
Existe un camino para dejar de pagar impuestos, o al menos, para evitar el impuesto sobre la renta. De esta manera, tendrías más tiempo para ti, más dinero en la cuenta y menos burocracia.
Por supuesto, también menos cabreos cada vez que vieras todo el dinero que desaparece de tu cuenta para acabar en las arcas del Estado y usarse en quién sabe qué subvenciones a la compra de coches, ventanas o lo que se le haya ocurrido al gobierno de turno (eso cuando no acaba directamente en los bolsillos de los políticos y amigos directamente).






