin apenas oposición en unos pocos días, el corralito y posibles expropiaciones y tasas o impuestos covid en según qué zonas del mundo ya no son meras fantasías.

Por supuesto, para los gobiernos de todos los países el coronavirus resulta beneficioso en este sentido. Sin ánimo de perdernos en teorías conspirativas sobre cómo se ha llegado aquí, podemos decir que los gobiernos y políticos oportunistas y sus grupos de presión tienen la excusa perfecta para dejar que quiebre este sistema político y económico fracasado sin remedio, descargándose a su vez de toda responsabilidad.

En algunos países incluso se benefician de un aumento de sus tasas de aprobación por las fuertes y autoritarias medidas tomadas. Un virus invisible que pone patas arriba la vida diaria de todos los individuos es el culpable perfecto. Y el típico ciudadano moderno es la víctima perfecta.

Sea como sea no tenemos por qué convertirnos en víctimas de todo esto, siguen existiendo posibilidades de prepararse adecuadamente para los probables escenarios de los próximos meses.

Por supuesto, si has aprovechado los últimos tres años desde que existe Librestado para contratar una consulta y poner en marcha las estrategias aquí explicadas, estarás en una mucho mejor posición. Lo óptimo sería tener ya un plan B con residencia permanente en el extranjero. Pero, en cualquier caso, como mínimo sabrás como poner tus bienes fuera del alcance del Estado en tu país de origen, de modo que saldrás mucho mejor parado de esta que tus vecinos.

Lo que encontrarás en el artículo de hoy está dirigido especialmente a aquellas personas que todavía son residentes en países de fuerte presión fiscal. Aunque las medidas aquí descritas son más factibles en unos países que en otros.

Sin duda, solo podemos felicitarte si ya te has despedido de los sistemas totalitarios de los países de fuerte presión fiscal, ¡te vas a librar de una buena!

Por supuesto que la crisis del covid es global, y muchos otros países implantarán medidas similares a las aquí discutidas. Por ello aún habrá que esperar para saber qué países serán atractivos en el futuro.

La cosa va a empezar en serio el año próximo, unos meses después del desastroso confinamiento. Además, hay otras empresas gravemente amenazadas por la quiebra aparte de líneas aéreas, agencias de viajes y restaurantes. Sin hablar de los bancos, sobre los que se cierne el peligro de una reacción en cadena en el sur de Europa.

Típica situación económica personal: estar altamente concentrado

Empecemos este artículo con un ejemplo del típico español, una descripción quizá algo exagerada, pero que seguramente se corresponde actualmente con miles de ciudadanos españoles, argentinos o mexicanos por nombrar solo algunos.

El típico español tiene un cómodo puesto de trabajo en el Banco Santander. Tiene sus ahorros depositados en una cuenta en el Banco Santander y está pagando su vivienda mediante la correspondiente hipoteca hasta más allá de su jubilación. Ha invertido una parte de sus ahorros en acciones del Banco Santander. Allí conoció a su mujer, y sus hijos tienen una libreta de ahorros en ese banco.

Cuando corren buenos tiempos esta situación parece idílica. El sueldo llega con regularidad, la cuenta está tan segura como la jubilación y las acciones suben tanto que una vez al año se pueden permitir ir de vacaciones a la playa. Pero los buenos tiempos pueden convertirse rápidamente en malos tiempos, como vemos actualmente. La mayoría de bancos tienen actualmente enormes problemas, y quienes tienen cuentas allí muchas veces no son ni tan siquiera conscientes de ello. Quizá simplemente confían en la relevancia del banco dentro del sistema o en el Fondo de Garantía de Depósitos.

En una profunda crisis económica –como hemos dicho, todavía no hemos llegado a ese punto– todo sucede de golpe: se pierde el trabajo y es muy difícil encontrar empleo en otro banco, pues todos deben lidiar con los mismos problemas. La cotización de las acciones baja vertiginosamente y nuestros problemas de liquidez se agravan. Ya no se puede hacer frente a los créditos pagaderos, perdemos la casa, quizá también a la mujer y los niños. En el peor de los casos pueden quebrar los bancos con las consecuentes pérdidas patrimoniales, o bien el Estado impone un gravamen obligatorio sobre la riqueza justamente para evitar esto.

Solo cabría esperar que en ese caso tu patrimonio no fuese muy elevado; en tiempos de prácticamente el 40-50% de impuestos sobre la clase trabajadora esa es por suerte (o por desgracia) la regla general en España. En ese sentido, muchos lectores no tienen tampoco mucho de lo que preocuparse mientras no sean millonarios. Pero ya hablaremos de eso.

Probables medidas de los gobiernos para sanear las cuentas estatales

Durante mucho tiempo la gente se ha reído de quienes infundían el miedo ante un inminente derrumbe económico. ¿Expropiaciones en España o en Alemania? ¡Eso es imposible! (aunque en los últimos 100 años eso ha sucedido más de una vez).

Pero eso ha cambiado en el transcurso de unas pocas semanas. El parlamento alemán sin ir más lejos, ya está preparando un impuesto sobre el patrimonio y analizando si es posible estructurarlo conforme a la Constitución. El correspondiente documento, con información interesante del trasfondo, se puede leer aquí en alemán. En España, parte del gobierno está planeando un nuevo impuesto a la riqueza y por supuesto subidas de impuestos en muchos otros ámbitos.

Un impuesto sobre el patrimonio puede tener distintos aspectos. Aquí abordaremos brevemente los escenarios más probables en que se puede exprimir a los ciudadanos por el asunto del covid.

Impuesto a la riqueza

El impuesto a la riqueza parece atractivo, pero trae consigo algunos problemas. Al fin y al cabo, el Estado de vigilancia no está tan avanzado como para valorar o identificar completamente el patrimonio de cada ciudadano. Incluso es cuestionable qué se entiende por riqueza.

¿Cómo se valoran los créditos? ¿Y la casa en propiedad? ¿Se incluyen coches, televisores y juguetes infantiles? ¿Se incluyen solo las cuentas bancarias en el país? ¿O también en el extranjero? ¿Cómo se pueden realizar retenciones sobre cuentas en el extranjero? ¿Qué sucede con las fundaciones, cooperativas y otras formas jurídicas?

Nosotros creemos que no es para nada descartable algún tipo de impuesto a la riqueza de manera puntual, pero no nos parece realista un nuevo impuesto sobre el patrimonio de forma permanente. Pues existen medios más eficaces con un riesgo mucho menor de suscitar protestas. Entre impuestos y contribuciones sociales, la factura asciende a más del 60% de lo que ganamos, por lo que ya no queda mucho más por sacar a la mayoría de los ciudadanos.

En todo caso, quienes estarían en grave riesgo son los ricos. Y no hay tan pocos como podríamos creer. Según datos de 2019 1.365.000 en Alemania y 979.000 en España por poner dos ejemplos. Muchos de ellos probablemente no sepan ni siquiera que son considerados como tales. pero poseer un inmueble o vivienda en propiedad de un tamaño considerable en Múnich, Hamburgo, Madrid, Barcelona u otros emplazamientos Premium puede ser suficiente para entrar dentro de la categoría de ricos.
Habrá que esperar a ver si la residencia habitual estará incluida a la hora de establecer el patrimonio a gravar, en España algún partido pedía excluirla hasta un límite de 400.000 euros de valor.

Pero muchos de esos millonarios no cuentan con la liquidez suficiente para hacer frente ni siquiera a un pequeño impuesto a la riqueza del 5 ó10%.

Lo mismo sucede con todas las pequeñas y medianas empresas. La riqueza de las empresas familiares está vinculada precisamente a la empresa que gestionan, y un impuesto patrimonial que no excluya el patrimonio asociado a la explotación empresarial agravaría aún más la situación de iliquidez y del mercado laboral. Y si se conceden ciertas excepciones, los grupos de presión que no se hayan visto favorecidos, exigirán nuevas excepciones para ellos (y estos suelen estar donde está el dinero con mayúsculas).

Si se llega a imponer un impuesto a la riqueza, es de prever que habrá una exención sobre, al menos, los primeros 200.000€ (en España se habla de 500.000), excluyendo la vivienda en propiedad y el patrimonio asociado a la actividad empresarial. Quien con sus ahorros se sitúe por debajo de ese límite no tendrá que preocuparse por una expropiación, pero sí de posibles quiebras bancarias y el aumento de otros muchos impuestos. En cualquier caso, un impuesto a la riqueza de más del 10% será muy difícil de imponer políticamente.

La hipoteca forzosa

Más realista aún que un impuesto a la riqueza son las hipotecas forzosas, porque, a diferencia del patrimonio global, los bienes inmuebles son mucho más fáciles de valorar.

Una hipoteca forzosa es prácticamente gravar un inmueble con una hipoteca, solo que el dinero va al Estado y no al banco. La hipoteca está asociada a un inmueble, con la desventaja para ti o la ventaja para el Estado de que ese patrimonio es precisamente inmóvil, no puede transferirse al extranjero, por ello, es el sujeto tributario perfecto.

Además, con estas medidas se logrará una gran aceptación popular, pues afectarían a las personas “correctas”: fondos buitre y grandes terratenientes que hacen subir los precios de los alquileres y destruyen ciudades enteras aburguesándolas. La discusión acerca de poner límites a los precios de los alquileres ya puso de manifiesto el poco aprecio que se tiene por los grandes propietarios inmobiliarios. Si se excluye la vivienda de uso habitual de la ecuación, esta hipoteca forzosa no acarrearía problemas generalizados de liquidez en la sociedad. La deuda hipotecaria con el Estado podría abonarse a lo largo de varios años. Así, el Estado recibiría gran parte de los ingresos por alquileres, en parte a través de impuestos, en parte a través de la hipoteca forzosa.

Por todo ello, creemos bastante probable que se introduzca esta medida de alguna forma. Es difícil prever a cuánto ascendería el nuevo impuesto, pero creemos que podría rondar el 20-30% del valor catastral o, tal vez, del valor a precio de mercado del inmueble. Lo más triste es que la mayoría de la población probablemente aplaudirá esta medida en lugar de salir a la calle a protestar.

Tributación por nacionalidad

Otra posibilidad sería ampliar la base de tributación. Para cada vez más personas, que también han emigrado con ayuda de Librestado, esto dejará de ser pronto una quimera. Canadá ya se está planteando que sus expatriados tributen por la nacionalidad según el modelo de EE.UU. para financiar las consecuencias del coronavirus.

También en Alemania los partidos de izquierda y los verdes discuten desde hace años esta tributación en todo el mundo en base a la nacionalidad. Para muchos países europeos el coronavirus podría ser un pretexto ideal.

Al fin y al cabo, se puede argumentar que miles de emigrados buscaron protección en Europa durante la crisis del coronavirus, dado que el “fabuloso gobierno y los mejores sistemas de salud del mundo” ofrecían ventajas innegables.

Sin embargo, actualmente el derecho comunitario no permite imponer una tributación por nacionalidad, y en cuestiones financieras sigue rigiendo el principio de la unanimidad. Precisamente los paraísos fiscales de la UE, como Chipre y Malta, se opondrían a este tipo de medidas, puesto que se beneficiarían poco de ellas (tienen demasiado pocos expatriados en otros países) y sufrirían fuertes pérdidas en sus propias bases imponibles. Por eso consideramos poco realista que se introduzcan medidas de este tipo a corto plazo.

Pero no es improbable que se introduzcan a nivel de la UE, incluso como impuestos propios de la UE, a medida que aumente la armonización fiscal. Al fin y al cabo, también como ciudadano emigrado uno se beneficia de las ventajas de la UE, como la libertad de movimiento y de establecimiento, así que algún porcentaje se podría soltar para el superestado europeo. En cualquier caso, seguramente todavía pasen algunos años antes de que lleguemos a eso.

Actualmente solo Estados Unidos y Eritrea obligan a tributar en base a la nacionalidad. Para evitar los numerosos conflictos de la doble tributación, los ciudadanos estadounidenses cuentan con un importe exento actual de hasta 138.000$ (que se ajusta cada año), por el que no debe tributarse en EE.UU. De acuerdo con muchos de los convenios de doble imposición celebrados, solo EE.UU. tiene acceso a las fuentes de ingresos generadas en EE.UU. Con ello, la mayoría de los norteamericanos emigrados no tienen grandes desventajas.

Por otra parte, los ciudadanos más pudientes de Eritrea, que viene a ser la Corea del Norte africana, suelen tener como destino predilecto Suiza o Suecia. Eritrea ha creado un eficiente sistema (para lo que es el país), en el que las embajadas en el extranjero desempeñan un papel fundamental. El impuesto del 2% es lo suficientemente bajo como para que sus ciudadanos lo paguen voluntariamente. De no ser así, el Estado tampoco tiene muchos problemas en perseguir y torturar a los familiares que permanezcan en Eritrea. Además, para los eritreos es oficialmente imposible renunciar a su nacionalidad, la nacionalidad eritrea no desaparece nunca.

Un Estado democrático como Estados Unidos ofrece la posibilidad de renunciar a la ciudadanía, sin embargo, tras una ola de renuncias en relación con la Ciudadanía Económica en el Caribe se introdujeron medidas mucho más exigentes. Ahora, la desnaturalización cuesta 3.000$ e incluye un interrogatorio cruzado con funcionarios estadounidenses que nos pueden llegar a disuadir de tomar esa decisión.

Pero mucho más oneroso es el impuesto de salida (exit tax). Al renunciar a la ciudadanía, en principio se deben abonar de nuevo las declaraciones tributarias de los últimos cinco años. Así que, esto es realista en todo caso antes de empezar a tener éxito como empresarios, pero en ese momento difícilmente podremos permitirnos una nueva nacionalidad.

¿Estaríamos dispuestos a renunciar a una nacionalidad Europea? Pues si las cosas se pusieran muy feas, probablemente sí. La libertad de movimiento que brinda el pasaporte europeo es magnífica, pero muchos de los países adicionales que no exigen visa no son países que uno quisiera visitar. Por otro lado, la mayoría de pasaportes del Caribe que se pueden adquirir legalmente ofrecen libertad para viajar a 130-150 países libres de visa, incluyendo la UE, lo que nos parece más que suficiente. Para los casos de Estados Unidos, Canadá, Australia y Nueva Zelanda, se puede obtener la visa de múltiple entrada que dura 10 años.

Si uno quiere tener libertad de establecimiento en la UE, no es necesario ser ciudadano europeo. En varios países de la UE alcanza con una residencia permanente a través de una adquisición inmobiliaria (Golden Visa). En Grecia eso se puede hacer ya a partir de 250.000€, y también es muy popular en Portugal y en España con una inversión desde 500.000€. Y pasados un par de años, se puede volver a obtener un pasaporte de primera, pero sin tener que tributar forzosamente en ese país.

Es evidente que en una decisión como esta no cuentan solo los aspectos fiscales. Tal vez alguien quiera ser presidente o primer ministro y convertir su propio país en un oasis de libertad. Quien pueda vivir de su patrimonio e inversiones, puede arreglárselas con la tributación española o alemana. Las fundaciones familiares, como en Liechtenstein, las cooperativas dentro del país o la constitución del sustrato necesario en el extranjero permiten optimizar en gran medida los impuestos de forma legal también con una residencia en la UE.

Por supuesto, Librestado puede ayudarte a obtener una segunda ciudadanía. Hay pasaportes suficientemente atractivos que parten desde una donación de unos 120.000€ (incluyendo todas las tasas), o a partir de una inversión de unos 200.000€ que recuperaremos después de varios años con un pequeño beneficio. Aquí vale la pena mirar el panorama con detenimiento: hay diferencias considerables entre San Cristóbal (con gran libertad de movimiento), Granada (sin visa para viajar a China), Dominica, Antigua, Vanuatu, Moldavia y otros.

Nuestra recomendación son claramente los países pequeños, como las naciones insulares en el Caribe o el Pacífico, pues estos nunca se van a ocupar de la fiscalidad de los pocos expatriados que tienen. La falta de un asesoramiento consular puede ser una desventaja para algunas cosas, pero seguro que es una ventaja para tu propia libertad.

También ahora en tiempos del covid los Estados insulares son lugares atractivos para vivir, puesto que en muchos casos no se han visto afectados por esta enfermedad. Lo malo es que solo se puede entrar siendo ciudadano de dichos países.

Subidas de impuestos

Por supuesto que se pueden simplemente subir los tipos impositivos o crear nuevos impuestos. Eso seguramente sucederá, pero los Estados tendrán que hacerlo con cuidado para no dañar aún más a la convaleciente economía. Por ello, probablemente no se esperen aumentos significativos en los impuestos de sociedades (aunque esto también depende de cada país). La tributación probablemente aumente sobre las distribuciones de dividendos, pues los políticos quieran tratar de que las empresas las reduzcan para que no se descapitalicen (de hecho han obligado a cancelar el pago de dividendos durante varios años a las empresas que han percibido ayudas económicas).

Creemos que es muy probable que en muchos países de la UE los dividendos y las ganancias de capital vuelvan a recaer dentro del impuesto sobre la renta en aquellos países en los que esto aun no sucede. Esto supondrá cierto alivio para los pequeños inversores, pero una mayor carga para los empresarios y la gente adinerada.

Del mismo modo, tampoco es improbable que la progresión fiscal aumente en la parte superior. Una progresión fiscal de hasta el 50% se sitúa totalmente en el marco de lo posible.

En suma, las perspectivas no son nada halagüeñas para los inversores de todo el mundo. ¡Solo cabe esperar que en 2020 todavía sea posible emigrar!

Seguir imprimiendo dinero

Las imprentas trabajan a toda máquina y lo van a seguir haciendo. Con ello, ya se han echado por tierra todos los tabúes de las políticas de los bancos centrales. La independencia de muchos bancos centrales ya solo existe a lo sumo sobre el papel. Ahora estos bancos ya no avalan solo las deudas del Estado, sino que incluso apoyan a las empresas con compras directas de bonos corporativos. Estados Unidos ya ha puesto en marcha el  “helicóptero monetario”. Esto, unido a la reciente caída del precio del petróleo, está abonando el terreno para que en los próximos meses se produzca una catástrofe económica, dado que la confianza en los mercados y en sus instituciones no deja de menguar.

Es seguro que estas políticas monetarias se seguirán aplicando con más fuerza que hasta ahora. Al fin y al cabo, la expropiación por vía de la inflación solo se aprecia cuando ya es demasiado tarde, tras lo cual, ya solo se pueden usar los ahorros monetarios como papel higiénico.

Protección del patrimonio durante la crisis: los dos principales mantras

¿Qué podemos hacer para proteger nuestro patrimonio ante este escenario pesimista? La respuesta la proporcionan los dos principales mantras de la teoría de las banderas y de la protección de activos. Cuanto más nos atengamos a ellas, mejor superaremos los próximos años sin sufrir graves perjuicios.

El mantra de la teoría de las banderas reza: “Ve allí donde mejor te traten”. Esto significa que el lugar en donde mejor proteger tu patrimonio ya no será tu país de origen si allí existe un peligro de expropiación. Si tu país está en Europa, es verdad que sigue siendo un lugar mejor que muchos otros países del mundo, pero está lejos de ser óptimo. Dependiendo de la bandera, existen diferentes alternativas en varios países. También puede suceder que un país fracase en un aspecto pero brille en otros. Un ejemplo de ello es Chipre, que resulta realmente atractivo para la residencia y la constitución de sociedades, pero que sin embargo tiene un sistema bancario desastroso.

El núcleo de la teoría de las banderas es la diversificación global. Es imprescindible evitar los riesgos explicados al principio. No hay que exagerar, pero por cada clase de inversión habría que poseer 3-5 alternativas en diferentes países, ya sean cuentas bancarias, fondos en brokers, depósitos de metales preciosos u otras propiedades. Pero tampoco hace falta sacar todos los ahorros del país de origen, lo que sí que aconsejamos es tener siempre una reserva en efectivo o en oro disponible para financiar una eventual huida del país.

Para aumentar la utilidad de la teoría de las banderas habría que combinarla con elementos de la protección de activos. El segundo mantra importante dice así: “controla todo, no poseas nada”, pues a quien es pobre, nada se le puede quitar. Existen varias formas de convertirse en pobre oficialmente, pero vivir como un rico, aunque amucha gente esto le resulte más difícil de entender que la diversificación internacional.

La protección de activos se incluye pues en la estructuración de las formas jurídicas con ayuda de la teoría de las banderas, que separan tu patrimonio de tu persona. El patrimonio forma parte de una estructura que se pertenece a sí misma, pero sobre la que puedes tener cierto control. Esto se logra a través de unos adecuados Estatutos (Operating Agreement) que sean interpretados por personas de confianza como, por ejemplo, el Consejo de una fundación benéfica.

A menudo es posible dirigir las operaciones a través de nuestra propia empresa, que a su vez debe ser miembro del Consejo de la fundación, o también se puede intervenir en la forma de Protector/Guardian Veto contra determinadas disposiciones del Consejo. Lo importante es únicamente que, tanto para cuestiones tributarias como para fines de la protección del patrimonio, el reconocimiento de esas estructuras depende de la cesión real de determinados controles.

Un ejemplo sería constituir una estructura no muy costosa de 3 LLC de EE.UU. anónimas, Sociedades Limitadas-Fundaciones británicas, una serie de otras formas jurídicas o una combinación de estas para que se conviertan en miembros fundadores de una cooperativa. El encubrimiento es un componente importante de la protección de activos, pues lo que no se te puede atribuir, no se te puede quitar.

Una estructura sofisticada de protección del patrimonio combina diferentes formas jurídicas en diferentes países para ofrecer la mayor seguridad posible. Es cierto que los costes administrativos de estas triquiñuelas pueden dispararse rápidamente. Pero solo una estructura prolijamente organizada es suficiente en un caso ideal para eludir los escenarios arriba descritos.

Las fundaciones son una buena solución contra los impuestos sobre el patrimonio. En Europa es habitual que solo se reconozcan las fundaciones familiares de la UE/EEE. La elección óptima aquí es el pequeño Principado de Liechtenstein, donde se creó el concepto de la fundación familiar hace casi 100 años. Una fundación familiar, en combinación con el banco privado correcto y contratos de seguros vinculados al fondo y colocados privadamente serían un hueso duro de roer, en particular si el patrimonio está diversificado en otras filiales extranjeras de una fundación de este tipo.

En primer lugar, se puede jurar y perjurar que no se posee ningún patrimonio; en segundo lugar, se impide a tu propio Estado el acceso directo a los bienes. Así pues, uno puede disfrutar de una acumulación de capital libre de impuestos y libre del impuesto de sucesiones para la siguiente generación, mientras que siempre puede cubrir sus costes de vida como beneficiario de esas inversiones.

Pero es cuestionable si una fundación familiar de este tipo será útil cuando se impongan hipotecas forzosas sobre inmuebles. Dado que estos activos son inmuebles, están expuestos al legislador local sin ninguna protección.

Otros prefieren transferir sus propiedades a una LLC norteamericana o a sociedades anónimas, las cuales a menudo tienen plenas capacidades jurídicas.

Nosotros colaboramos con los mayores expertos de cada campo en el ámbito de las fundaciones familiares de Liechtenstein si te interesan estos aspectos de la protección del patrimonio, puedes contactarnos aquí. Además, Librestado puede constituir para ti de primera mano LLC norteamericanas. También somos expertos en asociaciones, trusts y otras formas jurídicas alternativas.

Tu cuenta bancaria: posibilidades dentro del país y en el extranjero

A pesar de que en Librestado tenemos un estudio comparativo sobre bancos internacionales, no creemos que sea conveniente depositar grandes sumas de dinero en estas instituciones. Esto obedece a la simple realidad de que el dinero que está depositado en una cuenta bancaria no te pertenece a ti, sino a tu banco. Y con cada céntimo que se les deposita, los bancos pueden multiplicar la oferta monetaria.

Por eso habría que pensar si no sería mejor asegurar el patrimonio lejos de los bancos y solo mantener en estos un mínimo de liquidez suficiente para el día a día. La cuenta estaría cubierta con lo justo para garantizar el pago de las liquidaciones de las tarjetas de crédito y el resto se podría mantener en otros activos. Al menos así lo hacemos nosotros.

Quien de todos modos desee confiar en los bancos, debería igualmente diversificar los lugares en donde deposite su dinero. Tener una cuenta bancaria en ciertos países de Europa o en Suiza. no es mala en comparación con muchos otros países. A muchos clientes incluso les aconsejamos expresamente que abran cuentas en Alemania por ejemplo, puesto que los bancos alemanes ofrecen buenos servicios a precios aceptables con una gran estabilidad. No obstante, aquí no habría que generalizar, sino examinar al detalle cada entidad para minimizar riesgos como las quiebras bancarias o los impuestos a la riqueza.

Una cuenta en el extranjero probablemente no sea de gran ayuda en el caso de un impuesto a la riqueza, pues de igual modo que en el país de origen se ha de tributar por las rentas mundiales, también se recurrirá al patrimonio que esté a nuestro nombre en cualquier parte del mundo en caso de establecer un impuesto a la riqueza. Con el intercambio de información a nivel mundial será cada vez más difícil ocultar nuestro patrimonio en cuentas bancarias y seguramente establecerán también el delito de ocultación del patrimonio para eludir el impuesto a la riqueza. Al menos en la UE ya pueden embargar las cuentas libremente.

Frente a un impuesto a la riqueza solo podrá ayudar situarse dentro del límite correspondiente de exención. Todos aquellos que tengan un patrimonio en cuentas inferior a 200.000€ probablemente no deberían preocuparse.

Diferente es la situación de las posibles quiebras bancarias, que ocurrirán inevitablemente a raíz de la crisis económica ocasionada por el coronavirus. Aunque el estado de los bancos del norte de Europa no es tan delicado como el de los del sur de Europa, no hay duda de que todos se verían arrastrados en una eventual caída. Aquí sería insensato fiarse del Fondo de Garantía de Depósitos para cuentas de hasta 100.000€. La ley de garantía de depósitos excluye expresamente un reembolso en caso de crisis bancaria. La garantía de depósitos solo ayuda si, en buenos tiempos económicos, un banco quiebra por mala gestión. En tiempos de crisis, que afectarán a más de un banco, no podemos confiar en eso. Por otra parte, con una garantía de depósitos elevada, aumenta el atractivo de realizar inversiones de riesgo. Total, ya nos rescatará el Estado, es el mantra en los altos círculos bancarios, cosa que es bastante probable vuelva a suceder según un nuevo plan de la UE.

Si uno desea conservar su dinero en bancos europeos, se recomienda de nuevo una amplia diversificación y mantener importes de solo cinco cifras por cada cuenta y banco. Sería conveniente evitar bancos del sur de Europa (los más castigados por la crisis, con el riesgo añadido de una fuerte devaluación de la moneda nacional en caso de una salida del Euro) o incluso los bancos alemanes Deutsche Bank y el Commerzbank, dado que en el caso de una quiebra de bancos en el sur de Europa, estarían enseguida en aprietos por su alta exposición a deuda de estos países. Mucho más estables son la mayoría de las Sparkasse, los Volksbank y los Raiffeisenbank alemanes. Pero también aquí habría que mirar con lupa cada banco en particular, pues dependiendo de la ciudad pueden haberse producido asignaciones de recursos inadecuadas con alto nivel de riesgo.

El banco alemán considerado en principio más estable en caso de una quiebra bancaria es el DZ Bank. El DZ Bank es relativamente poco conocido, pero es el segundo mayor banco por fondos propios de Alemania después del Deutsche Bank. Al ser el banco matriz de todos los Volksbank y Raiffeisenbank organizados en cooperativa, también es el banco de referencia para las cooperativas. Pero también pueden, por supuesto, abrir allí cuentas negocios las sociedades limitadas y sociedades con otras formas jurídicas. Una sucursal en Luxemburgo podría proporcionar ventajas adicionales.

Una cuenta en el extranjero es en principio conveniente para cualquier persona y puede abrirse de forma totalmente legal en cualquier parte del mundo.

Dentro de la Unión Europea no aconsejamos abrir cuentas más al sur de Suiza. Abrir una cuenta en España, Italia, Grecia, etc. no es muy aconsejable en estos tiempos, entre otras cosas porque no ofrecen muchas ventajas y sí mayores riesgos. Hay que tener en cuenta que estos países están altamente endeudados, sus bancos están en una situación muy frágil (entre otras cosas porque tienen gran parte de la deuda pública de sus países en sus balances) y, en caso de una eventual salida del Euro de alguno de estos países, la moneda nacional (peseta, lira o dracma) sufriría una fortísima devaluación, probablemente de más del 50% y, con ello, todo el dinero depositado en sus cuentas, pues sería automáticamente convertido en moneda local.

Creemos que actualmente dentro de los más estables, podemos encontrar los bancos escandinavos de Suecia o Estonia, pues ambos países tienen una reducida deuda soberana en comparación con los demás. Si viajamos personalmente, en el SEB Bank se pueden abrir cuentas de manera relativamente fácil, sobre todo en Estonia. En cambio, en Suecia suele ser necesario disponer de un número fiscal sueco. Pero este número es bastante fácil de obtener siendo ciudadano de la UE y no genera una obligación tributaria. Siendo uno de los pocos países que actualmente están totalmente abiertos, podría merecer la pena hacer una pequeña visita a Suecia.

Activado ya el Brexit, una buena alternativa en Europa es el Reino Unido. Con un depósito de más de 25.000 libras, puedes abrirte una cuenta para no-residentes en grandes bancos como Barclays y Lloyds en Inglaterra. A partir de 100.000 libras, también es posible abrir una cuenta en colonias de la Corona, como la Isla de Man, Jersey o Guernsey. En productos de inversión como seguros de vida o depósitos a plazo fijo los importes mínimos pueden ser inferiores. Para no residentes en la UE, los depósitos a plazo fijo mínimos en el Lloyds en la Isla de Man empiezan ya a partir de 10.000 libras.

Pese a la pérdida del secreto bancario, precisamente los pequeños bancos privados en Suiza o en Liechtenstein siguen siendo muy recomendables. Aquí hay unos cuantos para elegir.

Nosotros colaboramos con expertos que pueden elegir para ti el banco adecuado para tus propósitos, muchas veces ahorrando el 50% de los costes. Pero para ello tu depósito debería ser de medio millón de euros al menos.

Pero también con sumas más pequeñas se puede hacer algo, sobre todo en Suiza. Entre los círculos offshore es muy popular el banco privado CIM, emplazado en Wollerau, cerca de Zúrich, en Lugano y en Ginebra. Este banco concede cuentas de negocios con relativa facilidad a jurisdicciones de la UE y offshore con buena reputación.

Fuera de la Unión Europea existe un sinfín de posibilidades. Singapur es muy recomendable, pero sin residencia exige depósitos mínimos de 150.000€ para tener posibilidades reales de abrir una cuenta.

Más fácil es en Estados Unidos. Viajando personalmente a Florida se puede obtener sin problemas una cuenta particular con tarjeta de crédito en diversos bancos, y sin número fiscal ITIN. No obstante, contar con este número facilita las cosas y es necesario para demostrar solvencia. Librestado estará encantado de ayudarte con la solicitud. Además, en los próximos meses el dólar estadounidense será probablemente la mejor divisa en la que mantener nuestros ahorros.

Puerto Rico es parte de Estados Unidos, pero está sujeto a unas leyes bancarias propias que excluyen a este territorio del intercambio automático de información. Por ello, el conocido banco offshore EuroPacific Bank se trasladó en 2017 a esta isla desde el Estado caribeño de San Vicente. Con una cuota de capital propio del 100%, el banco fundado por un profeta del crash mantiene realmente todos los depósitos físicamente y se financia exclusivamente de comisiones. El hecho de no conceder créditos ni especular con el dinero de los clientes hace que este banco sea en principio muy seguro. Además de cuentas, se puede obtener una plataforma de trading y una cuenta garantizada en oro. Las cuentas de negocios se pueden abrir desde cualquier parte del mundo para casi todas las posibles formas jurídicas que existen ubicadas en casi cualquier  jurisdicción. Se pueden abrir cuentas remotamente desde cualquier domicilio fuera de Estados Unidos.

Una filosofía parecida sigue el banco que lleva el nombre nada modesto de Capital Security Bank, situado en el territorio perteneciente a Nueva Zelanda de las Islas Cook, que también ofrecen por cierto una excelente protección de activos a través de sus estructuras de trust y LLC. Pero es relativamente caro en comparación con el EuroPacific Bank.

Panamá es el único país del mundo que no tiene un banco central, e históricamente ha sorteado muy bien las crisis, dado que los bancos saben que no pueden ser rescatados si fracasan con sus inversiones. De ahí que la proporción de sus fondos propios sea muy elevada y la gestión más bien conservadora. En combinación con la popular residencia en Panamá, aquí es relativamente fácil obtener una cuenta de forma estable.

También Georgia sigue siendo un centro bancario bastante popular, y también allí ofrecemos aperturas de cuentas remotas. Dado que la falta de un intercambio automático de información atrajo a fortunas de dudoso origen, en las primeras semanas de 2020, también a raíz del acercamiento a la UE, se llevaron a cabo investigaciones a gran escala sobre el lavado de dinero que condujeron al cierre de numerosas cuentas. El sistema bancario georgiano es relativamente estable y en principio sigue siendo recomendable.

Actualmente, nuestro servicio de apertura de cuentas remota solo es posible a partir de depósitos mínimos de 15.000€, preferiblemente a partir de 100.000€.

Cada vez hay menos países que no estén adheridos al intercambio de información y que a su vez tengan sistemas financieros y bancarios aceptables. En la mayoría de los países africanos uno no querría depositar su dinero. Entre las jurisdicciones más interesantes sin CRS, si no se han mencionado ya, se cuentan sobre todo Tailandia, Paraguay, República Dominicana, Taiwán y Camboya. Especialmente en Tailandia sigue siendo bastante fácil abrir cuentas privadas incluso como turista, y el bath tailandés también es actualmente una moneda recomendable. Tailandia es ideal además para dejar sin efecto el intercambio de información a través de la factura de consumo, eso sí, atravesando algunas lagunas…

Librestado coopera con una variedad de socios que pueden abrir cuentas particulares y de negocios también en otras partes del mundo. Con frecuencia se pueden abrir cuentas a través de un Banking Introduction Service experimentado en sitios donde si lo solicitáramos personalmente fracasaríamos. Naturalmente, eso tiene unos costes que a muchas personas les pueden resultar astronómicos.

Alternativas líquidas a una cuenta bancaria

Hay algo que no debemos olvidar: los bancos no son las únicas instituciones que pueden mantener recursos líquidos en monedas. En lugar de en un banco, puedes mantener tu dinero igual de bien en todas las demás instituciones financieras posibles. Por ejemplo, con un broker sin invertir en acciones o en un depósito de metales preciosos sin comprar oro. Esta suele ser una buena alternativa de determinadas jurisdicciones para beneficiarse de unas exigencias de KYC (Know your client) más laxas.

Quien no prevea o no desee viajar a Estados Unidos por un tiempo, puede abrir remotamente una cuenta en un bróker estadounidense de forma relativamente fácil y transferir allí su dinero. En lugar del invertir el dinero en acciones o dedicarse al trading se puede dejar el dinero simplemente en dólares estadounidenses. Incluso muchas veces abonan un pequeño interés. En algunos brokers de EE.UU. también pueden tener depósitos los no residentes. Interactive Brokers es líder en el sector, pero hay que hacer la solicitud en la propia página web de EE.UU. A los residentes en la UE se los remite automáticamente a Luxemburgo. TD Ameritrade es una buena alternativa para viajeros perpetuos, pero no funciona si tienes la residencia en un país de la UE. En Charles Schwab se pueden abrir cuentas también desde la mayoría de países de la UE.

En la situación actual del mercado no es mala idea mantener dólares estadounidenses, pues es de esperar una nueva revalorización del dólar a corto plazo, tal vez incluso llegando a la paridad con el euro en los próximos meses. Al ser la moneda de reserva mundial, Estados Unidos tiene la ventaja de que se puede endeudar casi ilimitadamente y financiarse imprimiendo billetes.

Claro que, con una estructura de cuentas equilibrada, las monedas también juegan un papel. También los dólares australianos, neozelandeses y canadienses, junto con las coronas suecas, son una combinación interesante. El euro, en cambio, ofrece un refugio menos estable debido a la fragilidad de varios de sus miembros como Italia, Grecia o España.

Pero volvamos a las alternativas en relación a las cuentas: quien quiera beneficiarse del emplazamiento de Singapur pero no cuente con el dinero necesario, puede simplemente transferir dinero a los proveedores de metales preciosos Bullionstar o Silverbullion y mantenerlo en dólares de Singapur. Es posible abrir una cuenta remotamente y solo se necesita una copia del pasaporte. Además, aquí no rige el intercambio de información y, dado que no hay intereses, tampoco se defrauda impuestos. Por supuesto que se puede (y probablemente se debería) convertir una parte en metales preciosos como el oro o la plata.

Otra opción para mantener monedas líquidas son las stablecoins, que ya expliquamos en el artículo anterior. Las stablecoins son criptomonedas sin volatilidad que, a través de mecanismos de blockchain, como Smart Contracts, simulan la cotización de diferentes monedas y la adaptan constantemente.

No hay duda de que también Bitcoin y otras criptomonedas son más bien ganadoras en la crisis del coronavirus. Pero, quien no quiera especular, puede de todos modos utilizar ventajosamente las criptomonedas con stablecoins. Pues para ellas no se necesitan bancos ni carteras donde conservarlas.

Como cualquier criptomoneda programada con inteligencia, son prácticamente imposibles de embargar. Ningún Estado puede tener acceso a tu cartera de criptomonedas. Y ya existen suficientes posibilidades de acceder a las bitcoins sin verificación o de canjearlas en carteras descentralizadas y desreguladas.

Entretanto existe ya una serie de stablecoins, de las cuales DAI sería la más recomendable para los principiantes, pues reproduce la cotización del dólar estadounidense. Sobre Tether hay opiniones encontradas, y hay quienes creen que se trata de una enorme estafa. DAI funciona con la blockchain Ethereum y es compatible con wallets recomendables, como Monolith. Teniendo residencia en la UE ofrecen incluso una tarjeta de débito Visa, que uno puede cargar con su DAI. Pero tú tienes el control total del dinero mientras que DAI esté en tu cartera (pues posees las claves privadas). Solo al cargar una tarjeta Visa es posible en teoría el acceso, pero solo a una suma pequeña, que en general se gasta directamente.

En la situación actual del mundo es de prever que las criptomonedas vuelvan a experimentar un auge de aquí a fin de año. Actualmente todavía puede ser un momento propicio para cubrirse. Las stablecoins son preferibles a cualquier cuenta bancaria en el mundo.

Christoph por su parte está invirtiendo, además de en Bitcoin, sobre todo en Hedera Hashgraph y Pirate Chain. Hedera Hashgraph es un competidor de Ethereum con una tecnología superior, que también es resistente a la computación cuántica, el mayor peligro de las criptomonedas en la próxima década. Pirate Chain es actualmente la criptomoneda más anónima del sector. Además, apoyo el desarrollo de proyectos aún más óptimos que combinen ambos aspectos. Jorge en cambio ha optado por invertir en empresas cotizadas muy castigadas en bolsa pero que son negocios con muchos años de historia (han sobrevivido a muchas crisis) y fuertes ventajas competitivas, con caja neta o apenas deuda, empresas muy rentables y controladas por una familia (directiva con skin in the game). También ha invertido en empresas relacionadas con las materias primas como el cobre, LNG o el petróleo compradas a precios de derribo.

Volviendo a las criptomonedas, en tiempos de confinamiento es el momento ideal para empezar a familiarizarse con estas. Gracias a StableCoin esto se puede hacer sin riesgo de pérdidas económicas. La volatilidad a corto plazo se sitúa aquí en oscilaciones de un máximo del 2%.

Sin embargo, también se puede ganar dinero con ellas. El término clave para eso es “Decentralized Finance”, que nos lo reservamos para otro artículo. Hoy en día se pueden obtener intereses de película en comparación con los bancos a través de préstamos de dinero descentralizado, y eso sin ningún tipo de riesgo.

Otras posibilidades para la protección de activos

Se podrían llenar miles de páginas con el tema de la inversión en un crash económico o financiero. Las estrategias de inversión de Christoph o de Jorge no son recomendables para el inversor medio sin una debida formación. Ambas se basan en inversiones a muy largo plazo. En el caso de Christoph se trata de inversiones ilíquidas en donde el dinero queda “perdido” por estar atado.

Más del 90% de su patrimonio se encuentra en participaciones empresariales no cotizadas en diferentes sectores. La más conocida es quizá la plantación de nueces en Georgia, que con diez mil árboles en pleno crecimiento son un activo tangible. Pero también tiene varios proyectos inmobiliarios, incluyendo el alquiler por periodos cortos, participaciones en sociedades atractivas de empresarios de éxito de la red y colocaciones privadas (venta anticipada de acciones con descuento antes de su salida a bolsa). E inversiones de capital riesgo, por ejemplo, en relación con las ciudades privadas libres. Esto va a arrancar por fin en pocas semanas.

En el caso de Jorge, como decíamos, invierte principalmente en empresas cotizadas con un horizonte temporal a muy largo plazo. Se trata de negocios con buenas perspectivas a largo plazo (cuyos productos/servicios se vayan a seguir necesitando/consumiendo en un futuro), con altas rentabilidades sobre el capital invertido gracias a fuertes barreras de entrada que impiden el acceso al mercado de la competencia, con caja neta o muy poca deuda que les permita atravesar la crisis con garantías y con un accionista de referencia que vele por una alineación de intereses entre la directiva y la propiedad. Por supuesto, las empresas han de ser compradas a buenos precios, pues la rentabilidad sobre una inversión no depende solo de la rentabilidad de la empresa en la que se invirtiere sino, sobre todo, del precio pagado por ella. Casos actuales en donde se cumplen todas estas características son Dassault Aviation, Berkshire Hathaway (holding inversor de Warren Buffett) o Fielmann por poner solo unos ejemplos.

Por supuesto que todo ello puede volver a transformarse en efectivo, pero eso solo vale la pena después de algunos años. El horizonte de inversión es muy a largo plazo y el valor de esos activos va a depender del flujo de caja libre generado por la empresa hasta el momento X.

En cualquier caso, hay que actuar con mucha precaución en el mercado de acciones e invertir solo si se tiene una formación previa, (aquí podéis adquirir nuestro último libro publicado que trata el mundo de la inversión en general y el de la bolsa en particular) y un profundo conocimiento del negocio en el que se va a invertir.

El aspecto fundamental es invertir a muy largo plazo (para que nuestros ahorros puedan capitalizar de forma compuesta) y olvidarnos de ese dinero, no pensar en ello y dejar pasar el tiempo, dormimos mejor y podremos considerarnos pobres mentalmente, aumentando así nuestra motivación para continuar trabajando con mayor esfuerzo.. No hay que olvidad que las crisis también suponen oportunidades y, de hecho, suelen ser los momentos más propicios para invertir (al contrario de lo que la gente suele creer).

En cualquier caso, hay que recordar que la inversión en bolsa a corto plazo y sin los debidos conocimientos, es pura especulación, obviamente se puede ganar mucho dinero de forma puntual (también perderlo), pero si se quieren obtener buenos resultados de forma sistemática, se ha de invertir informado y a largo plazo (dinero que no vayamos a necesitar en 5 ó 10 años). La mejor opción para los inversores que no dispongan de tiempo ni de suficiente formación es invertir de forma pasiva en algún ETF o fondo de inversión que replique un índice bursátil (formado preferiblemente por más de 500 acciones). Buenos ejemplos pueden ser el S&P500, el Russell 2000 o el MSCI World Index. Pero cuidado, muchos de estos índices están en máximos históricos y actualmente se está descorrelacionando la economía financiera y la economía productiva (bolsa en máximos junto a una de las mayores crisis económicas de la historia), es por ello que recomendamos siempre una inversión escalonada, no invertir todo el patrimonio de golpe.

Aunque habría mucho más para escribir, nos detendremos aquí. Nosotros en Librestado nos guiamos en nuestras inversiones principalmente por los fundamentos de la teoría económica de la escuela austriaca. Por eso, te recomendamos vivamente que te familiarices con esas teorías.

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